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2. LA
OEA Y LA COOPERACIÓN CONTINENTAL EN CIENCIA Y TECHNOLOGIA
2.1 Mandatos
Los Presidentes y los ministros
responsables de la ciencia y la tecnología han impuesto a la OEA el mandato
claro de fomentar y respaldar la cooperación continental en esta esfera. Los
Ministros, en su plan de acción, pidieron a la OEA que, a través de su
programa MERCOCYT, ponga en aplicación las recomendaciones del plan y
solicitaron al Secretario General que "considere el aporte de los recursos
necesarios a la Secretaría Técnica del MERCOCYT, ubicado en el Departamento de
Asuntos Científicos y Tecnológicos, para descargar estas nuevas
responsabilidades". Asimismo, "los Ministros pidieron la asistencia
del Secretario General de la OEA para organizar futuras reuniones ministeriales".
Con esto, se ha dado a la OEA una función fundamental de apoyo a futuros foros
continentales de ciencia y tecnología./
2.2
Antecedentes de la OEA en el área de la ciencia y la tecnología
En 1967, los Presidentes de las
Américas decidieron crear el Programa Regional de Desarrollo Científico y
Tecnológico (PRDCYT), y lo ubicaron en la esfera de competencias de la OEA,
bajo la égida del Consejo Interamericano para la Educación la Ciencia y la
Cultura. El PRDCYT ha estado bajo la dirección del Departamento de Asuntos
Científicos y Tecnológicos (DACYT) hasta la actual restructuración de los
programas de cooperación técnica de la OEA.
En los primeros años de su
funcionamiento, el programa cumplió una función primordial en la construcción
de una estructura científica y tecnológica básica en los países de la región
a fin de dar un cimiento sólido a una cooperación interamericana efectiva. Más
tarde, con el natural crecimiento de esta área en casi todos los países y a
medida que menguaban los recursos para la cooperación técnica, esta misión
primordial del PRDCYT perdió impulso. Al mismo tiempo el Banco Interamericano
de Desarrollo asumió una función central de respaldo y fortalecimiento de las
infraestructuras científicas y tecnológicas nacionales a través de una
corriente continua de préstamos a casi todos los países de la región.
Por otro lado, y dentro de las
limitaciones ya señaladas, el PRDCYT de la OEA realizó una función importante
de fomento y creación de numerosas redes de científicos y expertos en tecnología
de la región. Muchas de estas redes han sido incorporadas y respaldadas
parcialmente por otras instituciones tales como las del sistema de las Naciones
Unidas, el programa iberoamericano de ciencia y tecnología CITED y los
programas de cooperación bilateral, como los que se mantienen con Canadá y la
Unión Europea.
El Departamento de Asuntos Científicos
y Tecnológicos definió esta capacidad de su plan estratégico en 1991, lo que
puede considerarse un elemento esencial de la misión del programa: "la
CITED tiene una sólida red de conexiones en toda la región y experiencia en el
manejo de programas multinacionales lo que le permite poner un acento especial
en el estímulo a los emprendimientos conjuntos que contribuyan a la integración
interamericana en estos campos"./
Quizás éste haya sido, entre
otros, un factor que incidió en la decisión de los Ministros de Ciencia y
Tecnología, tras evaluar los programas continentales en esta esfera, de dar una
función especial a la OEA, a través de DACYT y de su programa MERCOCYT. Los
Ministros recomendaron que el MERCOCYT "continuara estimulando a las
instituciones científicas de los países miembros de la OEA para combinar sus
capacidades y sus esfuerzos" y "establecer lazos de cooperación entre
los organismos internacionales, alianzas interamericanas de instituciones académicas
y técnicas y el sector productivo"./
2.3 Cooperación
entre la OEA y el BID
El Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) se ha transformado en la fuente más importante de
financiamiento de la infraestructura científica y de los programas de innovación
en la región, a nivel nacional, y, como tal, los Ministros de Ciencia y
Tecnología le han solicitado que "incremente su participación en los
institutos o programas multinacionales e internacionales/regionales"
prestando especial respaldo "a los países pequeños y relativamente menos
desarrollados"./ Existen muchas posibilidades de cooperación y
de complementariedad entre la OEA y el BID. Si bien el BID tiene una experiencia
única en el financiamiento de programas nacionales, la OEA tiene la suya en
materia de cooperación regional. Han existido instancias de cooperación entre
ambas instituciones, como fue el caso del apoyo a la Comisión de Desarrollo
Científico y Tecnológico de Centroamérica y Panamá (CTCAP), organismo
reconocido por los protocolos de integración de la subregión centroamericana.
La Secretaría Técnica del CTCAP está ubicada en el Departamento de Asuntos
Científicos y Tecnológicos de la OEA. En cumplimiento de los mandatos de
cooperación que la OEA y el BID recibieron de sus órganos rectores y de los
Presidentes de la región, existe ahora un nuevo temario de cooperación que está
siendo objeto de consideración entre ambas instituciones, con un conjunto de
proyectos directamente derivados de las recomendaciones de los ministros
responsables de la ciencia y la tecnología.
3.
CREACIÓN
DE LA OFICINA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA
3.1
Importancia y características de la oficina
La oficina de ciencia y
tecnología se crea como nueva entidad responsable de las actividades
científicas y tecnológicas para avanzar los nuevos objetivos de la
Organización de los Estados Americanos. La oficina cumplirá una función
amplia de catalización —a través del establecimiento de redes— de la
excelencia técnica en las Américas y cumplirá los mandatos de la Cumbre
de las Américas y de los ministros responsables de la ciencia y la
tecnología.
La oficina de ciencia y
tecnología se dedicará al fortalecimiento de la capacidad y de los
programas técnicos del continente para contribuir eficazmente al logro de
objetivos actuales y futuros en las áreas prioritarias de la OEA. La
oficina brindará a las unidades y los programas de la Secretaría General
asistencia técnica e institucional en las esferas científica y
tecnológica.
La oficina, que sustituye
al Departamento de Asuntos Científicos y Tecnológicos (DACYT) se basará
en los 25 años de experiencia acumulada por los programas del PRDCYT.
Esta experiencia incluye la red de científicos e ingenieros del
continente, la comunidad técnica y los estadistas, así como contactos
con instituciones financieras, sectores de la producción nacional y otras
organizaciones regionales e internacionales.
La oficina se estructurará
de acuerdo con tareas y acciones, en base a las recomendaciones de los
ministros responsables de la ciencia y la tecnología, y no en base a
disciplinas, como se hacía antiguamente. La estructura basada en líneas
disciplinarias resulta rígida. El modelo propuesto brindará un mecanismo
operativo flexible que permitirá que la Secretaría General reaccione rápidamente
a las nuevas necesidades de los países miembros.
3.2
Esferas de actividad de la oficina de la ciencia y la tecnología
La oficina de la ciencia y
la tecnología centrará sus actividades en las áreas prioritarias
definidas por AGECID en la alianza para el desarrollo, que fuera
recientemente confirmada por los ministros responsables de la ciencia y
tecnología.
Las áreas prioritarias
establecidas por los Ministros en su Plan de Acción son las siguientes:
a) Desarrollo de la
capacidad científica y tecnológica en los países del continente,
incluida la elaboración de políticas vinculadas a la ciencia y la
tecnología en la región.
b) Desarrollo tecnológico
y social.
c) Ciencia, tecnología,
innovación y el sector empresarial, con referencia a actividades
orientadas al fomento de la competitividad del sector productivo de la
región.
d) Ciencia y tecnología
para el desarrollo sostenible.
e) Desarrollo y aplicación
de tecnología de informática.
En aplicación de la
prioridades señaladas, la oficina, en los próximos tres años,
concentrará sus actividades en las siguientes áreas:
i) Fortalecimiento de la
capacidad y los programas técnicos del continente.
ii) Metrología,
normalización, acreditación y calidad.
iii) Desarrollo y
aplicación de tecnología informática: proyecto "Red Continental
Interuniversitaria de Información Científica y Tecnológica" (RedHUCyT).
iv) Ciencia y tecnología
para el desarrollo sostenible: apoyo a tecnologías ambientalmente
favorables.
v) Ciencia, tecnología y
desarrollo social: apoyo al mejoramiento de la competitividad de
empresas pequeñas, medianas y microempresas, con particular atención a
las empresas propiedad de mujeres campesinas
3.3 Coordinación con otras unidades
y programas de la OEA
La oficina de la ciencia y la tecnología asistirá al
CIDI y a otras unidades y oficinas en las distintas áreas prioritarias de
la Secretaría General, en la elaboración de políticas, y brindará
asesoramiento en asuntos científicos y tecnológicos que atañen a casi
todas las actividades de las áreas definidas. La oficina coordinará la
corriente de información científica y tecnológica entre todas las
unidades y oficinas de la OEA para asegurar que las tareas científicas y
tecnológicas contribuyen de la mejor manera al bienestar común. En términos concretos, la oficina ha definido actualmente las siguientes esferas de
colaboración con distintos centros de responsabilidad de la Organización.
— CIDI: la
oficina apoyará y asistirá al
CIDI en la organización de reuniones interamericanas a nivel
ministerial dentro de las áreas de competencia de la oficina.
— Comercio: la actividad económica de los
países se basa en la producción que, a su vez, depende de la
aplicación de la ciencia y la tecnología y de las opciones tecnológicas.
La clave para alcanzar la competitividad en el ámbito internacional
es que el sector productivo del continente ponga un acento especial en
la calidad, que sólo puede lograrse con una sólida infraestructura metrológica, acompañada por un programa de normalización que
abarque los procesos de elaboración y los productos. Las actividades
que llevará adelante la oficina en materia de metrología, normalización, acreditación y calidad ofrecen un entorno adecuado
para la cooperación entre la oficina y las actividades de comercio.
Unidad: asimismo, a través del proyecto RedHUCyT,
la oficina asistirá en el acceso a Internet en los países, pues la
misma se está transformando en una herramienta sumamente importante
para las transacciones económicas.
— Democracia: La base de una verdadera
democracia es el acceso a la información. Ello comporta el uso
efectivo de la información y de las tecnologías de comunicaciones.
La oficina, a través de su proyecto "RedHUCyT", cooperará
con la Unidad de Promoción de la Democracia en el fomento de un uso
efectivo de la información para la toma de decisiones y el uso de la
tecnología para combatir las restricciones y limitaciones (físicas y económicas) así como para la seguridad nacional. A fin de cumplir
uno de los mandatos de la Cumbre de las Américas, el proyecto
RedHUCyT ampliará su esfera de acción haciendo esta red accesible a
las universidades, bibliotecas, hospitales y organismos estatales para
que puedan utilizar las bases de datos especializadas.
— Medio ambiente: Gran parte de los
problemas ambientales son creados por actividades de desarrollo que no
toman en cuenta sus efectos en el medio ambiente. Para contener los
futuros daños al medio ambiente y resolver algunos de los problemas
creados por actividades anteriores será necesario el aporte científico
y tecnológico. Los mayores contaminantes industriales de los países
en desarrollo son las empresas pequeñas y medianas. La oficina
respaldará el objetivo de la Unidad para el Medio Ambiente y el
Desarrollo Sostenible en el fomento de actividades encaminadas a
mejorar el acceso a la información tecnológica. Asimismo, respaldará
a esta Unidad en el fomento de tecnologías ambientalmente favorables
para el sector productivo, a través de la transferencia de tecnología
y la cooperación tecnológica, y en la dirección de las actividades
de investigación y desarrollo hacia la generación de procesos
productivos menos contaminantes.
— Desarrollo social: el mayor obstáculo a
la implementación de las políticas que introducirán prácticas que
conduzcan a un desarrollo sostenible es la insatisfacción de las
necesidades básicas de grandes segmentos de la población. La pobreza
extrema sólo podrá erradicarse a través de la creación de nuevos empleos. Es bien sabido que el 60 o el 70% de los empleos de la mayoría
de los países se encuentran en el sector de las empresas pequeñas y medianas. De manera que este sector tiene grandes posibilidades de
creación de nuevos puestos de trabajo. La oficina contribuirá a este
objetivo respaldando las actividades que lleven a mejorar la competitividad, la eficiencia productiva y el uso de los recursos, así
como con la incorporación de procesos productivos menos contaminantes.
La oficina reconoce que no tendrá recursos para intervenir a nivel de
las empresas. Aprovechará su experiencia pasada actuando con las
"instituciones intermedias" nacionales o regionales que
tienen el mandato de brindar apoyo a este sector.
El actual DACYT desarrolla actividades en esta
esfera en colaboración con varios organismos donantes bilaterales y
multilaterales. Una esfera importante de apoyo a la unidad de
desarrollo social será la continua participación en la red
interamericana de apoyo industrial para el mejoramiento de la
competitividad y el desempeño ambiental de las empresas pequeñas y
medianas. Los principales objetivos de esta red son fortalecer la
capacidad de las empresas pequeñas y medianas y ayudar a este sector
de la producción a lograr niveles de competitividad más elevados y
fomentar una producción ambientalmente responsable en el continente.
— Turismo: La oficina actuará con la
unidad intersectorial de turismo en apoyo de actividades que reduzcan
los egresos de capital. En una reciente actividad programática en la
región del Caribe se identificó como prioridad la asistencia en
esferas tales como el sector de elaboración de alimentos. Actualmente,
muchos países tienen que importar alimentos para satisfacer los hábitos
alimentarios de los turistas. Una mejora en este sector tendría
efectos sustanciales de contención de los egresos de recursos que
deja la industria turística en muchos países.
— Cultura: Por naturaleza, la tecnología
retiene los valores culturales de la sociedad en que se desarrollan.
Para incorporar una tecnología (dura o blanda) en una sociedad, es
necesario incorporar ciertas adaptaciones para hacerla compatible con
el entorno económico, físico y social. La oficina actuará en
estrecho contacto con la Oficina de Asuntos Culturales para definir
los aspectos que deberán ser abordados en todo proceso de cambio
tecnológico e incluirlos en la actividad proyectada.
— Comisión Interamericana de Comunicaciones
(CITEL):
la OEA seguirá colaborando con CITEL en el área de la
infraestructura de informática, en particular a través de la
participación del proyecto RedHUCyT en la reunión de altos
funcionarios de telecomunicaciones que se celebrará en 1996.
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