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I.
ANTECEDENTES
Las áreas estratégicas y
los lineamientos de política que a continuación se presentan tienen como
fundamento lógico la Declaración de Cartagena y el Plan de Acción adoptados
por los Ministros responsables de Ciencia y Tecnología en su reunión de
marzo de 1996. Toman en cuenta el Plan Estratégico de Cooperación Solidaria
1997-2001 del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) y los
mandatos emanados de la Asamblea General de la Organización de los Estados
Americanos y de las Cumbres de las Américas, así como la rica experiencia
acumulada en la región en la formulación y aplicación de políticas de
ciencia y tecnología y la valiosa contribución del Programa MERCOCYT. También
consideran recientes documentos elaborados por el Banco Interamericano de
Desarrollo y el Banco Mundial, en particular "El Conocimiento al Servicio
del Desarrollo".
II.
MARCO CONCEPTUAL
Para poder beneficiarse de
los avances científicos y tecnológicos y construir sociedades cada vez más
basadas en el conocimiento, la apertura de los países de la región a los
flujos internacionales de capital, tecnología e información es una condición
necesaria pero no suficiente.
Para poder contribuir a la
solución de los problemas económicos, sociales y ambientales que han surgido
en el curso del desarrollo económico y a la formación de los recursos
humanos imprescindibles para construir una sociedad basada en el conocimiento,
los países del Hemisferio necesitan fortalecer los sistemas nacionales y
locales de innovación y fomentar nuevos mecanismos de cooperación regional
que permitan potenciar y enriquecer los esfuerzos nacionales y locales.
La formulación de políticas
nacionales en materia de innovación tecnológica toma en cuenta, además del
esfuerzo formal de investigación y desarrollo, los esfuerzos informales de
numerosos actores e instituciones, tanto públicas como privadas, que
participan, de una u otra forma, en el proceso de absorción, generación y
difusión del conocimiento y de las innovaciones en las sociedades modernas.
Considera que un ambiente rico en incentivos facilita las mutuas interacciones
y sinergías entre los actores e instituciones que son imprescindibles para
lograr un proceso colectivo de aprendizaje que genere un mayor y mejor flujo
de conocimientos e innovaciones y una más adecuada incorporación de los
mismos para resolver los problemas que enfrenta cada país y cada región.
Este enfoque incentiva la
creación de conocimientos, asigna tanta significación a la difusión como a
la generación de innovaciones y enfatiza la importancia de articular los
diversos procesos de aprendizaje científico tecnológico de los distintos
actores e instituciones.
III.
OBJETIVOS
El principal objetivo de la
cooperación en esta materia es reducir la dispersión de los esfuerzos científicos
y tecnológicos que se llevan a cabo en el Hemisferio. Este Programa procura
concentrar los recursos humanos y financieros en aquellas actividades y
proyectos que puedan generar una masa crítica y que tengan un mayor potencial
para incrementarla competitividad de las empresas productoras de bienes y
servicios y mejorar las condiciones sociales y ambientales de nuestros países.
La cooperación
interamericana debe contribuir a la consecución de dicho objetivo, impulsando
proyectos de investigación y acciones concertadas entre dos o más países de
la región.
IV.
MECANISMOS PARA LA ACCIóN
El Programa Interamericano de
Ciencia y Tecnología complementa el actual Plan Estratégico de Cooperación
Solidaria 1997-2001, el cual articula las políticas, los programas y las
medidas que se aplican al campo de la cooperación solidaria para el
desarrollo y funciona en tres niveles que se refuerzan mutuamente, a saber:
como foro para el diálogo interamericano sobre el desarrollo, como
catalizador y promotor de programas, proyectos y otras actividades de
cooperación y como mecanismo para facilitar el intercambio de información,
experiencias y conocimientos. En cada nivel la OEA, con la colaboración de la
Secretaría General, desarrolla actividades específicas de acuerdo con las líneas
de acción determinadas por los Estados miembros y en coordinación con los países
que participan en la cooperación.
-
Foro para el diálogo
interamericano sobre el desarrollo.
De conformidad con el Plan Estratégico, la estructura del CIDI prevé la
convocatoria de reuniones ministeriales en ciencia y tecnología que
permite la formulación de políticas, el diseño y la ejecución de la
cooperación solidaria en esta materia. Además, facilita las reuniones de
la Comisión Interamericana de Ciencia y Tecnología (COMCYT) para
compartir experiencias e intercambiar información.
-
Intercambio de información.
Recurriendo a la experiencia acumulada, la OEA promoverá el análisis y
el intercambio de información sobre experiencias adquiridas por los
Estados miembros en desarrollo científico y tecnológico, a través de
publicaciones, impresas y electrónicas.
-
Cooperación solidaria.
El CIDI tiene mecanismos de cooperación que se instrumentan por medio de
programas, proyectos y actividades orientados al fortalecimiento
institucional, a la formación de recursos humanos, a la realización de
estudios e investigaciones y al intercambio de información. El CIDI
cuenta con un estructura programática
V.
áREAS DE ACCIóN
Las tres grandes áreas temáticas
consideradas claves para el desarrollo de la región en el marco del Programa
Interamericano de Ciencia y Tecnología son:
1. Ciencia, Tecnología e
Innovación para promover el Desarrollo Social
2. Ciencia, Tecnología e
Innovación para fortalecer el Sector Empresarial
3. Ciencia, Tecnología e
Innovación para el Desarrollo Sostenible y la preservación del medio
ambiente sano
Para poder avanzar en la
formulación y ejecución de políticas y proyectos nacionales y regionales en
estas tres grandes áreas temáticas se considera imprescindible promover:
a. El fortalecimiento de la
capacidad de formulación, diseño y ejecución de políticas científicas,
tecnológicas y de innovación.
b. Desarrollo y aplicación de
las tecnologías de la información y la comunicación.
1. Ciencia, Tecnología
e Innovación para promover el Desarrollo Social
El potencial de la ciencia y
la tecnología no ha sido suficientemente aprovechado en la región, no solo
como elemento cultural sino en su importante rol en la disminución de la
pobreza y en el mejoramiento de la calidad de vida.
Dicha contribución puede
tomar varias formas, que van desde el diagnóstico profundo de los desafíos más
relevantes, hasta la apropiación del conocimiento en la investigación por
parte de los beneficiarios y de la sociedad en su conjunto, mediante procesos
de investigación-acción.
De especial importancia debe
ser la determinación rigurosa, pero compleja, de los impactos sociales de las
inversiones en ciencia y tecnología, especialmente en temas de importancia
estratégica, en los campos de la salud, la educación, la vivienda y la
generación de empleo. En estas áreas es igualmente clave el papel de la
investigación para determinar la efectividad de las políticas, planes y
programas de intervención social por los sectores tanto público como privado.
Además, estos esfuerzos obligatoriamente deben involucrar el examen, valoración
y empleo adecuado del conocimiento y las prácticas generadas y probadas
durante generaciones por comunidades indígenas, rurales y urbanas.
Línea de acción
prioritaria:
Intercambio de información y
programas de cooperación para apoyar la formulación y realización de
proyectos innovadores en educación, alimentación y nutrición, en los
sistemas y servicios básicos de salud y en prevención de la violencia.
Otras líneas de acción:
1. Investigación
relacionada con la mejora de la capacidad y efectividad de las políticas de
desarrollo social y de los programas de intervención social, con énfasis
en la identificación de técnicas para asegurar la participación de
beneficiarios potenciales, en la difusión de tecnologías y prácticas
debidamente probadas y en programas de evaluación.
2. Fortalecimiento del diálogo
público sobre temas de interés social y resultados de investigación sobre
los mismos, entre investigadores y los diferentes usuarios y beneficiarios,
a los niveles nacional, subregional y regional, con miras a una real
socialización de dichos resultados.
3. Promoción de la
creatividad y actitud innovadora en los jóvenes mediante la difusión y
comprensión de la ciencia y la tecnología en los programas educativos,
especialmente a los niveles básico y medio.
4. Aseguramiento de una
participación equitativa en lo referente a género, en los programas de
formación de recursos humanos y desarrollo científico y tecnológico.
2. Ciencia, Tecnología,
Innovación para fortalecer el Sector Empresarial
El Siglo XXI estará dominado
por el paradigma de la competitividad y el conocimiento, que se expresa en
nuevas formas de producción, distribución y comercialización de bienes y
servicios. En este paradigma, los recursos claves son la información y el
conocimiento. Este paradigma está caracterizado, también, por el predominio
de nuevas tecnologías como la automatización, la microelectrónica, la
informática, los nuevos materiales y la biotecnología.
La disponibilidad de recursos
naturales no garantizará, por sí sola, a ningún país el logro de las metas
del desarrollo. Se deberá contar, además, con los conocimientos necesarios
para el aprovechamiento, conservación y potenciación de tales recursos
naturales. El nuevo concepto de innovación es sistémico, ya que además de
integrar el conocimiento incorporado a los productos, procesos y máquinas en
los sistemas de producción, requiere una nueva visión de los negocios y una
cultura empresarial acorde con una comunicación interactiva y permanente con
las comunidades y actores de la sociedad futura.
Las nuevas tecnologías
facilitan el acceso y aseguran la acumulación del conocimiento. Específicamente,
las tecnologías de la información y de las comunicaciones son el vehículo
del acceso al conocimiento. El aprendizaje, proceso fundamental de las
sociedades basadas en el conocimiento, busca la creación y fortalecimiento de
capacidades y habilidades para el manejo de la información y del conocimiento,
como factor dinamizador del cambio en la sociedad y en las empresas. América
Latina y el Caribe podrán superar las diferencias y las brechas económicas y
sociales existentes si hace del conocimiento un factor de cambio social y de
competitividad.
La modernización de las
instituciones hemisféricas para la globalización demanda, especialmente, una
nueva cultura para el desarrollo empresarial, basada en la innovación y en
una mayor responsabilidad de las empresas para con la sociedad, el medio
ambiente, el consumidor y la calidad.
Entre los mayores problemas a
resolver se encuentran el fortalecimiento de la cultura empresarial para la
innovación, la apropiación social del conocimiento con el fin de distribuir
los beneficios del progreso técnico, la más rápida transferencia
internacional de tecnología para no perder la oportunidad de acceder a nuevos
mercados, la adopción de nuevos modelos educativos para liberar la
creatividad y aprender a generar conocimientos útiles a la sociedad y la
participación dinámica de las regiones en la construcción de los Sistemas
Nacionales y Locales de Innovación.
Línea de acción
prioritaria:
Fortalecimiento y creación
de programas regionales de investigación y desarrollo tecnológico en áreas
estratégicas de interés multilateral.
Otras líneas de acción:
1. Apoyo a la investigación y
los procesos de transferencia de tecnología para mejorar la productividad y
competitividad de las pequeñas y medianas empresas productoras de bienes y
servicios.
2. Promoción de la
interacción entre los gobiernos, el sector productivo, instituciones académicas,
centros de investigación y otros socios potenciales en el área de ciencia
y tecnología.
3. Apoyo al desarrollo de
sistemas nacionales y locales de innovación tecnológica en los países de
la región, a través del suministro de servicios, la investigación y el
fortalecimiento de las relaciones entre instituciones de educación superior
y sector productivo, prestando especial atención a las pequeñas y medianas
empresas.
4. Desarrollo de programas
de cooperación entre instituciones científicas y tecnológicas y pequeñas
y medianas empresas, con el propósito de establecer empresas de base tecnológica
y fortalecer la innovación tecnológica.
5. Fomento a programas de
formación y especialización en innovación y gestión tecnológica
dirigidos a tecnólogos, científicos y empresarios.
6. Promoción del
intercambio de información sobre legislación en propiedad intelectual y
derechos de patentes y su efecto en el desarrollo de la región.
3. Ciencia, Tecnología
e Innovación para el desarrollo sostenible y la protección ambiental
El panorama ambiental del
Hemisferio es complejo. Se presentan en diferentes niveles situaciones de
inequidad económica, emigración y pobreza rurales, urbanización informal,
industrialización contaminante y una agricultura que aun se encuentra en
proceso de armonización con la biodiversidad. Por ello se puede argumentar
que el desarrollo de la mayoría de los países de la región no es
sostenible. Visto así, la preservación de un medio ambiente sano reviste
características que reflejan el tipo particular de organización de una
sociedad y su interacción con el entorno natural.
Es necesario entonces
reflexionar y actuar acerca de las concepciones y orientaciones de los
modelos de desarrollo, especialmente cuando, en su mayoría, han contribuido
a la degradación y deterioro de la base natural y social del medio ambiente.
Tal es el caso de las pautas actuales de utilización de los recursos hídricos,
los que ponen en grave riesgo el abastecimiento de agua en un número
considerable de lugares y ecosistemas en el próximo siglo.
La biodiversidad no sólo
tiene valores estéticos, culturales y recreativos importantes, sino que
reviste además importancia crucial en los aspectos sociales y económicos,
además de ser factor vital en nuestra capacidad de adaptación a las
condiciones cambiantes. Es también esencial para mantener la viabilidad a
largo plazo de la agricultura y las pesquerías y es factor básico de
muchos procesos industriales y para la producción de antiguas y nuevas
medicinas. Por otro lado, y afortunadamente, los avances científicos y
tecnológicos actuales y futuros podrán contribuir, a la par que las
decisiones políticas acertadas, de manera decisiva a la triple e
inaplazable tarea frente a la biodiversidad: conocerla, usarla y conservarla.
Es necesario actuar con
base en la Declaración y el Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible
de las Américas, suscrito el 7 de diciembre de 1996 en Santa Cruz de la
Sierra, Bolivia, que reafirma la necesidad de que las estrategias de
desarrollo incorporen la sostenibilidad como elemento indispensable para
lograr de manera equilibrada, interdependiente e integral los objetivos económicos
sociales yambientales.
Línea de acción
prioritaria:
Promoción de la cooperación
tecnológica entre empresas con el fin de adoptar, desarrollar e implementar
tecnologías limpias que permitan aumentar la eficiencia en el uso de
recursos y subproductos, el control de la contaminación, y la reducción
del impacto ambiental de las descargas de desechos, así como de adoptar
normas pertinentes, tales como las relativas a la gestión total de la
calidad ambiental.
Otras líneas de acción:
1. Desarrollo de
investigaciones a nivel regional en los siguientes temas estratégicos:
ecosistemas tropicales y ciclos biogeoquímicos; impacto del cambio climático
sobre la biodiversidad; el fenómeno de "El Niño" y la
variabilidad climática; interacción océano-atmósfera-tierra en América
inter-tropical; estudios comparativos de procesos en océanos, costas y
estuarios en zonas templadas; ecosistemas de islas pequeñas y estados
costeros bajos; estudios comparativos de ecosistemas templados terrestres
y procesos de alta latitud, y las implicaciones sociales y económicas del
cambio global del medio ambiente, especialmente en agricultura, salud,
pesca e hidroelectricidad.
2. Fortalecimiento de los
sistemas de información sobre biodiversidad. Intercambio, de información
pertinente al medio ambiente, con miras a la protección de la vida y la
propiedad, a la investigación científica, y al planeamiento del
desarrollo sostenible.
3. Apoyo a programas de
entrenamiento en gestión de recursos naturales, desarrollo sostenible y
gestión ambiental.
4. Impulso a proyectos
conjuntos de investigación a nivel regional en biodiversidad, recuperación
de ecosistemas degradados, monitoreo ambiental y gestión ambiental urbana
y rural.
5. Apoyo a los procesos
investigativos, de desarrollo tecnológico y de monitoreo relacionados con
el estudio, conservación y aprovechamiento de los recursos genéticos.
6. Fortalecimiento del
sistema interamericano de investigación agropecuaria así como sistemas
regionales y subregionales, prestándole especial atención al desarrollo
de la producción agrícola sostenible y al manejo de ecosistemas frágiles.
Es particularmente importante el fortalecimiento de la interacción entre
los sistemas de investigación en este campo a los niveles internacional,
regional y nacional.
7. Promoción y apoyo a
la cooperación regional en ciencias del medio ambiente y en programas de
educación que mejoren la conciencia ecológica de los individuos en todas
partes del mundo y que aumenten el entendimiento científico de la Tierrra.
8. Impulsar líneas de
investigación que exploren, valoren y validen los saberes locales como
fuente de conocimientos en lo referente al uso y manejo de los recursos
naturales.
Para poder avanzar en la
formulación y ejecución de políticas y proyectos nacionales y regionales
en estas tres grandes áreas temáticas se considera imprescindible promover:
a. Fortalecimiento de la
capacidad de formulación, diseño y ejecución de políticas científicas,
tecnológicas y de innovación
Dado que la ciencia y la
tecnología siguen siendo las herramientas más poderosas para construir
sociedades basadas en el conocimiento, la educación para el próximo siglo
debe concentrarse en gran medida en mejorar y aumentar las capacidades científicas
y tecnológicas de la región.
Estas capacidades no se
limitan a la construcción y sostenimiento de una comunidad científica.
Tienen que ver también con la habilidad para diseñar y practicar políticas
de desarrollo científico y tecnológico frente a las más apremiantes
necesidades de tipo social; para administrar las actividades e instituciones
que resulten de la implementación dichas políticas; para aprender a
cooperar eficientemente en los niveles nacional, subregional, regional e
internacional; para incorporar el punto de vista de la ciencia en todos los
estratos educativos y en la sociedad en general, como elemento de
racionalidad en los procesos de entendimiento del entorno y del logro de
objetivos personales y organizacionales; para entender y operacionalizar los
procesos de innovación y aprendizaje social y la importancia del
pensamiento estratégico y prospectivo.
Los desafíos que implica
formular y hacer políticas en economías abiertas a los flujos
internacionales de comercio, inversiones y tecnología; el debate
internacional sobre las oportunidades y limitaciones que plantean los
enfoques de Sistema Nacionales y Locales de Innovación; la necesidad de
enfatizar los requerimientos de la demanda en la formulación de las políticas
de Ciencia, Tecnología e Innovación; los cambios en la orientación que se
observa en la programación en países industrializados (por ejemplo el
Quinto Programa Marco de la Unión Europea); la importancia de la evaluación
de programas e instituciones y las mejores prácticas institucionales para
poner en práctica las políticas en esta materia plantean una nutrida
agenda de investigación y cooperación regional.
Línea de acción
prioritaria:
Fortalecimiento de la
capacidad de formulación, diseño, programación y ejecución de políticas
científicas, tecnológicas y de innovación a nivel nacional y local,
intercambio de experiencias tomando en cuenta las mejores prácticas
interamericanas e implementación de un programa regional de entrenamiento
en este campo.
Otras líneas de acción:
1. Desarrollo de enfoques y
metodologías de evaluación de los organismos y programas de Ciencia y
Tecnología en la región e implementación de un programa regional de
entrenamiento en evaluación.
2. Apoyo a la formación de
investigadores de alto nivel mediante la creación y fortalecimiento de
programas doctorales regionales, y el suministro de becas que faciliten el
intercambio de estudiantes e investigadores.
3. Apoyo al desarrollo de
indicadores en ciencia, tecnología e innovación.
4. Impulso a la creación,
fortalecimiento y articulación en red de centros de excelencia en áreas
estratégicas para el desarrollo científico y tecnológico de los países
de la región.
5. Apoyo a la creación y
fortalecimiento de bancos de datos de instituciones, investigadores,
programas y proyectos, y su integración a redes de información.
6. Apoyo al establecimiento de empresas o institutos binacionales y
multinacionales relacionados con la generación, difusión y aplicación de
conocimiento y de tecnología, sobre la base de valiosas experiencias que ya
existen en la región en este tipo de cooperación.
7. Promoción y apoyo a la creación y fortalecimiento de programas de
formación y especialización en administración y gestión de la ciencia y
la tecnología.
8. Apoyo a la creación de
centros de divulgación y popularización de la ciencia y la tecnología,
para estudiantes de los niveles básico, secundario y para el público en
general, así como la articulación de estos centros en redes sobre el tema.
b. Desarrollo y Aplicación
de Tecnologías de la Información
Las aplicaciones de las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), en un contexto
amplio, se han multiplicado en variedad y complejidad. Se están
construyendo sólidas infraestructuras a nivel global y nacional.
Instituciones multilaterales como el Banco Interamericano para el Desarrollo
han hecho énfasis en la importante conexión entre el manejo de ese
creciente acervo de conocimiento global electrónico y la obtención de
metas de desarrollo.
Por otra parte, es evidente
que los países en desarrollo no pueden más basar sus expectativas en
mantener las ventajas relativas de mano de obra barata y de abundancia de
materias primas. El énfasis está en forma creciente en la aplicación y
generación del conocimiento. Un fracaso en la respuesta de estos retos
puede resultar en que las TIC lleguen a acentuar, en lugar de mejorar las
disparidades existentes de ingreso, bienestar y oportunidad.
Los constantes y acelerados
cambios socioeconómicos en todas las latitudes reafirman la importancia de
formular políticas y estrategias específicas relacionadas con las TIC.
Existe la necesidad de realizar nuevos tipos de alianzas y de concentrarse
en los cambios institucionales y organizacionales en el contexto del
desarrollo. La políticas pueden promover o impedir procesos críticos de
aprendizaje, necesarios para desarrollar la capacidad social de usar
eficazmente las TIC. En consecuencia, debe formularse estrategias para crear
los componentes necesarios consistentes con la aplicación creativa de las
TIC para maximizar el beneficio potencial, económico y social, asociado con
la cooperación regional para el desarrollo.
De lo anterior se concluye
que es necesario actuar sobre los factores que pueden impedir la difusión y
empleo de las TIC, puesto que si bien los costos de la infraestructura
necesaria para la conversión en sociedades del conocimiento son altos,
mucho más lo serán los resultantes de quedar excluidos de esta revolución.
Línea de acción
prioritaria:
Fomento al desarrollo a
nivel regional de iniciativas para aplicar las tecnologías de información
a la salud, la educación y la satisfacción de las necesidades humanas
básicas.
Otras líneas de acción:
1. Apoyo al mejoramiento
de infraestructuras nacionales de información que permitan comunicaciones
óptimas a nivel regional e internacional, de manera que se asegure el
contacto entre los diferentes sectores involucrados en actividades científicas
y tecnológicas.
2. Promoción y apoyo a
la difusión de los resultados de la investigación en diferentes campos
mediante el uso intensivo de las nuevas tecnologías de información, y a
través de la creación de bancos de datos.
3. Promoción de la
participación activa de los países de la región en la construcción,
diseño y normalización de la Infraestructura Global de Información y
fomentar su vinculación a través de redes globales como Internet.
Procurar el acceso a las tecnologías de información existentes y
emergentes.
4. Promoción de la difusión
y adopción de tecnologías de la información en los sectores
empresariales para elevar la productividad, mejorar la competitividad y
apoyar la creación de empleos, con atención especial a la pequeña y
mediana empresa.
VI.
ACCIONES DE LA SECRETARíA
GENERAL
La Secretaría General de
la OEA, por medio de la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral
y con el apoyo de las Oficinas y Unidades especializadas competentes, en
coordinación con la Oficina de Ciencia y Tecnología, apoyará las
actividades del Programa Interamericano de Ciencia y Tecnología.
La Oficina de Ciencia y
Tecnología apoyará a los Estados miembros, que así lo soliciten, en la
formulación de proyectos para la ejecución de este Programa y colaborará
con éstos en la búsqueda de fuentes externas de financiamiento y
cooperación para la ejecución de dichos proyectos. Dará apoyo en el
diseño y la ejecución de proyectos piloto en ciencia y tecnología para
promover la efectiva participación en programas innovadores.
La Oficina de Ciencia y
Tecnología presentará a la CEPCIDI un programa de trabajo anual de
actividades e informes semestrales de avance sobre su ejecución. El
programa anual de trabajo definirá una estrategia para movilizar recursos
externos para el Programa Interamericano.
VII.
FINANCIAMIENTO
Como componente integral del
Plan Estratégico de Cooperación Solidaria para el Desarrollo Integral
del CIDI, el Programa Interamericano de Ciencia y Tecnología se conforma
con los lineamientos y disposiciones de los mecanismos de la cooperación
solidaria para el desarrollo.
Las contribuciones
voluntarias que los Estados miembros realizan a la Cuenta Sectorial de
Desarrollo Científico e Intercambio y Transferencia de Tecnología del
Fondo Especial Multilateral (FEMCIDI) financiarán actividades y proyectos
presentados por los Estados miembros y aprobados en esta área.
Las actividades de cooperación
pueden tener acceso a fuentes de financiamiento adicionales provenientes
de entidades públicas y privadas.
El Estatuto del FEMCIDI prevé,
adicionalmente, que las contribuciones o donaciones que se reciban para un
objetivo específico por parte de un estado, entidad pública o privada
para llevar a cabo proyectos o actividades de cooperación solidaria para
el desarrollo se puedan depositar en cuentas específicas o fiduciarias,
administradas por la Secretaría General y se asignarán de conformidad
con los acuerdos suscritos entre el contribuyente y la Secretaría General
de la OEA.
VIII. PAPEL
DE LA COMCYT
Para llevar a cabo las
acciones del presente Programa Interamericano de Ciencia y Tecnología y
evaular sus resultados, se tendrá en cuenta las siguientes funciones
asignadas por el CIDI a la Comisión Interamericana de Ciencia y Tecnología
(COMCYT):
-
apoyar la preparación y
dar seguimiento a las reuniones de ministros responsables de ciencia y
tecnología.
-
promover políticas de
cooperación hemisférica en materia de desarrollo científico e
Intercambio y transferencia de tecnología.
-
identificar y formular
propuestas de actividades y proyectos de cooperación solidaria en el
marco del Programa Interamericano de Ciencia y Tecnología para ser
considerados de acuerdo con las disposiciones del FEMCIDI, y teniendo en
cuenta los objetivos del Programa MERCOCYT.
-
promover y apoyar la
movilización de recursos adicionales para financiar actividades de
cooperación solidaria en el ámbito del CIDI.
-
realizar otras funciones
definidas por el CIDI o la CEPCIDI.

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