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I. INTRODUCCIÓN
Nosotros, los Jefes de Estado y de
Gobierno elegidos de las Américas, convencidos de la urgente necesidad
de avanzar hacia el desarrollo sostenible, fortaleciendo la
concientización social, con un amplio enfoque que promueva la
participación pública, la integración, la cooperación hemisférica,
la equidad y la justicia social, con especial énfasis en las mujeres,
los niños y los grupos vulnerables, asumimos el compromiso de poner en
ejecución el primer Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible de
las Américas con base en los principios de la Declaración de Santa
Cruz de la Sierra, con el propósito de superar los más apremiantes
problemas que afrontan nuestros pueblos y asegurar un nivel de vida
adecuado y digno para las generaciones presentes y futuras.
II. INICIATIVAS PARA LA ACCIÓN
II.1 Salud y educación
Reconociendo que los principales desafíos
para alcanzar el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
El desarrollo de una conciencia social
sobre las preocupaciones económicas, sociales y ambientales, a fin de
abrir vías a la transición de nuestras sociedades al desarrollo
sostenible;
El acceso equitativo a los servicios de
salud, así como mejorar su calidad de acuerdo con los principios y
prioridades establecidos en la Carta Panamericana sobre Salud y Medio
Ambiente en el Desarrollo Humano Sostenible, teniendo en cuenta las
enfermedades relacionadas con el deterioro ambiental;
La disminución de los efectos
ambientales negativos sobre la salud, particularmente los relacionados
con la mortalidad y morbilidad de los grupos más vulnerables, como las
mujeres y los niños;
El incremento del acceso a la educación,
así como mejorar su calidad, con especial atención a los grupos
vulnerables como las mujeres, las jóvenes y los niños, a fin de
asegurar la capacitación necesaria para el desarrollo sostenible;
El fortalecimiento de la cooperación
regional adecuada para la promoción de la educación formal y no formal
para el desarrollo sostenible y la comunicación, con el fin de aumentar
sus impactos; y
El establecimiento y/o fortalecimiento
de la capacidad para reaccionar ante brotes de enfermedades, ante casos
de desastre, así como de las instituciones encargadas, y de sus políticas
y capacidad de respuesta.
Los Gobiernos llevarán a cabo las
siguientes iniciativas:
Iniciativa 1. Reforzar los programas
para aumentar el acceso al agua segura y potable, controlar y mejorar la
calidad del aire, así como mejorar las condiciones de salud para
disminuir las tasas de mortalidad y morbilidad en la niñez y en las
madres, y establecer normas de calidad ambientales con participación de
la sociedad civil.
Iniciativa 2. Reforzar los programas
nacionales y los de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para
el control de enfermedades infecto-contagiosas, emergentes y
reemergentes, así como para la inmunización contra enfermedades de
importancia en salud pública, por ejemplo aquellas relacionadas con el
deterioro ambiental.
Iniciativa 3. Impulsar mecanismos de
cooperación hemisférica destinados al intercambio de información y
experiencias sobre las políticas y medidas nacionales referidas a la
disminución de los efectos de los problemas ambientales sobre la salud
infantil.
Iniciativa 4. Mejorar la cobertura y
calidad de los servicios de salud a disposición de la población, por
ejemplo, los servicios relacionados con enfermedades derivadas de la
contaminación ambiental, con énfasis en la atención primaria para los
grupos más vulnerables, dando prioridad a los aspectos preventivos y
promocionales y al acceso a información y servicios de planificación
familiar, con participación de los distintos sectores interesados.
Iniciativa 5. Estimular cambios en las
políticas de educación y comunicación, las directrices y los planes
de estudio a fin de incluir una instrucción en desarrollo sostenible
adaptada a las diferentes necesidades y realidades del Hemisferio,
teniendo en cuenta, según corresponda, las realidades pluriculturales y
multilingües, y asegurar que contribuyan a la creación de una
conciencia social del desarrollo sostenible. Para ello, es importante
impulsar o crear redes y mecanismos relacionados con el intercambio de
experiencias, recursos docentes e innovaciones en educación y
comunicaciones sobre este tema.
Iniciativa 6. Fomentar la inclusión en
los planes nacionales de desarrollo de medidas sobre la capacidad para
reaccionar ante brotes de enfermedades, y la planificación, preparación
y mitigación de desastres; procurar establecer, según corresponda,
equipos regionales para responder en casos de emergencia y ensayar periódicamente
los planes para tales situaciones; y promover el establecimiento de códigos
de construcción apropiados que incluyan mecanismos normativos y de
cumplimiento mediante el intercambio de información y conocimientos técnicos.
II.2 Agricultura y silvicultura
sostenibles
Reconociendo que los desafíos
principales para alcanzar el desarrollo sostenible en esta materia
incluyen:
La adopción de políticas dirigidas a
la promoción de la agricultura sostenible, la conservación y manejo
sostenible de los recursos naturales;
El desarrollo de un conjunto de
opciones de sistemas productivos agrícolas que busque un balance
duradero entre sus componentes económicos, sociales y ambientales y que
permita a los agricultores el incremento del valor y la productividad de
sus tierras;
El intercambio de información y
experiencias a través de programas educativos de naturaleza formal y no
formal que pongan énfasis en el papel crítico de la agricultura en el
desarrollo sostenible;
El desarrollo de información básica
sobre sistemas integrados que incluyan actividades de investigación en
los aspectos económicos, sociales y ambientales de la agricultura
sostenible y la promoción del acceso a esta información;
La activa participación de los
agricultores y las comunidades rurales en la definición de prioridades
y en la evaluación de programas de investigación, educación y
capacitación, así como en el desarrollo de políticas relevantes para
la agricultura sostenible;
La continuación, con renovado
compromiso político, del diálogo internacional sobre temas forestales
iniciado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Bosques bajo
los auspicios de la Comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones
Unidas;
El establecimiento y la ejecución de
planes y programas nacionales forestales, según sea apropiado a cada país,
como importantes mecanismos para la ordenación forestal sostenible,
desarrollados a través de procesos de participación que incluyan a
todas las partes interesadas y que tomen en cuenta los múltiples
beneficios ambientales y socioeconómicos que ofrecen los bosques;
El establecimiento de mejores sistemas
de evaluación y ordenación forestal y de sistemas para facilitar el
control de la gestión sostenible de los bosques para conservar su
diversidad biológica y mantener su salud, vitalidad y productividad;
La promoción de políticas
intersectoriales y planes de uso de la tierra, según sea apropiado a
cada país, para alentar la ordenación forestal sostenible y revisar
los incentivos vigentes, incluidos los incentivos agrícolas, que puedan
afectar adversamente los bosques;
Una mejor definición, cuando proceda
de acuerdo con el sistema jurídico de cada país y sea necesario, de la
tenencia y de los derechos de propiedad de la tierra como un medio de
promover la ordenación forestal sostenible;
La promoción de mecanismos apropiados
para la conservación de suelos;
La promoción de políticas nacionales
forestales de ordenación que respeten y apoyen la cultura y los
requerimientos de las comunidades indígenas y locales;
El establecimiento y fortalecimiento de
los sistemas nacionales de parques y áreas protegidas;
El apoyo para generar información básica
sobre criterios e indicadores ambientales a todos los niveles para
evaluar el progreso hacia la gestión sostenible de la diversidad biológica
y el mejoramiento de las estadísticas ambientales de conformidad con
los procesos que se realizan en el marco de la Convención sobre
Diversidad Biológica; y
La conservación de la diversidad biológica,
la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa
y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los
recursos genéticos, de conformidad con las disposiciones de la Convención
sobre la Diversidad Biológica.
Los Gobiernos llevarán a cabo las
siguientes iniciativas:
Iniciativa 7. Promover el desarrollo y
ejecución de estrategias nacionales y locales y, cuando corresponda,
planes de usos del suelo dirigidos a promover la agricultura sostenible.
Iniciativa 8. Promover programas de
exportación de productos agrícolas, que incluyan aquellos de beneficio
para los pequeños productores, y un mayor acceso a los mercados para
los productos agrícolas, de conformidad con los principios de la
Organización Mundial de Comercio, procurando determinar el efecto de
las políticas económicas sobre la agricultura sostenible y el
desarrollo rural.
Iniciativa 9. Procurar la elaboración
y la ejecución de programas para promover el desarrollo y la adopción
de la gestión integrada de plagas y de nutrientes, al igual que medidas
destinadas a la educación en cuanto a la utilización de sustancias
agroquímicas que plantean riesgos para la salud humana y el medio
ambiente y la reglamentación efectiva del uso y comercio de dichas
sustancias, de acuerdo con los convenios internacionales vigentes, e
incentivar aquellos en proceso de negociación, en particular los
relacionados con el consentimiento previo informado para el comercio
internacional de ciertas sustancias químicas y plaguicidas peligrosas.
Iniciativa 10. Procurar establecer,
cuando corresponda, programas de educación, información, capacitación
e investigación y promover el intercambio de las mejores prácticas
para fomentar el desarrollo de innovaciones en tecnología agrícola,
que incluya modelos en el campo de los sistemas integrados de fincas,
con énfasis en la productividad, la rentabilidad, la eficiencia y la
protección ambiental. Estos deberán estar dirigidos también a
satisfacer las necesidades de los pequeños agricultores, erradicar la
pobreza y mejorar los niveles nutricionales y la seguridad alimentaria.
Iniciativa 11. Procurar establecer,
cuando corresponda, programas de investigación que consideren los
sistemas integrales, incluyendo el enfoque analítico de los ecosistemas,
las cuencas hidrográficas y la producción agrícola integral, y
generar información sobre los aspectos económicos y productivos de las
prácticas en la agricultura sostenible.
Iniciativa 12. Promover la conservación
y restauración de los suelos mediante la aplicación de tecnologías y
políticas económicas dirigidas a revertir sus procesos de degradación
y a remediar los problemas de erosión significativa, incluso en las áreas
montañosas, y cuando sea aplicable, aquellos que resultan del mal uso
de los recursos naturales. Asimismo, se promoverá la cooperación
hemisférica para la debida implementación cuando corresponda, a nivel
nacional y regional, de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha
contra la Desertificación de 1994, con especial atención al anexo
relativo a nuestra región.
Iniciativa 13. Procurar desarrollar,
cuando corresponda, las capacidades de las comunidades locales y de las
organizaciones rurales, tales como las cooperativas de agricultores, a
través de la información y capacitación para impulsar la conservación
y la agricultura sostenible por medio de programas como aquellos
referidos al manejo integrado de plagas, conservación de suelos,
calidad del agua, diversificación de cultivos y manejo de residuos.
Iniciativa 14. Promover esfuerzos
nacionales y programas de cooperación regional para mejorar la
conservación y uso sostenible de los recursos genéticos para la
alimentación y la agricultura.
Iniciativa 15. Promover y apoyar las prácticas
agrícolas tradicionales que tengan un impacto benéfico sobre la
agrobiodiversidad.
Iniciativa 16. De conformidad con los
sistemas jurídicos de cada país, buscar la resolución de los
problemas sociales relacionados con la tenencia de la tierra y los
conflictos del uso del suelo, en los países donde ellos existen, y
promover la agricultura sostenible bajo las diversas formas de tenencia
de la tierra, tomando en cuenta los intereses de todos los actores.
Iniciativa 17. Continuar participando
activamente en el diálogo internacional sobre cuestiones forestales
iniciado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Bosques bajo
los auspicios de la Comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones
Unidas. Al respecto, es necesario prestar la mayor atención a todos los
elementos del programa incluidos en los términos de referencia
aprobados por el Grupo de Expertos.
Iniciativa 18. Procurar establecer,
implementar y controlar, según corresponda, los planes y programas
nacionales para la conservación y la ordenación forestal sostenible.
Iniciativa 19. Desarrollar mecanismos
apropiados para promover las oportunidades de la participación pública
en la ordenación forestal sostenible, incluyendo la de las comunidades
indígenas y locales, cuyos valores culturales y necesidades deberán
ser apoyados y respetados.
Iniciativa 20. Cooperar en la formulación
de políticas y estrategias globales para lograr la ordenación forestal
sostenible, bilateralmente y a través de programas, tales como la Red
Internacional de Bosques Modelo, así como considerar formas y medios
para abordar las áreas críticas relacionadas con la transferencia y
desarrollo de tecnologías ambientalmente sanas, en condiciones
favorables y mutuamente acordadas.
Iniciativa 21. Apoyar criterios e
indicadores a nivel regional, subregional y nacional como instrumentos
para evaluar el progreso hacia la ordenación forestal sostenible.
Continuar participando, cuando proceda, en las iniciativas en marcha
relacionadas con la formulación de criterios e indicadores para la
ordenación forestal sostenible, tales como los procesos de Tarapoto y
Montreal.
Iniciativa 22. Definir claramente, de
conformidad con el sistema jurídico de cada país y cuando sea
necesario, la tenencia y los derechos de propiedad de la tierra, incluso
con respecto a las comunidades indígenas y otras comunidades locales, e
identificar medidas adicionales que puedan resultar necesarias para
mejorar la ordenación forestal sostenible bajo los distintos regímenes
de tenencia de la tierra, teniendo en cuenta el interés de todas las
partes interesadas.
Iniciativa 23. Procurar, según
corresponda, la ratificación de la Convención sobre la Diversidad Biológica,
la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de
Fauna y Flora Silvestres y la Convención de las Naciones Unidas de
Lucha contra la Desertificación, y la adopción de medidas legislativas
y administrativas y otras medidas de política para implementar las
disposiciones de estas convenciones y promover sus objetivos.
Iniciativa 24. Desarrollar, según
corresponda, políticas y normas nacionales sobre el acceso a los
recursos genéticos y su protección, incluidas las reservas genéticas
endémicas, y promover la investigación sobre la identificación y la
valoración económica de la diversidad biológica.
Iniciativa 25. Promover, según
corresponda y de acuerdo con la legislación y los acuerdos vigentes, y
con el aporte correspondiente de las partes locales interesadas, la
identificación de áreas protegidas transfronterizas y parques
nacionales que los países vecinos respectivos consideren fundamentales
para la conservación de la biodiversidad. Fomentar, además, la
cooperación entre dichos países con el fin de mejorar la gestión
sostenible de dichas áreas.
Iniciativa 26. Promover programas de
investigación y capacitación sobre la conservación y el uso
sostenible de la diversidad biológica.
Iniciativa 27. Promover el intercambio
de experiencias innovadoras sobre alianzas de cooperación para la gestión
de áreas protegidas.
Iniciativa 28. Considerar, conforme a
los términos de la Convención sobre la Diversidad Biológica, los
medios y arbitrios para la protección y el uso eficaces de los
conocimientos tradicionales, las innovaciones y las prácticas de las
poblaciones indígenas y otras comunidades locales, relevantes a la
conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica, así como
para una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de
dichos conocimientos, innovaciones y prácticas.
Iniciativa 29. Promover, conforme a los
objetivos de la Convención sobre la Diversidad Biológica, debates
sobre biodiversidad a nivel interamericano para proponer estrategias
sustantivas con miras a superar los desafíos relacionados con la
conservación, el uso sostenible y la participación justa y equitativa
de los beneficios derivados de la utilización de la diversidad biológica
en el Hemisferio.
Iniciativa 30. Promover la cooperación
técnica y financiera continua a nivel multilateral, bilateral y
nacional, y la creación y el desarrollo de instrumentos financieros y
mecanismos de financiamiento que respalden las mencionadas convenciones.
Promover al nivel nacional, multilateral o internacional, según
corresponda, inter alia, el incremento de las inversiones nacionales de
los sectores público y privado, fondos de capital de riesgo, mecanismos
de recuperación de costos y fondos nacionales para el medio ambiente.
Iniciativa 31. Procurar el
establecimiento, de una Red de Información Interamericana sobre
Diversidad Biológica, principalmente a través de la Internet, con el
fin de promover medios compatibles para la recolección, comunicación e
intercambio de información relevante para la toma de decisiones y la
educación en materia de conservación de la diversidad biológica, según
corresponda, partiendo de iniciativas tales como el Mecanismo de Cámara
de Compensación previsto en la Convención sobre la Diversidad Biológica,
la Red de las Américas sobre el Hombre y la Biosfera (MABNET Américas)
y el Sistema de Información sobre la Conservación de la Diversidad
Biológica (BCIS), iniciativa de nueve programas de la Unión Mundial
para la Naturaleza (UICN) y organizaciones homólogas.
II.3 Ciudades y comunidades sostenibles
Reconociendo que los principales desafíos
para alcanzar el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La incorporación de los sectores más
pobres y marginados de la población a los procesos productivos,
mediante la creación de empleo a través de la inversión pública y
privada y el fomento y mejora del acceso al crédito y a tecnologías
ambientalmente adecuadas, entre otros;
La ampliación de la generación de
empleo en la pequeña y microempresa por medio de una simplificación de
los trámites y el funcionamiento administrativo que la afectan, así
como el estímulo a la competitividad económica y eficiencia ambiental
de estas unidades productivas, tanto en el área urbana como rural;
La disminución de los déficit
habitacionales y la ampliación de los servicios de infraestructura básicos,
encarando de manera integral la problemática del acelerado crecimiento
urbano, incluida la utilización de tecnologías limpias y seguras;
La promoción de la calidad de vida en
las ciudades y las comunidades, tomando en cuenta las características
espaciales, económicas, sociales y ambientales; y
La seguridad de contar con las prácticas
industriales y de transporte más eficientes y menos contaminantes para
reducir los impactos ambientales adversos y promover el desarrollo
sostenible en las ciudades y comunidades.
Los Gobiernos llevarán a cabo las
siguientes iniciativas:
Iniciativa 32. Desarrollar programas de
capacitación, entre otros, para aumentar la eficiencia y la
productividad del trabajo a fin de elevar la calidad de vida, en
especial de las comunidades marginadas, tomando en cuenta la seguridad
ambiental en los lugares de trabajo.
Iniciativa 33. Desarrollar políticas
migratorias adecuadas, promover el ahorro y las oportunidades de inversión
para generar empleo, y crear medios de vida sostenibles, en particular
para los sectores más pobres y vulnerables.
Iniciativa 34. Fomentar la generación
de empleos en la pequeña y microempresa, favoreciendo su promoción y
competitividad, mediante el establecimiento de un marco jurídico-administrativo,
el intercambio de información y experiencias, y el acceso a sistemas
financieros apropiados, a los mercados y a tecnologías limpias y
ambientalmente sanas.
Iniciativa 35. Solicitar al Banco
Interamericano de Desarrollo que coordine con las instituciones
financieras subregionales la creación de un sistema de apoyo a las
organizaciones de microcrédito, con el propósito de que promuevan
innovaciones tecnológicas, mejoren el medio ambiente y brinden
asistencia técnica a los Gobiernos para el fortalecimiento de la
intermediación financiera destinada a la pequeña y microempresa.
Iniciativa 36. Redoblar esfuerzos para
satisfacer las necesidades habitacionales de los sectores más pobres y
vulnerables, teniendo en cuenta la adecuada provisión de servicios básicos
y el mejoramiento de la calidad ambiental; y, con ese fin, solicitar a
las instituciones financieras internacionales y subregionales que
proporcionen el mayor apoyo posible a los esfuerzos para promover la
construcción de viviendas populares y de los servicios de
infraestructura conexos.
Iniciativa 37. Fomentar el intercambio
de información y experiencias que promueva la utilización de tecnologías
ambientalmente sanas, incluyendo normas apropiadas de construcción de
viviendas populares.
Iniciativa 38. Fortalecer los programas
relacionados con los asentamientos urbanos mediante alianzas entre los
sectores público y privado para la planificación y el desarrollo
urbano, teniendo en cuenta los aspectos ambientales y la situación de
las personas sin tierras y sin vivienda.
Iniciativa 39. Impulsar la cooperación
técnica y financiera internacional, incluida la cooperación
horizontal, para la realización de programas de desarrollo urbano y
saneamiento ambiental.
Iniciativa 40. Desarrollar marcos
legales, financieros e institucionales que apoyen la gestión de los
gobiernos locales y faciliten la participación del sector privado en el
financiamiento y provisión de los servicios urbanos, así como en el
mejor manejo ambiental.
Iniciativa 41. Desarrollar estrategias
para promover políticas y programas de prevención y protección contra
la contaminación, de descontaminación ambiental y para el tratamiento
de los residuos y desechos, fortaleciendo el desarrollo urbano
sostenible. Estas políticas pueden incluir asociaciones entre los
sectores público y privado, programas basados en el mercado y otros
programas voluntarios.
Iniciativa 42. Desarrollar un marco
hemisférico de intercambio de información y experiencias sobre los éxitos
de la prevención de la contaminación y el tratamiento de residuos como
método adecuado para el manejo ambiental con el objetivo de apoyar las
políticas nacionales en estas áreas.
Iniciativa 43. Fomentar el intercambio
de información y experiencias entre los alcaldes del Hemisferio sobre
las prácticas más adecuadas para el manejo ambiental urbano, el
fomento de prácticas de consumo no contaminantes, transporte sostenible,
impacto ambiental y tratamiento de aguas servidas.
Iniciativa 44. Desarrollar políticas y
programas para que los sectores pobres y más vulnerables reciban el
menor impacto posible de la degradación ambiental y compartan en forma
igualitaria los beneficios de la protección ambiental y, con este propósito,
solicitar a las instituciones financieras internacionales y
subregionales proveer el mayor apoyo posible para la adquisición de
tecnologías ambientalmente sanas para sus actividades productivas.
Iniciativa 45. Fomentar la inclusión
de la dimensión del desarrollo sostenible en los planes de desarrollo
urbano, incluyendo mecanismos de evaluación de impacto ambiental.
Iniciativa 46. Promover la cooperación
para continuar el desarrollo y la puesta en práctica de planes
nacionales para eliminar gradualmente el plomo en la gasolina y lograr
el mejoramiento de los medios de transporte público u otros para que
sean ambientalmente sanos.
II.4 Recursos hídricos y áreas
costeras
Reconociendo que los principales desafíos
para alcanzar el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La garantía y el mejoramiento de la
conservación, la gestión y la utilización sostenibles de los recursos
hídricos, incluida la elaboración de programas integrados y la creación
y el desarrollo de la capacidad institucional;
La prevención de la contaminación de
los recursos hídricos y la garantía de un abastecimiento de agua
potable segura y suficiente;
La promoción de la cooperación entre
los países a nivel bilateral, subregional, regional y hemisférico en
cuestiones de recursos hídricos;
La promoción de la participación de
los usuarios en el proceso de toma de decisiones en cuanto a la gestión
de los recursos hídricos;
La conservación y el aprovechamiento
en forma sostenible de los recursos hídricos interiores, costeros y
marinos, incluidos los humedales, en la región;
La promoción de la ordenación
integrada y el desarrollo sostenible del medio marino y zonas costeras;
y
La prevención y el control de la
degradación del medio marino causada por la contaminación y el uso no
sostenible de los recursos hídricos interiores, costeros y marinos, que
ponen en peligro la salud humana y la viabilidad económica e integridad
ambiental de dichos recursos.
Teniendo en cuenta el valor económico,
social y ambiental de los recursos hídricos interiores, costeros y
marinos, los Gobiernos llevarán a cabo las siguientes iniciativas:
Iniciativa 47. Procurar el desarrollo,
fortalecimiento e implementación, según corresponda, de programas,
leyes y políticas específicos, para proteger la salud pública y
asegurar que el agua esté libre de microorganismos, metales pesados y
contaminantes químicos peligrosos para la salud humana.
Iniciativa 48. Implementar, de
conformidad con las leyes y prácticas nacionales, medidas integradas de
gestión de recursos hídricos, usando en lo posible las cuencas hidrográficas
como unidades de planificación. Entre estas medidas podrán figurar
evaluaciones del agua subterránea y de superficie y la preparación de
planes estratégicos para el ordenamiento de los recursos hídricos, así
como el fomento del uso de los ingresos por los servicios de agua bajo
control local, según corresponda, para financiar la conservación de
las cuencas hidrográficas y el trabajo de sus respectivas autoridades.
Iniciativa 49. Elaborar, fortalecer,
implementar y coordinar, a nivel nacional o local, según corresponda,
las políticas, leyes y reglamentaciones sobre recursos hídricos que
aseguren la protección y conservación de los mismos.
Iniciativa 50. Fomentar la cooperación
hemisférica a todos los niveles, inclusive mediante el uso de los
acuerdos transfronterizos e iniciativas vigentes, para la conservación,
el ordenamiento y el uso sostenible de los recursos hídricos y la
diversidad biológica. Ello incluiría el intercambio de información y
experiencias sobre temas relacionados con las cuencas y subcuencas
fluviales y lacustres.
Iniciativa 51. Mejorar el acceso a
tecnologías apropiadas y ambientalmente sanas, inclusive mediante la
cooperación entre los sectores público y privado y los mecanismos de
mercado, y fomentar la transferencia de información sobre normas y
estrategias de gestión para dar cabida a las demandas cada vez mayores
de recursos hídricos resultantes de las actividades rurales, urbanas,
agrícolas e industriales.
Iniciativa 52. Cooperar, de conformidad
con las leyes nacionales y los instrumentos internacionales pertinentes,
en la creación y el mejoramiento de programas de prevención de la
contaminación y de reducción de fuentes de contaminación en la
agricultura, la acuicultura, la industria y las actividades urbanas e
integrar esos esfuerzos con las estrategias nacionales. Éstas deberían
incluir actividades para reducir riesgos a la salud y al medio ambiente
causados por la contaminación debida a sustancias químicas y tóxicas
que persisten en el medio ambiente.
Iniciativa 53. Promover la participación
pública en la planificación y en el proceso de toma de decisiones
relacionadas con los recursos hídricos. La participación pública podría
fortalecerse por medio de programas educativos y de concientización en
escuelas y comunidades locales. Cuando fuere apropiado, se establecerían
alianzas entre los sectores público y privado para promover programas
que estimulen el cumplimiento de las leyes y la adopción de medidas
paliativas para abordar los aspectos vinculados a los recursos hídricos.
Iniciativa 54. Desarrollar y fortalecer,
a nivel nacional y regional, según corresponda, la capacidad de
investigación y seguimiento relacionada con la protección de los
recursos hídricos interiores, costeros y marinos, especialmente en
relación con parámetros de sanidad ambiental, incluidos los criterios
de calidad sanitaria del agua y la situación sanitaria de los arrecifes
de coral, los manglares y los lechos de hierbas marinas. En este sentido,
deberán tenerse en cuenta los trabajos que se están realizando en la
región, que deben continuarse. Los datos recogidos se incorporarán a
un estudio encaminado a documentar el estado de sanidad actual del medio
ambiente costero y marino; establecer indicadores de referencia para
evaluar la eficacia de los instrumentos e iniciativas nacionales,
regionales e internacionales, identificar y catalogar las fuentes
terrestres y marinas de contaminación.
Iniciativa 55. Elaborar e implementar
programas de educación y concientización sobre el medio ambiente con
el fin de promover el uso sostenible de los recursos costeros y marinos.
Iniciativa 56. Promover la creación o
el fortalecimiento, según proceda, de la capacidad institucional a
nivel nacional --o subregional, cuando existan acuerdos específicos--,
en especial en la planificación del uso de la tierra, el ordenamiento
de la zona costera, los movimientos de tierras costeras, la evaluación
de los efectos en el medio ambiente, las leyes de protección ambiental
y de ordenamiento de los recursos naturales y la gestión de los asuntos
hidrográficos, pesqueros y marinos. Ello debería respaldarse
promoviendo la creación de un centro del medio ambiente marino para el
Caribe y el diseño y desarrollo de una legislación modelo que podría
servir de base para la legislación nacional con un enfoque integrado y
sostenible del ordenamiento de los recursos costeros y marinos. Dicha
legislación modelo debería ser congruente con los tratados
internacionales pertinentes de los cuales los Estados son parte y
fomentar la eficacia de las políticas y programas del gobierno.
Iniciativa 57. Cooperar en el
desarrollo, el fortalecimiento y la implementación de programas de
prevención de la contaminación y planes regionales de mitigación de
desastres, incluidos arreglos para reaccionar ante contingencias
relacionadas con la limpieza de derrames de petróleo y otras formas de
contaminación que afectan los recursos hídricos. Ello debería incluir
mecanismos para reducir los actuales niveles de contaminación marina y,
según corresponda, la elaboración e implementación de criterios de
calidad sanitaria del agua y normas y directrices en materia de
efluentes.
Iniciativa 58. Desarrollar y fortalecer
programas a nivel nacional y regional, según corresponda, para poner en
práctica el Programa Global de Acción para la Protección del Medio
Marino contra Actividades Terrestres, así como tratar de implementar
las recomendaciones pertinentes de la Iniciativa Internacional sobre los
Arrecifes de Coral del Seminario de las Zonas Tropicales de las Américas
celebrado en 1995.
II.5 Energía y minerales
Reconociendo que los principales desafíos
para alcanzar el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La promoción en el Hemisferio de
medios de producción, transformación, transporte y uso de energía más
eficiente en términos económicos y ambientales, mediante políticas y
programas que faciliten el comercio bilateral, subregional y regional de
bienes y servicios energéticos;
La atención a las preocupaciones
mundiales y locales en materia ambiental procurando que la producción y
el consumo actuales y futuros de energía sean más limpios y eficientes
e incrementando el desarrollo y uso de energía renovable y de
combustibles convencionales limpios;
El aumento de la distribución de
servicios de energía a las zonas menos atendidas, especialmente a las
comunidades rurales e indígenas; y
La creación de una industria de minería
y metales ambientalmente sensible y atenta a las preocupaciones sociales,
reconociendo el papel clave de la minería en el desarrollo de las Américas;
y
Tomando nota de:
La Reunión Hemisférica de Ministros
de Energía que tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra en 1996, en la
cual se identificó el papel clave de la energía en el progreso del
desarrollo sostenible del Hemisferio; y
La Primera Conferencia Anual de
Ministros de Minas de las Américas, realizada en Santiago de Chile en
1996, la cual instó al desarrollo económico, social y ambiental de la
minería en las Américas.
Los Gobiernos llevarán a cabo las
siguientes iniciativas:
Iniciativa 59. Reconocer y apoyar el
trabajo llevado a cabo para implementar la agenda de energía de la
Cumbre de las Américas, coordinado por el Comité Guía Hemisférico de
Energía, que promueve el desarrollo y el uso energético sostenible
mediante: el incremento de la inversión en el sector energético; la
promoción de tecnologías energéticas más limpias en los mercados de
energía eléctrica; el aumento de cooperación y entrenamiento en
materia regulatoria; el incremento de la sostenibilidad económica y
ambiental del sector petrolero; la creación de nuevas oportunidades
para el gas natural; la promoción de la eficiencia energética; el
desarrollo de estrategias de electrificación rural y el intercambio de
información sobre políticas, programas y proyectos relacionados con el
cambio climático.
Iniciativa 60. Crear condiciones
regulatorias e institucionales favorables para reducir las barreras a
las inversiones en eficiencia energética y al desarrollo y uso para
proyectos de energía renovables y tecnologías limpias que sean económicamente
viables y socialmente deseables.
Iniciativa 61. Incrementar
sustancialmente el acceso a los servicios energéticos de las zonas
menos atendidas, especialmente las comunidades rurales e indígenas. Al
respecto, fomentar la participación de la comunidad y la cooperación
de las organizaciones internacionales en la implementación, cuando sea
pertinente, y en el financiamiento de servicios de energía apropiados y
eficientes.
Iniciativa 62. Promover la introducción
de tecnologías más limpias y apropiadas de producción y consumo de
energía y de opciones tales como las que utilizan combustibles
alternativos, a través de iniciativas de intercambio de tecnología
entre los sectores público y privado.
Iniciativa 63. Estimular la cooperación
hemisférica, regional y fronteriza en el campo de la energía y minería,
auspiciando consultas entre los sectores público y privado y la
sociedad civil sobre temas específicos relacionados con políticas,
medidas comerciales, legislación, aranceles, reglamentaciones,
investigación y estructuras institucionales.
Iniciativa 64. Incorporar instrumentos
de política ambiental que mitiguen y remedien los efectos negativos de
las emanaciones locales, de los vertimentos, de los desechos sólidos y
del uso de la tierra derivados de los procesos de producción,
transformación, transporte y uso de energía y de minerales. Entre
dichos instrumentos figuran mecanismos de mercado, incentivos, programas
voluntarios, asociaciones entre los sectores público y privado e
iniciativas en materia normativa.
Iniciativa 65. Asegurar que los temas
pertinentes contenidos en este Plan de Acción sean considerados en la
Segunda Conferencia Anual de Ministros de Minas de las Américas, a
celebrarse en Arequipa, Perú, en septiembre de 1997, y en las reuniones
subsiguientes de este grupo y se les dé el respectivo seguimiento.
III. ASPECTOS INSTITUCIONALES Y DE
FINANCIAMIENTO, TECNOLOGÍA Y COOPERACIÓN
III.1 Arreglos institucionales
La responsabilidad primordial en la
implementación de este Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible de
las Américas recae en los gobiernos, individual y colectivamente, con
la participación de todos los sectores de nuestras sociedades. Para
realizar un seguimiento sustancial y mantener una adhesión continuada a
las múltiples dimensiones del desarrollo sostenible, los Gobiernos han
decidido:
1. Encomendar a la Organización de los
Estados Americanos (OEA) el papel de coordinar el seguimiento de las
diversas decisiones de la Cumbre de las Américas sobre el Desarrollo
Sostenible. Al efecto, la OEA convocará las reuniones necesarias al
nivel que corresponda. En particular, la OEA, mediante la Comisión
Interamericana para el Desarrollo Sostenible (CIDS), examinará el
progreso de este Plan de Acción como parte de su temario. El Secretario
General de la OEA preparará un informe de dicho progreso que estará
disponible antes de la Cumbre de las Américas de 1998, para lo cual
deberá:
Reunir los documentos finales
pertinentes de todas las reuniones ministeriales y demás reuniones técnicas
y de alto nivel que se celebren en el contexto de este Plan de Acción;
y
Recopilar informes nacionales
preparados voluntariamente en el marco de este Plan de Acción y otros
informes sobre el cumplimiento de los compromisos y acuerdos adoptados
en los foros pertinentes sobre el desarrollo sostenible cuando dichos
informes incluyan referencias a las iniciativas emprendidas en el
contexto de este Plan de Acción.
2. Solicitar al Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y al Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entre otros órganos, organismos
y entidades del sistema de las Naciones Unidas, que desarrollen
mecanismos adecuados de colaboración y coordinación con la OEA dentro
de sus respectivas esferas de acción y mandatos, a fin de respaldar los
esfuerzos nacionales, regionales y hemisféricos en favor del desarrollo
sostenible.
3. Solicitar a los órganos, organismos
y entidades del sistema interamericano, como el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), así
como a los organismos, instituciones y programas regionales y
subregionales del Hemisferio, que desarrollen mecanismos adecuados de
cooperación y coordinación con la OEA, dentro de sus esferas de acción
y sus mandatos, en respaldo de los esfuerzos nacionales, regionales y
hemisféricos en favor del desarrollo sostenible.
4. Promover la coordinación y
complementación entre los procesos de seguimiento y ejecución del Plan
de Acción de la Cumbre de las Américas y de este Plan de Acción
mediante los mecanismos pertinentes. Para lograr este objetivo la Comisión
Interamericana para el Desarrollo Sostenible (CIDS) y el Grupo de Revisión
de la Implementación de la Cumbre (GRIC) deberán intercambiar la
información pertinente.
5. Cooperar en el establecimiento de
una red hemisférica de funcionarios y expertos en derecho ambiental y
en su ejecución y cumplimiento, en coordinación con la OEA, con el fin
de facilitar el intercambio de conocimientos y experiencias y constituir
un punto focal para llevar a cabo, según corresponda, los esfuerzos de
cooperación para fortalecer las leyes y normas y su implementación, así
como la capacitación en estas materias en aquellos países que
requieran asistencia, tomando en cuenta los estudios preparados por el
Comité Jurídico Interamericano.
III.2 Financiamiento
6. Complementar los esfuerzos de los
Gobiernos para la ejecución de este Plan de Acción mediante la
asistencia oficial para el desarrollo, la cooperación financiera
bilateral y la provisión de recursos por parte del Banco Mundial, el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de
Fomento y otras instituciones financieras multilaterales, regionales y
subregionales.
7. A partir de la evaluación realizada
en el marco de la Sesión Especial de la Asamblea General de las
Naciones Unidas sobre los avances registrados en el cumplimiento de los
compromisos adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo sobre la aportación de recursos
financieros, y a partir de la información proporcionada por los países
miembros de la OEA sobre los recursos financieros aportados de
conformidad con el párrafo 7 de la Declaración de Santa Cruz de la
Sierra y otros párrafos de esta Declaración relativos a mecanismos de
financiamiento nacional e internacional para la instrumentación del
Plan de Acción, encomendar a la OEA la identificación de mecanismos de
respuesta, así como de medios y modalidades para fortalecer el
financiamiento público y privado para el desarrollo sostenible hemisférico.
En esta tarea, la OEA deberá contar con la colaboración del PNUD, el
Banco Mundial, el BID y la Comisión Económica de las Naciones Unidas
para América Latina y el Caribe (CEPAL), entre otros organismos de
cooperación hemisférica e instituciones financieras internacionales,
así como de las organizaciones regionales y subregionales competentes.
Las propuestas pertinentes deberán ser canalizadas para su consideración
a través del mecanismo de seguimiento descrito en el apartado III.1.
8. Apoyar los programas de reducción y
reconversión de deuda a nivel gubernamental, multilateral, bilateral y
privado, aprovechando la experiencia de los países que han adoptado
tales programas, como mecanismos para incentivar el financiamiento de
este Plan de Acción.
9. Respaldar las políticas encaminadas
a la creación y el fortalecimiento de Fondos Nacionales para el Medio
Ambiente como mecanismos de fomento y canalización del apoyo nacional e
internacional a las iniciativas para financiar el desarrollo sostenible.
10. Desarrollar instrumentos
financieros que respalden el uso sostenible y la conservación de la
diversidad biológica, incluyendo los fondos de capital de riesgo, los
fondos para becas de capacitación de recursos humanos, particularmente
de representantes de la pequeña empresa y/o de las organizaciones no
gubernamentales, sobre las mejores prácticas de desarrollo sostenible,
a efectos de fomentar las alianzas de los sectores público y privado.
11. Optimizar el uso de los programas
de los organismos existentes a nivel multilateral, bilateral y no
gubernamental que ofrecen financiamiento y asistencia técnica para la
iniciación de proyectos relacionados con tecnologías no contaminantes,
el uso eficiente de los recursos y el mantenimiento de los recursos
naturales renovables en apoyo de este Plan de Acción.
III.3 Transferencia científica y
tecnológica
12. A partir de la evaluación
realizada en el marco de la Sesión Especial de la Asamblea General de
las Naciones Unidas sobre los avances registrados en el cumplimiento de
los compromisos adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo en relación con la transferencia de
tecnología, y de conformidad con el párrafo 7 de la Declaración de
Santa Cruz de la Sierra, encomendar a la OEA, que para la instrumentación
de este Plan de Acción, evalúe el cumplimiento de los compromisos
establecidos en el párrafo 7 en materia de conocimiento científico y
tecnológico, identificando las necesidades de los países y los obstáculos
existentes y proponiendo los caminos destinados a superarlos, incluyendo
el desarrollo de la capacidad institucional. Las propuestas pertinentes
deberán ser canalizadas para su consideración a través del mecanismo
de seguimiento descrito en el numeral III.1.
13. Solicitar al PNUD que formule un
proyecto que respalde el establecimiento de una red hemisférica de
sistemas de información sobre desarrollo sostenible, como se indica en
el Programa 21 y como una de las responsabilidades asignadas al Programa
de la Red de Desarrollo Sostenible (SDNP). El objetivo de esa red será
difundir entre los países del Hemisferio la información que necesiten
sobre asuntos económicos, sociales, ambientales, jurídicos,
institucionales y científicos y tecnológicos a nivel nacional,
subregional, regional y hemisférico.
14. Apoyar las iniciativas contenidas
en el Plan de Acción de la Reunión Hemisférica de Ministros de
Ciencia y Tecnología celebrada en Cartagena en 1996, especialmente
aquellas conducentes al desarrollo de las capacidades científicas y
tecnológicas de los países del Hemisferio, al desarrollo de la
cooperación científica y tecnológica en favor de los países de menor
desarrollo económico relativo y al fortalecimiento de las iniciativas
multilaterales adaptadas en la región, como las del BID y la OEA, en
especial por intermedio del Programa Mercado Común del Conocimiento
Científico y Tecnológico (MERCOCYT), entre otras.
III.4 Participación pública
15. Con el objeto de apoyar las
iniciativas específicas sobre participación pública contenidas en el
Plan de Acción, encomendar a la OEA que dé prioridad a la formulación
de una estrategia interamericana para la promoción de la participación
pública en la toma de decisiones para el desarrollo sostenible,
teniendo en cuenta las recomendaciones del Seminario Interamericano de
Participación Pública celebrado en Montevideo en 1996.
16. La estrategia deberá promover el
intercambio de experiencias e información entre los representantes de
gobierno y grupos de la sociedad civil en lo que se refiere a la
formulación, la ejecución y el mejoramiento de políticas y programas
de desarrollo sostenible, mecanismos legales e institucionales, incluido
el acceso y flujo de información entre los actores relevantes,
programas de capacitación y procesos de consulta utilizados a nivel
nacional para asegurar la participación de la sociedad civil.
Establecer a nivel regional procesos de consulta tales como foros periódicos
para el diálogo entre gobiernos y sociedad civil en reuniones de alto
nivel convocadas por la OEA y, cuando sea necesario, apoyar la integración
y el funcionamiento de los Consejos Nacionales de Desarrollo Sostenible,
usando la experiencia de Centroamérica y otros consejos existentes en
el Hemisferio.
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