Organización de Estados Americanos Oficina de Ciencia y Tecnología
 

DIVISIÓN DE CIENCIA Y TECNOLOGíA

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PRICYT 

INDICE 

1. Introducción

1.1 El atraso tecnológico

1.2 Una estrategia científica y tecnológica para la región

1.3 Relaciones entre la ciencia, la tecnología y el desarrollo

1.3.1 Necesidad de contar con una infraestructura científica sólida y de controlar los cambios tecnológicos modernos

1.3.2 Necesidad de un sistema de innovación nacional

1.4 Importancia de la cooperación continental en ciencia y tecnología

2. LA OEA Y LA COOPERACIÓN CONTINENTAL EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA

2.1 Mandatos

2.2 Antecedentes de la OEA en el área de la ciencia y la tecnología

2.3 Cooperación entre la OEA y el BID

3. CREACIÓN DE LA OFICINA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA

3.1 Importancia y características de la Oficina

3.2 Esferas de actividad de la Oficina de la Ciencia y la Tecnología

3.3 Coordinación con otras unidades y programas de la OEA

4. FUNCIONES Y OBJETIVOS DE LA OFICINA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA

5. ESTRUCTURA BÁSICA DE LA OFICINA

5.1 Área de coordinación general

5.2 Áreas sustantivas

5.3 Cooperación técnica

ANEXO:TAREAS Y FUNCIONES DE LA OFICINA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA

1. INTRODUCCIÓN: LA CIENCIA, LA TECNOLOGÍA Y EL ÁREA DE LIBRE COMERCIO DE LAS AMÉRICAS

1.1 El atraso tecnológico

En el vigésimo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrado en México, en febrero de 1994, al definirse las prioridades del Consejo Interamericano de Desarrollo Integral (CIDI), se subrayó la necesidad de que la OEA se aparte del "...criterio tradicional orientado a la ayuda y explore, en su lugar, formas de cooperación basadas en alianzas..."/ La Asamblea agregó que "la alianza para el desarrollo debe facilitar el logro de los objetivos fijados por los propios Estados miembros, respaldando la canalización de recursos adicionales para complementar los esfuerzos nacionales, de acuerdo con las prioridades fijadas por la Asamblea General y el plan estratégico diseñado por el CIDI". En el mismo período de sesiones, la Asamblea General definió el "desarrollo científico y el intercambio y la transferencia de tecnología" como áreas prioritarias para fomentar la cooperación e instruyó al CIDI para que abordase estos temas en su plan estratégico. Un respaldo similar a las actividades científicas y tecnológicas brindó la Cumbre de las Américas y la reunión hemisférica de ministros responsables de la ciencia y la tecnología, en Cartagena.

La Cumbre de Miami dio a la OEA un mandato clave: respaldar el compromiso de los países del Continente con un proceso irreversible de integración económica basado en los acuerdos comerciales bilaterales y subregionales existentes en una economía global para negociar el Área de Libre Comercio de las Américas.

Los países de la región que participan en el proceso de globalización podrían enfrentar dos situaciones adversas que tendrán que ser abordadas:

a) una disparidad de la distribución del ingreso entre los países y dentro de ellos.

b) un creciente desnivel tecnológico entre los países que invierten en procesos innovadores y los países que no podrían asignar o no asignarían recursos suficientes para respaldar la investigación y el desarrollo. Este desnivel tecnológico tiene efectos significativos en el bienestar de las naciones dado que determina las diferencias de productividad y distribución del ingreso entre los países y dentro de ellos.

Este desnivel tecnológico fue claramente definido por los Jefes de Gobierno de la región ya en 1967, cuando decidieron crear el programa regional de desarrollo científico y tecnológico para América Latina, en el marco de la OEA. "La América Latina compartirá los beneficios del actual progreso científico y tecnológico para reducir el creciente atraso con respecto a las naciones altamente industrializadas en materia de técnicas de producción y condiciones de vida"./ Este atraso se ha profundizado al punto de amenazar con transformarse en un abismo insalvable, especialmente debido al vertiginoso ritmo de los adelantos en áreas de alta tecnología tales como la informática, la microelectrónica, la biotecnología, nuevos materiales, tecnologías de comunicaciones digitales comprimidas, etc. Estos adelantos no sólo son de carácter científico sino que requieren personal altamente capacitado para aplicar estas tecnologías. De manera que el atraso ya no se reduce al desarrollo de las tecnologías adecuadas, sino que ahora comprende la falta de preparación para aplicar tecnologías estándar. El reconocimiento de esta carencia por parte de los dirigentes de la región se ve reflejado en el decidido respaldo a las actividades científicas y tecnológicas expresado en la Cumbre de las Américas celebrada en Miami.

1.2 Una estrategia científica y tecnológica para la región

No sería práctico que todos los países de América Latina y el Caribe procuraran la autosuficiencia científica y tecnológica. Esta estrategia ha sido emprendida por algunos países en las décadas pasadas pero ha quedado demostrado que sus objetivos son imposibles de lograr. El gasto necesario para alcanzar esos objetivos está fuera del alcance de la mayoría de los países. La tendencia moderna entre las naciones, al igual que entre las empresas privadas, es iniciar proyectos conjuntos, por lo menos hasta que el nuevo conocimiento generado tiene cierto valor de propiedad. Por cierto que es posible que las naciones definan un rubro en el mercado en el que se manejen con relativa solvencia. Otra política que se ha intentado aplicar en muchos países es la adquisición de tecnología o la creación de una atmósfera favorable a la inversión privada internacional. Esta política, como medio para impulsar el cambio tecnológico, tiene sus propios y graves inconvenientes.

El simple hecho de adquirir tecnología exige un mínimo conocimiento de las técnicas disponibles y conocer principios científicos básicos en los que se basa cada tecnología. Sin este conocimiento, la selección, adquisición y adaptación de la tecnología a las condiciones locales, para que funcione en forma eficaz, se torna realmente difícil.

Por otro lado, las empresas transnacionales requieren personal calificado a todos los niveles, incluido el científico. Una de las actuales estrategias de las empresas internacionales es concentrar su inversión, especialmente las más productivas, en aquellos países que pueden ofrecer una mano de obra científica y tecnológica más capacitada. El contexto apropiado para la inversión no es sólo el de la estabilidad macroeconómica, sino que incluye también una cierta capacidad técnica a todos los niveles educativos y laborales.

1.3 Relaciones entre la ciencia, la tecnología y el desarrollo

1.3.1 Necesidad de contar con una infraestructura científica sólida y de controlar los cambios tecnológicos modernos

Existen pruebas contundentes que demuestran la importancia de la ciencia y la tecnología para el desarrollo social y económico de los países y las comunidades. Los Ministros de Relaciones Exteriores y de Finanzas, reunidos en el contexto de la OCDE, reconocieron formalmente este hecho en su declaración sobre un "programa tecnológico y económico", emitido en 1991./ Casi al mismo tiempo, la CEPAL, en su importante informe "Igualdad social y cambios en las modalidades de producción: un criterio integral"/ expresó una idea fundamental similar acerca de la función de los cambios tecnológicos en el fomento de un crecimiento económico sostenible. En la reunión de Ministros de Industria de América Latina y el Caribe, celebrada en septiembre de 1995 con el auspicio de UNIDO, en Montevideo, entre los temas considerados se incluían fundamentalmente los que se refieren a las esferas que exigen mayores insumos científicos y tecnológicos, como la aplicación de tecnologías no contaminantes competitivas y actividades que requieren una estrecha interacción con metodologías científicas y tecnológicas tales como el control de calidad, la normalización y la metrología. La OCDE resume este consenso mundial:

a) El "cambio tecnológico" constituye el factor que más incide en el crecimiento económico.

b) La investigación y el desarrollo están decisivamente vinculadas al crecimiento de la productividad en las empresas.

c) Los sectores que crecen con mayor rapidez en la economía mundial y las categorías del comercio mundial que más rápidamente se expanden presentan un uso intensivo de la tecnología.

d) La participación en el comercio mundial está correlacionada con la actividad innovadora.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) afirma que en un mundo en que el manejo de la tecnología es la clave para la competitividad, "el desafío de los países de la región será adquirir y mantener el manejo de los cambios tecnológicos contemporáneos./

1.3.2 Necesidad de un sistema de innovación nacional

El BID señala que, a fin de absorber y manejar los cambios tecnológicos contemporáneos, controlar algunas tecnologías no basta. Es necesario contar con un "sistema institucional" o "sistema nacional de innovación". La esencia de "toda estrategia eficiente será, pues, el fortalecimiento de las competencias sistémicas". Esto se refiere no sólo a las actividades del sector público, sino a la cooperación de este sector con otros a fin de liberar y respaldar las fuerzas creativas de la sociedad, generando un contexto global que facilite y favorezca la innovación. Este sistema va de los servicios tecnológicos al sector productivo y de servicios tales como la metrología, la normalización y el control de calidad, a la capacidad para adaptar tecnologías y resolver problemas técnicos con soluciones nuevas. 

Para lograr este objetivo, es necesario establecer una sólida infraestructura científica y tecnológica y contar con una comunidad de investigación que conozca el nivel de desarrollo actual de amplias esferas científicas y tecnológicas. También es necesario desarrollar una cultura sostenible de investigación y desarrollo y esta capacidad en áreas prioritarias. Es esencial también contar con un sistema educativo de alta calidad que responda a las necesidades del sector productivo para satisfacer las necesidades de personal de un sector productivo moderno.

Por otro lado, la existencia de una base de investigación y desarrollo adecuada no necesariamente da lugar al desarrollo social y económico. Pero, no obstante, éste era el criterio prevaleciente cuando se creó el programa de desarrollo científico y tecnológico regional de la OEA. La opinión prevaleciente en esa época se basaba en el modelo lineal del proceso innovador, que partía de la hipótesis de que si uno hacía "buena" ciencia, el desarrollo tecnológico vendría automáticamente. Pero este modelo simplista ya no es aceptado. "La comprensión de las innovaciones tecnológicas ha cambiado recientemente en forma extraordinaria. Los modelos interactivos, que difieren muchísimo del antiguo enfoque lineal, ponen ahora el acento en la función primordial del diseño industrial, sus efectos en el mercado y en la propia tecnología entre las distintas fases de la innovación y las numerosas interacciones entre la ciencia, la tecnología y otras actividades vinculadas a la innovación en las empresas y entre ellas".

Los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas, en la Cumbre de Miami, y los ministros responsables de la ciencia y la tecnología, en su Declaración de Cartagena, reconocieron "la función estratégica que cumple la ciencia y la tecnología en el desarrollo económico y social y en la protección ambiental" y la necesidad de enfocar el tema en forma sistémica.

También reconocieron que "el desarrollo de la capacidad científica y tecnológica en el continente es un objetivo que requiere una inversión sustancial de todos los países".

1.4 Importancia de la cooperación continental en ciencia y tecnología

Si bien los Ministros aceptaron los esfuerzos individuales de los países miembros, recomendaron encarecidamente la cooperación continental en materia de desarrollo científico y tecnológico. También tomaron nota de que el costo de la investigación científica exige compartir la "masa crítica" y los centros de excelencia, y reconocieron el aporte de las redes científicas en el fomento de la cooperación en investigación./

La cooperación en las actividades científicas y tecnológicas entre los países e inclusive entre las empresas, en el momento actual, es más la norma que la excepción. El costo es uno de los factores en la esfera de la ciencia de alto nivel, como es el caso de la física de alta energía o el estudio de los genomas humanos, aunque otros aspectos exigirían incluir la disponibilidad de una "masa crítica" de recursos humanos científicos con calificaciones complementarias. Los países de la Unión Europea reconocieron la necesidad de esta cooperación en unas de las primeras etapas de su formación. Sus programas marco "cooperativos" sirven de modelo para muchas iniciativas de cooperación internacional, pero no se limitan al área de la alta tecnología. Internet (las red de las redes) es quizás el ejemplo más claro de cooperación entre las comunidades científicas.

Es evidente que la cooperación en cualquier campo complementa y multiplica los esfuerzos individuales. Sin embargo, quizá no haya otra esfera en que la colaboración tiene mayores efectos y posibilidades de rendimiento que en los emprendimientos vinculados a la ciencia y la tecnología. Esta cooperación en las actividades científicas y tecnológicas permite que la experiencia de cada parte se complemente, reduciendo así el tiempo que llevan las innovaciones. La Cumbre de las Américas y la reunión de ministros responsables de la ciencia y la tecnología reconocieron este adelanto al recomendar la cooperación continental en los campos de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, esta cooperación es más bien costosa, por lo cual esos esfuerzos se justifican cuando dan lugar a un valor agregado, es decir, en los casos en que el producto tiene mayor valor actual o futuro que el costo total de los insumos.

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