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4. FUNCIONES Y OBJETIVOS DE LA
OFICINA DE CIENCIA Y TECNOLOGIA
4.1 La Oficina de Ciencia y Tecnología, en
colaboración con otros centros de responsabilidad de la Organización y/o con
otras entidades de su esfera, procurará fortalecer la capacidad y los programas
técnicos del continente y contribuirá efectivamente a la consecución de los
objetivos actuales y futuros de la Organización, conforme los ha definido el
CIDI.
4.2 Asesorar al Secretario General, al
Secretario General Adjunto y el Secretario Ejecutivo del CIDI y a los órganos
rectores de la Organización en todas las cuestiones pertinentes directa o
indirectamente a las actividades científicas y tecnológicas de la Organización,
y dar cumplimiento a sus mandatos, según corresponda.
4.3 Apoyar a los Estados miembros en el
diseño, formulación, implementación y evaluación de las políticas,
programas y estrategias científicas y tecnológicas, en especial aquellas
vinculadas al desarrollo de redes institucionales y de información encaminadas
a fomentar la cooperación científica y tecnológica; fortalecer a las empresas
pequeñas y medianas para incrementar la productividad y crear empleos, y
estimular estrategias de desarrollo sostenible.
4.4 Promover el diálogo regional y
continental para vincular las tareas de desarrollo científico y tecnológico de
los Estados miembros con las prioridades más relevantes identificadas en el
Temario Interamericano.
4.5 Identificar y difundir el intercambio
de experiencias exitosas en la aplicación de políticas de desarrollo científico
y tecnológico.
4.6 Llevar a cabo investigaciones y
estudios para examinar la situación y evolución del desarrollo científico y
tecnológico en los países del continente e identificar e implementar políticas,
programas y acciones eficaces que fomenten esta evolución.
4.7 Apoyar a la Secretaría Ejecutiva del
CIDI en la elaboración de iniciativas, programas y proyectos de cooperación
horizontal entre los Estados miembros fomentando acciones colectivas que
fortalezcan los empeños encaminados a impulsar el desarrollo científico y
tecnológico.
4.8 Apoyar a la Secretaría Ejecutiva del
CIDI en la organización de foros ministeriales y de otros mecanismos de
representación gubernamental en las esferas de la ciencia y la tecnología. En
particular, esta contribución se aportará mediante los servicios de la
Secretaría Técnica para el funcionamiento de comisiones especializadas no
permanentes que establecerá el CIDI en las áreas de la ciencia y la
tecnología.
4.9 Colaborar con la Secretaría Ejecutiva
del CIDI en la identificación, formulación y diseño de programas
interamericanos de cooperación en las áreas de la ciencia y la tecnología, así
como evaluar proyectos y actividades de carácter específico derivados de esos
programas.
4.10 En el área de la innovación y el
desarrollo empresarial, la Oficina se concentrará en la aplicación de la
ciencia y la tecnología al mejoramiento de la competitividad del sector
productivo, la modernización del sector estatal y el fortalecimiento de la
investigación y el desarrollo y sus vínculos con el sector productivo.
4.11 Apoyar actividades en la aplicación
de tecnologías no contaminantes competitivas e iniciativas sobre calidad,
normalización y metrología, con acento en la pequeña y mediana empresa.
4.12 La Oficina
seguirá actuando como
Secretaría Técnica de la Comisión Permanente responsable del programa
"Mercado Común del Conocimiento Científico y Tecnológico" (MERCOCYT).
En tal carácter, la Oficina será responsable de respaldar la continuidad y
supervisar las acciones y recomendaciones adoptadas por los ministros
responsables de la ciencia y la tecnología en la Declaración de Cartagena y el
Plan de Acción./
4.13 Coordinar el otorgamiento de premios
interamericanos a la ciencia.
4.14 La
Oficina seguirá siendo la
Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Energía Nuclear.
5. ESTRUCTURA
BÁSICA DE LA OFICINA
La Oficina quedará bajo la responsabilidad de un director,
con el personal que le asigne el programa-presupuesto de la Organización. El
director será responsable ante el Jefe de Gabinete del Secretario General y
tendrá la responsabilidad de la planificación, programación, presupuestación
y coordinación de todas las actividades de la Oficina.
De acuerdo con las prioridades y los objetivos establecidos
en el presente documento, así como conforme a la Orden Ejecutiva por la que se
crea la Oficina, esta abarcará las siguientes esferas:
5.1 Área de coordinación general, bajo
directa responsabilidad del director de la Oficina. Esta esfera se basará en la
experiencia en las áreas sustantivas en (5.2):
i) Diseño, formulación y evaluación de
política:
— Secretaría Técnica del programa MERCOCYT y
continuidad del plan de acción de los ministros responsables de la ciencia
y la tecnología.
— Secretaría Técnica de la Comisión de Desarrollo
Científico y Tecnológico de Centroamérica y Panamá (CTCAP) y apoyo a
otros foros subregionales.
ii) Desarrollo de la capacidad científica y tecnológica
en los países del continente:
— Apoyo al desarrollo de indicadores de ciencia,
tecnología e innovación.
— Apoyo a redes y asociaciones científicas y
tecnológicas.
5.2 Áreas sustantivas
i) Fortalecimiento de la capacidad de los programas técnicos
del continente.
ii) Metrología,
normalización, acreditación y garantía
de calidad.
iii) Desarrollo y aplicación de la tecnología de informática:
proyecto "Red Continental Interuniversitaria de Información Científica
y Tecnológica" (RedHUCyT).
iv) Ciencia y Tecnología para el desarrollo sostenible:
apoyo a tecnologías favorables al medio ambiente.
v) Ciencia, tecnología y desarrollo social: apoyo al
mejoramiento de la competitividad de las empresas pequeñas y medianas y de
las microempresas, con especial acento en las empresas propiedad de mujeres
campesinas.
Las áreas sustantivas se organizarán como grupos de trabajo,
con el aporte de distintos especialistas de la Oficina.
Se mencionó antes que estas tareas abarcarán las áreas
operativas de los próximos tres años, de acuerdo a lo previsto actualmente.
Sin embargo, las áreas de actividad podrían cambiar en este plazo si varían
así las necesidades de los países miembros. Se ha estructurado a esta Oficina para poder reacciona con rapidez a toda necesidad de modificar las
prioridades.
5.3 Cooperación técnica
Debido al carácter restringido de los fondos disponibles, la
Oficina procurará financiamiento para actividades que actúen como catalizador,
dando lugar a la participación de los gobiernos nacionales, organismos donantes
bilaterales o multilaterales o bancos de desarrollo, para dar conclusión a la
actividad proyectada.
Toda vez que sea necesario y que se solicite, la OEA aportará
apoyo técnico y logístico a las instituciones y los Estados miembros que
emprendan proyectos nacionales dentro de las esferas de competencia de la
Oficina.
La Oficina procurará activamente contrapartidas financieras
de los organismos donantes dentro y fuera de la región para proyectos que
abarquen a varios países de la región y encierren el potencial de lograr
cambios positivos en varios de esos países.
La Oficina participará selectivamente en proyectos
respaldados por varios organismos donantes y colaborará en las áreas en que
tiene experiencia y una ventaja comparativa. Como se señaló, estas áreas de
experiencia son la habilidad para actuar en proyectos regionales, el acceso a
redes formales y a contribuyentes de las redes, un conocimiento importante de
las infraestructuras científicas, tecnológicas e industriales de los Estados
miembros y una relación de larga data con las comunidades científicas y tecnológicas
de la región.
1.2 Una estrategia científica y tecnológica
para la región
No sería práctico que todos los países de América Latina y el
Caribe procuraran la autosuficiencia científica y tecnológica. Esta estrategia
ha sido emprendida por algunos países en las décadas pasadas pero ha quedado
demostrado que sus objetivos son imposibles de lograr. El gasto necesario para
alcanzar esos objetivos está fuera del alcance de la mayoría de los países. La
tendencia moderna entre las naciones, al igual que entre las empresas privadas,
es iniciar proyectos conjuntos, por lo menos hasta que el nuevo conocimiento
generado tiene cierto valor de propiedad. Por cierto que es posible que las
naciones definan un rubro en el mercado en el que se manejen con relativa
solvencia. Otra política que se ha intentado aplicar en muchos países es la
adquisición de tecnología o la creación de una atmósfera favorable a la
inversión privada internacional. Esta política, como medio para impulsar el
cambio tecnológico, tiene sus propios y graves inconvenientes.
El simple hecho de adquirir tecnología exige un mínimo
conocimiento de las técnicas disponibles y conocer principios científicos
básicos en los que se basa cada tecnología. Sin este conocimiento, la selección,
adquisición y adaptación de la tecnología a las condiciones locales, para que
funcione en forma eficaz, se torna realmente difícil.
Por otro lado, las empresas transnacionales requieren personal
calificado a todos los niveles, incluido el científico. Una de las actuales
estrategias de las empresas internacionales es concentrar su inversión,
especialmente las más productivas, en aquellos países que pueden ofrecer una
mano de obra científica y tecnológica más capacitada. El contexto apropiado para
la inversión no es sólo el de la estabilidad macroeconómica, sino que incluye
también una cierta capacidad técnica a todos los niveles educativos y
laborales.
1.3 Relaciones entre la ciencia, la tecnología
y el desarrollo
1.3.1 Necesidad de contar con una
infraestructura científica sólida y de controlar los cambios tecnológicos
modernos
Existen pruebas contundentes que demuestran la importancia de
la ciencia y la tecnología para el desarrollo social y económico de los países y
las comunidades. Los Ministros de Relaciones Exteriores y de Finanzas, reunidos
en el contexto de la OCDE, reconocieron formalmente este hecho en su declaración
sobre un "programa tecnológico y económico", emitido en 1991./ Casi
al mismo tiempo, la CEPAL, en su importante informe "Igualdad social y cambios
en las modalidades de producción: un criterio integral"/ expresó una
idea fundamental similar acerca de la función de los cambios tecnológicos en el
fomento de un crecimiento económico sostenible. En la reunión de Ministros de
Industria de América Latina y el Caribe, celebrada en septiembre de 1995 con el
auspicio de UNIDO, en Montevideo, entre los temas considerados se incluían
fundamentalmente los que se refieren a las esferas que exigen mayores insumos
científicos y tecnológicos, como la aplicación de tecnologías no contaminantes
competitivas y actividades que requieren una estrecha interacción con
metodologías científicas y tecnológicas tales como el control de calidad, la
normalización y la metrología. La OCDE resume este consenso mundial:
a) El "cambio tecnológico" constituye el factor que más incide
en el crecimiento económico.
b) La investigación y el desarrollo están decisivamente
vinculadas al crecimiento de la productividad en las empresas.
c) Los sectores que crecen con mayor rapidez en la economía
mundial y las categorías del comercio mundial que más rápidamente se expanden
presentan un uso intensivo de la tecnología.
d) La participación en el comercio mundial está correlacionada
con la actividad innovadora./
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) afirma que en un
mundo en que el manejo de la tecnología es la clave para la competitividad, "el
desafío de los países de la región será adquirir y mantener el manejo de los
cambios tecnológicos contemporáneos./
1.3.2 Necesidad de un sistema de innovación
nacional
El BID señala que, a fin de absorber y manejar los cambios
tecnológicos contemporáneos, controlar algunas tecnologías no basta. Es
necesario contar con un "sistema institucional" o "sistema nacional de
innovación". La esencia de "toda estrategia eficiente será, pues, el
fortalecimiento de las competencias sistémicas". Esto se refiere no sólo a las
actividades del sector público, sino a la cooperación de este sector con otros a
fin de liberar y respaldar las fuerzas creativas de la sociedad, generando un
contexto global que facilite y favorezca la innovación. Este sistema va de los
servicios tecnológicos al sector productivo y de servicios tales como la
metrología, la normalización y el control de calidad, a la capacidad para
adaptar tecnologías y resolver problemas técnicos con soluciones nuevas.
Para lograr este objetivo, es necesario establecer una sólida
infraestructura científica y tecnológica y contar con una comunidad de
investigación que conozca el nivel de desarrollo actual de amplias esferas
científicas y tecnológicas. También es necesario desarrollar una cultura
sostenible de investigación y desarrollo y esta capacidad en áreas prioritarias.
Es esencial también contar con un sistema educativo de alta calidad que responda
a las necesidades del sector productivo para satisfacer las necesidades de
personal de un sector productivo moderno.
Por otro lado, la existencia de una base de investigación y
desarrollo adecuada no necesariamente da lugar al desarrollo social y económico.
Pero, no obstante, éste era el criterio prevaleciente cuando se creó el programa
de desarrollo científico y tecnológico regional de la OEA. La opinión
prevaleciente en esa época se basaba en el modelo lineal del proceso innovador,
que partía de la hipótesis de que si uno hacía "buena" ciencia, el desarrollo
tecnológico vendría automáticamente. Pero este modelo simplista ya no es
aceptado. "La comprensión de las innovaciones tecnológicas ha cambiado
recientemente en forma extraordinaria. Los modelos interactivos, que difieren
muchísimo del antiguo enfoque lineal, ponen ahora el acento en la función
primordial del diseño industrial, sus efectos en el mercado y en la propia
tecnología entre las distintas fases de la innovación y las numerosas
interacciones entre la ciencia, la tecnología y otras actividades vinculadas a
la innovación en las empresas y entre ellas".
Los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas, en la Cumbre
de Miami, y los ministros responsables de la ciencia y la tecnología, en su
Declaración de Cartagena, reconocieron "la función estratégica que cumple la
ciencia y la tecnología en el desarrollo económico y social y en la protección
ambiental" y la necesidad de enfocar el tema en forma sistémica.
También reconocieron que "el desarrollo de la capacidad
científica y tecnológica en el continente es un objetivo que requiere una
inversión sustancial de todos los países".
1.4 Importancia de la cooperación continental
en Ciencia y Tecnología
Si bien los Ministros aceptaron los esfuerzos individuales de
los países miembros, recomendaron encarecidamente la cooperación continental en
materia de desarrollo científico y tecnológico. También tomaron nota de que el
costo de la investigación científica exige compartir la "masa crítica" y los
centros de excelencia, y reconocieron el aporte de las redes científicas en el
fomento de la cooperación en investigación./
La cooperación en las actividades científicas y tecnológicas
entre los países e inclusive entre las empresas, en el momento actual, es más la
norma que la excepción. El costo es uno de los factores en la esfera de la
ciencia de alto nivel, como es el caso de la física de alta energía o el estudio
de los genomas humanos, aunque otros aspectos exigirían incluir la
disponibilidad de una "masa crítica" de recursos humanos científicos con
calificaciones complementarias. Los países de la Unión Europea reconocieron la
necesidad de esta cooperación en unas de las primeras etapas de su formación.
Sus programas marco "cooperativos" sirven de modelo para muchas iniciativas de
cooperación internacional, pero no se limitan al área de la alta tecnología.
Internet (las red de las redes) es quizás el ejemplo más claro de cooperación
entre las comunidades científicas.
Es evidente que la cooperación en cualquier campo complementa y
multiplica los esfuerzos individuales. Sin embargo, quizá no haya otra esfera en
que la colaboración tiene mayores efectos y posibilidades de rendimiento que en
los emprendimientos vinculados a la ciencia y la tecnología. Esta cooperación en
las actividades científicas y tecnológicas permite que la experiencia de cada
parte se complemente, reduciendo así el tiempo que llevan las innovaciones. La
Cumbre de las Américas y la reunión de ministros responsables de la ciencia y la
tecnología reconocieron este adelanto al recomendar la cooperación continental
en los campos de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, esta cooperación es
más bien costosa, por lo cual esos esfuerzos se justifican cuando dan lugar a un
valor agregado, es decir, en los casos en que el producto tiene mayor valor
actual o futuro que el costo total de los insumos.

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