Los patrones y
materiales de referencia serán los elementos
tratados en más detalle en las secciones siguientes,
de acuerdo con el siguiente modelo: consideraciones
sobre qué se mide, definición de la unidad,
patrones primarios, exactitud e incertidumbre, equipos
de medición.
En relación con
la incertidumbre, es de notar que entre los
metrólogos existen dos escuelas(7). Una enfoca
la incertidumbre como un elemento para denotar
la uniformidad del resultado en mediciones repetidas.
La otra usa el término para indicar que se miden
diferencias entre los resultados. En ambos casos
recordemos que la incertidumbre no es sino el intervalo
de confianza. Los dos enfoques son válidos
según el campo de aplicación, ya sea en laboratorios
de trabajo o en laboratorios nacionales. Para
los laboratorios nacionales y secundarios, se recomienda
trabajar de acuerdo a la guía ISO de 1993,
"Guide to the expression of uncertainty in measurement"(44).
Intuitivamente
todos conocemos lo que es longitud o largo.
En la práctica, lo que realmente medimos es la
distancia o separación entre dos puntos y considerando
que la definición de patrones actualmente se
orienta al empleo de constantes universales,
es importante estar conscientes de que la
longitud implica distancia.
Se estima que un
80% de las mediciones hechas en la industria
tienen que ver con desplazamiento y por lo
tanto con longitud. En el año de 1800, se consideraba
adecuada una exactitud de 0,25 mm para las
mediciones de longitud, hoy se habla(13) de intervalos
para los requerimientos que van del campo de
la nanotecnología hasta el campo de la geofísica.
Originalmente, el
metro se definió como la diezmillonésima parte
de la longitud de un cuadrante del meridiano
terrestre e inicialmente se determinó midiendo
un arco de meridiano entre Dunkerque en Francia
y Barcelona en España, ciudades ambas a nivel
del mar; sobre esta base se construyó en 1799 el
llamado mètre des Archives, primera materialización
del metro. Posteriormente al establecimiento
del internacional "Tratado del Metro" en
1875, una copia de este prototipo se constituyó en
1889 como el metro prototipo internacional. Este metro
prototipo, una barra de iridio-platino que aún se
conserva en Paris, se consideraba estable y preciso, al
igual que sus copias, y se utilizó hasta 1960, fecha
en la cual fue reemplazado por una definición basada
en la longitud de onda de cierta línea espectral
naranja de la luz emitida por el isótopo 86 del
krypton. En la 17ª Conferencia General de Pesas y
Medidas de 1983 se modificó a la definición actual, la
cual está relacionada con la velocidad de la luz en el
vacío (299 792 458 metros por segundo).
Para hacer
prácticas las mediciones de longitud, se requiere
una transferencia de un patrón expresado en
términos de la velocidad de la luz hacia un patrón o
artefacto físico.
Para medir
longitudes del orden del metro se emplean
métodos interferométricos. El método consiste
en comparar la longitud a ser medida con la longitud
de onda l de una radiación luminosa cuya frecuencia
f ha sido previamente determinada con gran
exactitud. La referencia utilizada es la longitud de
onda de la radiación producida por un láser, estabilizado
ya sea en frecuencia o en longitud de onda(43).
En la actualidad,
existen modelos portátiles de láser
estabilizados, los cuales le han permitido al BIPM
hacer comparaciones y calibraciones in situ
en una región sin requerir que varios laboratorios nacionales
de metrología se vean obligados a
llevar sus aparatos a Paris para su calibración(19).
Con estas calibraciones a base de láser,
los países pueden contar con sus patrones nacionales.
De estos patrones
nacionales se derivarán de acuerdo
a la cadena que ya vimos, los patrones de calibración
y los patrones de ensayo y de trabajo tales
como cintas métricas, reglas y otros. Asimismo,
de éstos se originan todos los artefactos empleados
en la vida diaria para medir la longitud
En adición a los
métodos basados en fuentes luminosas,
también se utilizan bloques patrón de medida.
Se trata de bloques metálicos o cerámicos,
altamente pulidos, cuyas extremidades tienen
un paralelismo de alta calidad, y que se pueden
combinar en la cantidad necesaria para obtener
la longitud deseada con una exactitud adecuada
a los fines, ya sea que se trate de bloques de
calibración o de trabajo.
Los bloques
patrón calibrados por interferometría pueden
constituir la materialización del patrón y de ellos,
por comparación mecánica, se derivan patrones
secundarios.
Como mencionamos
anteriormente, en los patrones, utilizando
los láser estabilizados se pueden obtener incertidumbres
relativas de medición de longitud del orden
de 10-9 y 10-12.
Longitud, anchura,
altura, espesor, diámetro, son todas
medidas lineales y se han desarrollado numerosos
instrumentos para poder medirlas en forma
simple y con la exactitud requerida en cada
caso.
Así tenemos,
entre otros: reglas (de madera, metal o plástico,
rígidas o plegables), cintas métricas (de metal,
plástico o tela), calibradores (de alta precisión, para
tuercas y tornillos, para engranajes), micrómetros, nonios
o verniers, bloques patrón, medidores de
ángulos, divisores (también conocidos como compases
de puntas o bigoteras), medidores de diámetro
interior o exterior, medidores de redondez o de
planos, rugosímetros, etc.
Estos instrumentos pueden
basarse en métodos mecánicos,
neumáticos, ópticos o electrónicos. Según
el tipo de instrumento y el uso al que esté destinado,
se establecen en cada caso tolerancias de
exactitud.
La masa de un
cuerpo se manifiesta de dos maneras;
una es en el cambio de estado de movimiento
(inercia) y la otra es en la atracción entre los
cuerpos.
Supongamos un
túnel al vacío, con un plano que sirva
de pista, con la cara superior perfectamente lubricada
de forma que, al colocar un objeto sobre esa
superficie y al desplazarlo, no exista fricción entre
la superficie y el objeto. Entonces, si el objeto está
en reposo y lo ponemos en movimiento, el esfuerzo
necesario para moverlo sería una manifestación
de la masa del objeto.
En el mismo
túnel y en las mismas condiciones, si retiramos
la pista, el objeto cae atraído por el planeta
Tierra y ésta sería la otra manifestación de la
masa del objeto.
En ambos casos,
tanto la medida del esfuerzo para mover
el objeto como la medida de la caída serían la
medida de la masa del objeto.
Dicho de otra forma, la masa
es la cantidad de materia contenida
en un volumen determinado mientras que
el peso es el resultado de la atracción de la Tierra
sobre esa masa.
La unidad de masa,
el kilogramo, se definió originalmente como
la masa de un litro de agua a 4oC. Se modificó
esta definición en vista de las dificultades prácticas
de obtener agua pura y por el hecho de que
la definición involucraba otra magnitud, a saber la
temperatura.
Podría
argumentarse que el kilogramo es un múltiplo
del gramo y que por lo tanto es éste el que debe
constituir la unidad. En efecto esto ha sido analizado
por los metrólogos pero por razones prácticas
se acordó seguir considerando el kilogramo
como la unidad de masa.
Como, con los
actuales conocimiento cientificos, no se
ha podido definir aún la unidad de masa en función
de las constantes universales, actualmente se
define ésta con base en un artefacto o prototipo, por
acuerdo de las 1ª y 3ª Conferencia General de Pesas
y Medidas, de 1889 y 1901 respectivamente. Sin
embargo, la 21ª Conferencia General de Pesas y
Medidas, en octubre de 1999(13), acordó "recomendar
que los laboratorios nacionales continúen
sus esfuerzos para refinar experimentos que
vinculen la unidad de masa a constantes fundamentales o
atómicas con miras a una futura redefinición
del kilogramo."
El prototipo
internacional es un cilindro de treintinueve milímetros
de altura y treintinueve milímetros de
diámetro, hecho de una aleación con noventa por
ciento de platino y diez por ciento de iridio. Tiene una
densidad aproximada de veintiún gramos y medio
por centímetro cúbico. Se considera como el único
patrón primario de masa. El prototipo original –
kilogramme des Archives, fabricado en la misma época
que el mètre des Archives, se considera patrón
histórico.
En 1889, de una
misma colada, se prepararon: el kilogramo
internacional, cuatro testigos y patrones nacionales
(originalmente 40 de ellos para llenar las necesidades
de los países signatarios de la Convención
del Metro). Estos, y los fabricados subsecuentemente
por el BIPM, son a veces conocidos como
"kilogramo Nox", donde "x" es el número
de identificación de uno de esos patrones.
Debido a que la
definición y construcción de la unidad se
basan en un artefacto, la unidad nunca podrá
ser transferida con mayor exactitud que la que permita
la comparación de masas con el prototipo internacional
de masa.
Considerando las
limitaciones de las comparaciones, se ha
estructurado una jerarquía de patrones, con
las siguientes características obligadas, que
se expone a continuación:
Material:
Platino-Iridio.
Material:Platino-Iridio.
El patrón
actual del kilogramo permite medir la masa con una exactitud de 1 en 108.
La finalidad de
disponer de patrones es medir con exactitud la masa de los cuerpos; por ello es
necesario disponer de múltiplos y submúltiplos del kilogramo con los cuales se
puedan determinar exactamente las masas deseadas.
Los conjuntos de
múltiplos y submúltiplos del kilogramo también deben ser representados como
patrones conectados con uno o más kilogramopatrón.
Para considerar los múltiplos y submúltiplos
en función de su variabilidad, se agrupan en
décadas que contengan por lo menos 4 patrones; la
representación más usual es 1 2 2 5, así la masa
de un kilogramo m1kg puede ser
representada por:
Es claro que una
balanza analítica de laboratorio no requiere
del mismo grado de exactitud que una balanza
controladora de vehículos de carga. La exactitud
de los patrones de masa puede definirse conforme
a las categorías Ei , Fi , Mi con valores
que van usualmente de un miligramo a 50 kilogramos.
A las masas con alta exactitud les corresponde
la categoría Ei , a las masas de exactitud
fina les corresponde la categoría Fi y a las de
exactitud media les corresponde la categoría Mi
Al estudiar la
exactitud de m1kg la primera composición para
estimar la variabilidad es la siguiente:
La balanza es el
intrumento más antiguamente conocido que se
utiliza para medir la masa. Mientras no se
cambie la definición del kilogramo sólo
podemos comparar masa y no podremos medirla
en forma directa. La técnica contemporánea permite
la construcción de innumerables tipos y
capacidades del artefacto, adecuados para los
usos específicos que se desee, ya sea en laboratorios, industrias,
comercios, agencias estatales, etc. Los
requerimientos básicos de las balanzas son
que sean estables, exactas, sensibles y que
puedan ser calibradas.
En metrología de
masa de alta exactitud, se determina la masa
en balanzas llamadas comparadoras. La balanza
comparadora para un patrón nacional debe ser
de intervalo limitado y con buena
sensibilidad (por ejemplo, de un microgramo). Antes
se hablaba de balanzas simples, de brazos
iguales o desiguales, con o sin peso deslizante,
las de combinación incluyendo las básculas,
las romanas y las automáticas con múltiples
posiciones de equilibrio; actualmente se emplean
también celdas de carga que envían señales
eléctricas para determinar el peso. En vista de
todas las posibles combinaciones que se dan, la tendencia
actual es a hablar de instrumentos para pesar
sin entrar en distinciones entre, por ejemplo, balanzas
y básculas.
TEMPERATURA
Qué se mide
En el caso de las
mediciones de la característica llamada
temperatura, lo que buscamos es un indicador
del calor de un cuerpo dado. Pero calor no es
lo mismo que temperatura. Podríamos definir calor
como una forma de energía asociada con y proporcional
al movimiento molecular. Lo que conocemos por
temperatura es realmente el valor de la
lectura de un aparato medidor como por ejemplo un
termómetro; por ello decimos que la manifestación
del calor es la temperatura.
Definición internacional de la
unidad de medida de temperatura
Historia
La definición de
la unidad de medida de temperatura tiene una
larga y compleja historia. Ya en 1742 Anders Celsius
propuso una escala centígrada de temperatura basada
en el agua con el cero en el punto de congelación
y un valor de 100 en el punto de ebullición. El
BIPM(19) recoge el historial a partir de la escala normal de
hidrógeno de 1878 hasta la actual escala internacional
de temperatura (EIT-90 o ITS-90) de 1990. Sin
embargo, es interesante notar que transcurrió
un siglo hasta que, en 1954, la 10a CGPM (Conferencia
General de Pesas y Medidas) adoptó la propuesta
hecha en 1854 por William Thomson Kelvin de
definir la unidad de temperatura termodinámica (actualmente nombrada
en su honor) en términos del intervalo entre
el cero absoluto y un único punto fijo. La definición
actual fue aprobada por la 13ª Conferencia General
de Pesas y Medidas, en 1967.
Definición
| La
unidad base de temperatura termodinámica es
el kelvin (símbolo K) que se define como la fracción
1/273,16 de la temperatura termodinámica del
punto triple del agua. |
El llamado punto
triple del agua es el punto donde es
posible el equilibrio o coexistencia de la substancia
- agua en este caso - en sus estados sólido,
líquido y gaseoso.
Al hablar de
escalas de temperatura, es común encontrar
referencias a la temperatura termodinámica, objeto de la
definición internacional y, además, a la
escala práctica de temperatura.
La escala
práctica o de Celsius, antes conocida como de
grados centígrados, es la más utilizada. Su punto cero
es la temperatura de congelación del agua y al punto
de ebullición del agua se le define como 100 oC, ambos
medidos bajo determinadas condiciones. Por debajo
del cero de esta escala, las temperaturas tienen
valor negativo; por ello decimos comúnmente que
en un invierno crudo, las temperaturas pueden bajar
a menos cuarenta grados (grados Celsius).
Por su parte, la
escala de temperatura termodinámica, que por
definición se expresa en kelvin, tiene su
punto cero en el llamado cero absoluto
y equivale a -273,16 oC. Esta escala no tiene
por lo tanto valores negativos y los intervalos son
los mismos que los de la escala Celsius.
Los
termometristas expresan generalmente las temperaturas menores
de 0 oC en kelvin y las mayores de
0 oC en grados Celsius. A menudo, hacen también
la salvedad de que el punto de congelación del
agua a presión atmosférica normal, 0 oC, ocurre realmente
a 273,15 K mientras que el punto triple del
agua ocurre a 273,16 K, equivalente a 0,01 oC.
Patrones
La
materialización de la escala internacional de temperatura EIT-90,
constituye el patrón para la unidad de
temperatura. Su propósito es especificar procedimientos
y termómetros prácticos internacionalmente acordados,
que permitan a los laboratorios nacionales
materializar la escala y determinar valores
altamente reproducibles.
Esta
materialización se logra por medio de una serie de
celdas selladas, que contienen una substancia pura,
en condiciones tales que pongan a la substancia
en cierto estado al que corresponde una temperatura
dada, que representa un punto fijo de definición.
Estos puntos fijos de definición se seleccionaron
originalmente para que la escala se conformara
lo más posible a la escala termodinámica.
Los datos
correspondientes están recogidos en el documento
legal conocido como EIT-90. La 21ª Conferencia
General de Pesas y Medidas, en octubre de
1999(14), encargó al comité internacional correspondiente
los trabajos que sirvan de base para extender
la EIT-90 por debajo de su actual límite
inferior de 0,65 K.
Los puntos fijos
de definición de la escala EIT-90 son varios
y a título indicativo se dan algunos de ellos
en la tabla 3.
TABLA 3
Puntos fijos de definición de la
escala EIT-90
|
Temperatura
Substancia
Estado
T90/K
t90/oC
de 3 a
5 de -
270,15
Presión de vapor
a - 268,15 He - Helio
saturado
83,805
8 -189,344
2 Ar - Argón
Punto triple
234,315
6 -38,834
4 Hg - Mercurio
Punto triple
273,16
0,01
H2O - Agua
Punto triple
302,914
6 29,764
6 Ga - Galio
Punto de fusión
429,748
5 156,598
5 In -
Indio
Punto de solidificación
505,078
231,928
Sn - Estaño
Punto de solidificación
692,677
419,527
Zn - Cinc
Punto de solidificación
933,473
660,323
Al - Aluminio
Punto de solidificación
1
234,93
961,78
Ag -
Plata
Punto de solidificación
1
337,33 1
064,18
Au - Oro
Punto de solidificación
1
357,77 1
084,62
Cu - Cobre
Punto de solidificación |
Incertidumbres
Las celdas
selladas permiten calibrar instrumentos de
medición de temperatura con una incertidumbre relativa
del orden de 10-6.
Equipos de medición
El primer
termómetro de que se tiene referencia fue el
construido por el científico italiano Galileo Galilei alrededor
del año 1593. Hoy en día, se cuenta con diversos
tipos de sensores para medir temperaturas, todos
los cuales infieren la temperatura por medio
de algún cambio en una característica física(42).
Los de empleo
más común son: artefactos de cambio de
estado, artefactos de expansión de fluido, termocuplas
o termopares, artefactos de resistencia y
termistores, sensores ópticos e infrarrojos, artefactos
bimetálicos.
Los llamados
artefactos de cambio de estado se refieren a
etiquetas, crayones, lacas o pinturas, cristales
líquidos, gránulos o conos, que cambian de apariencia
al alcanzar determinada temperatura. Usualmente
se emplean para temperaturas entre 38 oC y 1 780
oC. El cambio de
apariencia es permanente por lo que no pueden usarse repetidamente, el tiempo de
respuesta es relativamente lento y la exactitud
no es alta pero son útiles en aplicaciones industriales
como por ejemplo en soldadura o en hornos de cocción
de cerámica.
El termómetro casero es el
representante mejor conocido de los artefactos de
expansión de fluido. Los termómetros pueden ser de
mercurio, de un líquido orgánico como el alcohol y
también existen versiones que emplean algún gas.
Los hay que trabajan bajo inmersión parcial,
total o completa. Se pueden utilizar repetidamente, no
requieren fuentes de corriente pero los datos que
proporcionan no pueden ser directamente registrados
y/o transmitidos.
Las termocuplas o termopares,
construidos de dos piezas de diferentes metales unidas
en un extremo y con un voltímetro acoplado, son
exactos, robustos, confiables y de costo relativamente
bajo. Su intervalo de medición depende de los metales
empleados y usualmente está entre - 270 oC y 2
300 oC.
Los artefactos de resistencia
(conocidos
como RTDs en inglés) se basan en el
principio de que al cambiar la temperatura cambia la
resistencia eléctrica. En el caso de metales
ésta aumenta; en los termistores en cambio,
la resistencia eléctrica del semiconductor
cerámico disminuye al aumentar la temperatura.
Son estables pero tienen el inconveniente de
que, puesto que trabajan a base del paso de
una corriente por un sensor, se crea una cierta
cantidad de calor lo cual puede afectar su exactitud.
Los RTDs trabajan a temperaturas en torno de
los - 250 oC a 850 oC y los termistores entre -
40 oC y 150 oC.
Los sensores o
pirómetros ópticos se basan en que la luz
emitida por un objeto caliente está relacionada con
su temperatura; trabajan entre 700 oC y 4 200 oC. Por
su parte, los sensores o pirómetros infrarrojos miden
la cantidad de radiación emitida por una superficie;
son apropiados para temperaturas del orden de
los 3 000 oC. Aunque su precio es mayor, ambos
tienen la ventaja de que no requieren contacto
directo con la superficie cuya temperatura va
a ser medida.
En los artefactos
bimetálicos se hace uso de la diferente
expansión térmica de diferentes metales. Se
unen dos piezas de diferentes metales; al calentarse,
una pieza se expande más que la otra cuando
se exponen al mismo cambio de temperatura y
el movimiento provocado se transmite a un
indicador en una escala de temperatura. Tienen la
ventaja de ser portátiles y de no requerir fuente de potencia
Otros medidores
de temperatura empleados en metrología son
el termómetro estándar de resistencia de
platino (standard platinum resistance thermometer
SPRT), los termómetros de gas a volumen
constante (CVGT), los termómetros de radiación.(55)
De acuerdo al
tipo de medidor de temperatura, al uso que se
le dará y al intervalo de temperaturas que
abarca, se establecen las especificaciones y tolerancias.
Por ejemplo a nivel industrial, entre 0 oC y
100 oC, se considera que se requiere una exactitud de
1 oC, mientras que, arriba de 100 oC, la exactitud requerida
cambia a 5 oC (6).
TIEMPO Y FRECUENCIA
Qué se mide
El tiempo es un
concepto que ha interesado a los físicos y a
los filósofos desde la antigüedad. Aristóteles y
Newton, entre muchos otros, buscaron definir el tiempo(44)
y más recientemente Hawking(17) habla, en sentido
matemático, tanto de tiempo real como de tiempo
imaginario.
Para fines
prácticos, el tiempo es un concepto relacionado con
el orden y la duración de los eventos; si dos eventos
ocurren en forma no simultánea en un punto dado,
ocurren en un orden definido y con un lapso entre ellos(9).
Para el hombre primitivo, el primer indicador del
transcurrir del tiempo debe haber sido el ciclo diario de
día y noche con los movimientos visibles de los astros.
Podemos razonablemente suponer que, por observaciones,
se concibieron posteriormente las duraciones
mayores indicadas por las fases lunares y por
las estaciones.
Historia
Inicialmente, los
intervalos de tiempo se midieron en base a la
posición de los astros. Un primer artefacto debe
haber sido el reloj de sol, basado en la observación
de que la sombra cambia de longitud en el
transcurso del día, consistente en una varilla (llamada
estilo o gnomon) paralela al eje de la tierra, que
proyecta su sombra sobre un cuadrante. Se cree
que data de 579 aC y se atribuye a Anaximandro
o a Tales de Mileto. Para medir el tiempo
durante la noche, en interiores o en días sin sol,
se usaron relojes de fuego que se basaban en la
tardanza de combustión de cuerdas con nudos, de
candelas marcadas o de cierta cantidad de aceite.
Luego, aparecieron los relojes de agua, del cual
se conoce un modelo antiquísimo, elaborado en China,
provisto de un flotador, pero cuyo mejor representante
es la clepsidra, perfeccionada en Grecia.
Este instrumento fue empleado por asirios, egipcios,
griegos y romanos y se siguió utilizando hasta
el Renacimiento. Se basa en la supuesta regularidad
de la salida de agua por un orificio y los mejores
modelos empleaban diámetros variables a diferentes
niveles. La clepsidra dió a su vez origen al
conocido reloj de arena.
Se cree que los
relojes mecánicos se originaron en China;
aparecieron en Europa alrededor del Siglo XIII.
El primer reloj movido exclusivamente por pesa
y del cual existe una descripción, fue construido
en 1364 por Henri de Vick, relojero alemán,
por encargo de Carlos V de Francia. El reloj
de péndulo se debe a Huygens, en 1657; él desarrolló
también los mecanismos que iban a hacer
posibles los relojes de bolsillo. Por su lado, Pedro
Henlein, cerrajero de Nuremberg, desarrolló el
mecanismo de espiral o muelle real y a partir del siglo
XVII los mecanismos eran esencialmente de muelle
y volante. Los relojes tenían a menudo sistemas
adicionales de campana, de carrillón o de "cuco".
Todos estos dieron origen a una importante industria
y a verdaderas obras de arte.
En 1855, E.D.
Johnson construyó el cronómetro. Aunque ya
desde 1780 Luis Recordon había desarrollado la
cuerda automática para relojes de bolsillo,
no fue sino hasta en 1924 que John Harwood la
aplicó a relojes de pulsera. Ya en el siglo
XX, se volvieron comunes los relojes eléctricos
y los relojes despertadores, aunque la verdadera
generalización en el uso de los relojes se
dió con la puesta en el mercado de los relojes de
funcionamiento a pilas, inicialmente conocidos como
relojes digitales aunque también los hay analógicos.
Actualmente se fabrican relojes de cuarzo,
que son muy exactos.
Los relojes
atómicos, empleados en ciencia - y en metrología
- son los que permiten el alto grado de exactitud
de medición del tiempo que se puede obtener
hoy en día. Son estables ya que las frecuencias
originadas son muy poco afectadas por factores
tales como temperatura, presión o humedad.
Definición internacional de las
unidades de medida de tiempo [13ª
Conferencia General de Pesas y Medidas, 1967],
y de frecuencia
Anteriormente, la
definición se refería al segundo que
podríamos llamar astronómico, en cambio en la actualidad
se trata del segundo atómico.
|
El segundo (símbolo s)
es la duración de 9 192 631 770
períodos de la radiación correspondiente a
la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado
base del átomo de cesio 133. |
donde 9 192 631 770 es la frecuencia
de la energía involucrada en dicha
transición del cesio; el estado base se
considera ser aquél en el cual los electrones se
encuentran en su menor nivel de energía; los niveles
hiperfinos representan el incremento energético
más pequeño que pueden experimentar en este
estado(6).
De esta unidad,
se deriva la unidad de frecuencia, el hertz.
| El
hertz (símbolo Hz) es la frecuencia de un fenómeno
periódico, con período de un segundo. |
La hora (símbolo
h) y el minuto (símbolo min), no son
múltiplos decimales del segundo y por lo tanto no
son unidades del SI. Sin embargo, su uso es tan generalizado
que se consideran como unidades aceptadas
para uso con el SI (ver tabla 3). En ciertos
casos, también es necesario expresar intervalos de
tiempo mayores tales como semana, mes, y año.
Patrones
La realización
de la definición de segundo se hace por
medio de un reloj atómico de cesio. Se basa en que
los átomos, bajo diversas excitaciones, emiten radiaciones
monocromáticas y por lo tanto pueden generar
un período (duración de una oscilación) definido
con mucha exactitud.
Se consideran
patrones secundarios aquellos que emplean
otras fuentes de frecuencia, tales como maser
de hidrógeno, patrones de rubidio, patrones comerciales
de cesio, etc., que son suficientemente exactos
para la mayor parte de aplicaciones.
No es suficiente
tener capacidad de medir con exactitud
intervalos de tiempo, se requiere una escala
a nivel mundial, que permita hacer comparaciones y
relaciones precisas; los horarios de transporte
aéreo son un claro ejemplo de la importancia de
esta sincronización.
Para ello, es
necesario el mantenimiento permanente de una
misma escala contínua de tiempo como un
elemento para la aplicación de la realización
del patrón.
|
Reloj atómico de cesio(43)
La energía interna de un átomo (electrones+núcleo)
asume valores que corresponden a los
diversos estados cuánticos del
átomo.
Este último tiene la posibilidad de
efectuar una transición entre un
nivel de energia EA y
otro nivel de energía EB,
emitiendo o absorbiendo una
radiación. La frecuencia n de
la radiación es determinada por la
relación:
h.n =
| EB -
EA |
donde h designa a la constante de Planck.
La transición adoptada para definir
el segundo fue escogida no solamente
en virtud de sus cualidades propias (monocromatismo
de la radiación lo cual implica una frecuencia bien
definida, con pequeña sensibilidad a las perturbaciones externas),
sino también por motivos de orden técnico (entre otros,
frecuencia de transición situada en un dominio de frecuencias
accesibles a los instrumentos electrónicos existentes, comodidad
en el empleo del cesio para la obtención de
un haz atómico y para la detección por ionización).
El reloj de cesio emplea un oscilador
de cuarzo muy preciso, cuya
frecuencia se verifica generando una radiación electromagnética
con la cual se ilumina una nube de átomos de
cesio. Si la frecuencia de la radiación es precisamente 9 192
631 770 ciclos por segundo, los átomos de cesio se polarizan
y pueden ser detectados por un campo magnético. Si
la frecuencia se desvía ligeramente, disminuye el número de
átomos polarizados lo que genera una señal de corrección para
mantener la frecuencia del oscilador en su valor nominal. |
|
Escalas de Tiempo
La escala TAI, Tiempo Atómico
Internacional, es calculada en el
BIPM. En 1999 se basó en alrededor de doscientos relojes
atómicos en cerca de cincuenta laboratorios nacionales de
metrología. Para mantener la escala lo más cercano posible al
segundo como lo define el SI, se usan datos de aquellos laboratorios
nacionales que mantienen los mejores patrones primarios
de cesio.
TAI es una escala uniforme y estable,
por lo tanto no toma en
consideración la ligera irregularidad de la rotación de la
Tierra; sin embargo, se requiere este tipo de escala para fines
prácticos. Para ello, existe la escala UTC, Tiempo Universal Coordinado,
que es idéntica a la TAI excepto que, según es
necesario, se le agrega un segundo para asegurar que, promediado
a lo largo de un año, el Sol cruza el meridiano de Greenwich
a mediodía de la hora UTC con 0,9 segundo de aproximación.
Cuando no son importantes fracciones de segundo, el
conocido "tiempo promedio o tiempo del meridiano de
Greenwich" (Greenwich Mean Time, GMT) es prácticamente equivalente
al UTC. Sin embargo, se recomienda no usar el término
GMT sino emplear siempre el término UTC. |
La difusión de
la escala se hace por diversos medios y puede requerir receptores especiales.
Puede hacerse:
- por acceso telefónico al
servicio horario; con una exactitud de hasta 50 ms,
- por difusión de señales
horarias codificadas (por ejemplo en onda
corta, 3 MHz a 30 MHz, con exactitud de 10
ms(36), en 1350 KHz fre cuencia
modulada, etc.), con exactitudes de milisegundos,
- con exactitud de 10 ns por
recepción de señales de televisión
usando GPS (Global Positioning System/
Sistema de Posicionamiento Global basado en satélites artificiales) como
intermediario.
Incertidumbres
En la actualidad,
los patrones de tiempo se trabajan con
incertidumbres relativas del orden de 10-14 y hasta,
en algunos casos, de 10-15.
Por su parte, se
calcula que, en un millón de años de funcionamiento,
la escala de tiempo atómico, TAI, difiere de
la escala ideal en menos de un segundo.
Más que la
exactitud, que puede no ser constante, la
característica más importante de una escala UTC (generada
en laboratorios nacionales de metrología) es
su estabilidad.
Equipos de medición
Las mediciones
usuales de tiempo se llevan a cabo por medio
de diversos tipos de relojes y cronómetros,
de mayor o menor exactitud según las necesidades,
calibrados en base a la escala UTC o TAI
según el caso. También se emplean contadores de
intervalos de tiempo y osciladores de cuarzo.
Por su parte, las
mediciones de frecuencia requieren de las
más altas exactitudes posibles para aplicaciones
tales como las transmisiones de comunicaciones
digitales y los sistemas de posicionamiento
global (GPS).
ELECTRICIDAD Y MAGNETISMO
Qué se mide
En algunos
materiales conocidos como conductores, existen
cargas eléctricas libres que se pueden
mover, tal el caso de los electrones en los metales
y los iones en las soluciones salinas. En estos
materiales, en presencia de un campo eléctrico,
se produce un flujo estable de carga en la dirección
del campo; tal flujo constituye la corriente eléctrica.
En electricidad,
se dan tres elementos básicos, relacionados
entre sí por la ley de Ohm:
E = IR
donde E es la tensión eléctrica,
comúnmente llamada el voltaje, I es la
corriente eléctrica y R es la resistencia.
En base a esta ley se pudo haber definido la
unidad de electricidad en términos de cualquiera
de estos tres elementos. Se decidió definirla
en términos de corriente eléctrica, quedando
las unidades de tensión eléctrica y de resistencia
como unidades derivadas.
La carga
eléctrica es una propiedad de la materia que
produce efectos eléctricos y magnéticos. En un sistema
aislado es constante y aparece en paquetes.
La carga aislada más pequeña es la que posee
el electrón. La forma simple de poner de manifiesto
la carga eléctrica es frotando con una tela de
seda dos esferas, por ejemplo de ámbar, suspendidas
con un material no conductor: las esferas se
repelen manifestando la misma carga. Si las
esferas que se frotan son de materiales diferentes,
por ejemplo una de ámbar y la otra de vidrio,
se atraen manifestando que poseen cargas diferentes(1).
Un símil que
permite visualizar el comportamiento de la
electricidad y la interrelación de sus caracteristicas, es
el siguiente:
En una tubería
que conduce agua caracterizamos el fenómeno
por la cantidad de agua que fluye, la presión
con que lo hace y las características de la tubería.
En electricidad la presión equivale a la tensión
eléctrica expresada en volts (V); la cantidad de
agua a la corriente eléctrica en amperes (A) y la fricción
característica de la tubería a la resistencia eléctrica
en ohms (W).
Historia
Hace cerca de
2600 años que Tales de Mileto hiciera notar
que al frotar ámbar con lana o piel, el ámbar atraía
pequeños trozos de paja o plumas, Aristóteles,
más o menos 250 años después, comentó las
descargas de un pez (especie de anguila) que
producía golpes (eléctricos). Hace 2100
años, el poeta Lucrecio describió la piedra imán
descubierta en la región de Magnesia. En 1600,
William Gilbert distinguió claramente los fenómenos
eléctricos y los fenómenos magnéticos, 63
años después se contruyó la primera máquina que
produjo electricidad por fricción. En el presente, el
fenómeno es bien conocido, considerablemente complejo
y ampliamente relacionado con la mecánica
cuántica. En el Anexo 4 se listan algunos de
los científicos que han contribuido a su estudio.
Definición internacional de las
unidades de medida de electricidad y
magnetismo [9ª Conferencia
General de Pesas y Medidas, 1948]
|
El ampere
o amperio (símbolo A) es la intensidad de
una corriente eléctrica constante que, mantenida
en dos conductores - rectilíneos, paralelos,
de longitud infinita, de sección circular despreciable,
colocados a un metro de distancia entre
sí en el vacío -, produciría entre estos conductores una
fuerza igual a 2 x 10-7 newtons por metro
de longitud. |
Las unidades
derivadas principales son el volt y el ohm.
|
El volt o voltio (símbolo V) es la tensión eléctrica
existente entre las terminales de un elemento
pasivo de un circuito, que disipa una potencia
de un watt cuando es recorrido por una corriente
invariable de un ampere. |
|
El ohm u ohmio (símbolo W)
es la resistencia eléctrica de un
elemento pasivo de un circuito recorrido
por una corriente invariable de un ampere, sometido
a una tensión eléctrica constante de
un volt entre sus terminales. |
Patrón
Los principios y
los artefactos utilizados en un patrón
dependen del desarrollo científico y las facilidades
técnicas disponibles; para el ampere antes
se utilizaban las balanzas de corriente, pero su
incertidumbre es considerable. Actualmente se obtienen
mejores resultados con el volt y el ohm cuantizados
y utilizando la Ley de Ohm.
La realización
de la unidad se hace con un sistema que a su
vez es patrón. Se usa el efecto Josephson para
la unidad de referencia del volt y se trabaja con el
efecto de Hall para la resistencia. El trabajo desarrollado
en el procedimiento de la realización es complejo
y requiere de aparatos y equipo especializados así
como de personal altamente calificado.
Incertidumbre
La incertidumbre
de medición de la tensión eléctrica (volt)
en un arreglo de uniones de Josephson es de unas pocas
partes en 1010 y para el patrón de la resistencia con
el efecto de Hall cuantizado es de unas pocas partes en
109 .La gran confiabilidad en el transporte de los sistemas
de Josephson y Hall cuantizado permite que los
laboratorios nacionales tengan sistemas (patrón) comparables
internacionalmente.
Equipos de medición
La técnica
actual permite la producción de aparatos analógicos
y digitales destinados a medir la corriente eléctrica.
Como en todo trabajo científico el uso de ordenadores
facilita, acelera y da mayor certidumbre a
sus resultados. El trabajo de medición emplea extensamente
el procesamiento digital y muchos conocimientos
relacionados con la mecánica cuántica, es
decir que es trabajo de alta tecnología aunque
sus resultados son de uso popular, en aparatos
tales como amperímetros, voltímetros y medidores
de resistencia.Tenemos que distinguir entre los
sistemas de medición de alta resolución/baja incertidumbre
- patrones y sistemas de referencia - y los
de aplicación práctica.
LUZ
(FOTOMETRÍA Y RADIOMETRÍA)
Qué se mide.
Las diversas
formas de energía radiante incluyen los rayos
cósmicos, los rayos gamma, los rayos X, los rayos
ultravioleta, los rayos de la luz visible al hombre,
los rayos infrarrojos, las microondas y los rayos
eléctricos y de radio (hertzianos).
En el caso de la
fotometría estamos primordialmente interesados
en el fenómeno conocido como la luz, una de
las manifestaciones de energía radiante, y que
es energía en forma de ondas electromagnéticas,
emitida en forma de fotones, y con
determinada frecuencia y longitud de onda. Desde
el punto de vista de la porción del espectro visible
para el hombre, la luz ha sido primariamente para
él la luz solar y sus substitutos a lo largo de los siglos:
el fuego, la vela, la lámpara de aceite, la de queroseno,
la de gas, la de arco, de filamento de carbono,
de filamento de tungsteno, de neón, fluorescente,
de vapor de mercurio, etc.
Historia
El estudio de la
luz se remonta en la historia. Cuatro siglos
antes de Cristo, Euclides trabajó en su tratado Óptica
aunque no fue sino hasta principios del siglo VII
que se identificó el mecanismo de la visión. Otros investigadores
han estudiado intensamente el fenómeno: Ibn
al-Haitham en el siglo XI, Galileo en 1610,
Kepler en 1611 con su tratado Dioptrics, Descartes
en 1637 al descubrir la ley de refracción. Newton
en 1704 con su tratado Opticks(53). Posteriormente
Huygens, Fresnel, Maxwell, Michelson y muchos
más han hecho aportaciones a este campo.
Lo que se
persigue para fines prácticos en fotometría es
poder expresar la impresión visual de un llamado
"observador promedio". Diferentes personas tienen
diferente percepción visual y, por ello, la Comisión
Internacional de la Iluminación llevó a cabo
toda una serie de mediciones en gran cantidad de
personas con la finalidad de poder definir de alguna
forma ese "observador promedio". Pero, además,
hay que tomar en cuenta que la respuesta visual
humana varía al variar la longitud de onda y que
el ojo humano es insensible a las radiaciones infrarrojas
y a las ultravioleta. Por ello, se trabaja sobre
la base de medir magnitudes físicas, en este caso
las características energéticas de la radiación, lo
cual es el campo de la radiometría. Por lo tanto, aunque
se trata de dos cosas diferentes, están estrechamente
relacionadas.
Definición internacional de la
unidad de medida de la luz.
Historia
La historia de la
unidad y su patrón ha sido accidentada(31). La candela se definió
originalmente en el siglo XVIII, en base a
elementos combustibles y presentaba muy baja
reproducibilidad. Se le hicieron modificaciones
(Carcel 1800, Hefner 1884) pero las condiciones
ambientales seguían siendo un factor crítico.
En 1880 Violle propuso emplear una pieza de platino
a la temperatura correspondiente al punto de transición
del estado líquido al estado sólido. Por problemas
derivados de los requisitos de pureza del platino,
Blondel propuso en 1896 el empleo de un cuerpo
negro que mantuviera una temperatura elevada
constante y en 1930 Burgess colocó el platino
en un crisol de torio dentro de un horno de inducción. Debido
a las dificultades de realización de la
unidad fotométrica, diversos congresos modificaron
la candela Violle en 1884, 1889, 1909, 1921,
1933, 1937, 1938 y 1954 - fecha ésta en que la
candela fue reconocida como la sexta unidad fundamental después
del metro, el kilogramo, el segundo, el
ampere y el kelvin - hasta llegar a la actual
definición aprobada por la 16ª Conferencia General
de Pesas y Medidas en 1979.
Definición internacional de las
unidades de medida de fotometría y
radiometría [16ª Conferencia
General de Pesas y Medidas, 1979].
|
La candela (símbolo cd) es la intensidad luminosa,
en una dirección dada, de una fuente que
emite una radiación monocromática de
frecuencia 540 x 1012
hertz y cuya intensidad radiante en esa dirección
es de 1/683 watt por estereorradián. |
De esta unidad se
derivan las siguientes unidades de trabajo:
|
El lumen (símbolo lm) es el flujo luminoso emitido
por una fuente puntual e invariable de una
candela, de igual valor en todas las
direcciones, al interior de un
ángulo sólido de un estereorradián. |
|
El lux (símbolo lx) es la iluminación de una superficie
plana de un metro cuadrado de área,
sobre la cual incide perpendicularmente un
flujo luminoso de un lumen, distribuido uniformemente. |
|
La candela por metro cuadrado (símbolo cd.m-2)
es la luminancia de una fuente de un metro
cuadrado de área y una intensidad luminosa
de una candela. |
En fotometría se
habla de: flujo luminoso (lm), de eficiencia
luminosa (lm.W-1), de intensidad luminosa (cd),
de luminancia (cd.m-2), de iluminación (lx).
En radiometría,
las unidades son el flujo energético o flujo
radiante o potencia (W), la intensidad energética
o intensidad radiante (W.sr-1), la luminancia energética
o radiancia (W.m-2.sr-1), la iluminación
energética también conocida como irradiancia
o densidad de flujo térmico (W.m-2).
Patrones
Actualmente el
énfasis en el mantenimiento de los patrones
fotométricos y radiométricos se pone no ya en
métodos fotométricos sino en radiometría a base de
detectores. El patrón primario en el BIPM se basa en
un radiómetro comercial eléctrico de substitución criogénica,
que se considera ser uno de los más exactos
disponibles. En adición al radiómetro criogénico, se
tienen conjuntos de fotodiodos de silicio que se
emplean como patrones de trabajo y de transferencia
cuando no se requiere el más alto grado de
exactitud. La transferencia a patrones, nacionales y
otros, se hace también por medio de lámparas, calibradas
por comparación.
Incertidumbres
El patrón de la
candela se realiza con una incertidumbre relativa
de 3 x 10-3 .
Equipos de medición
En el campo de
fotometría y radiación se utilizan radiómetros,
fotómetros de absorción, de ennegrecimiento, de
polarización, eléctricos, fotoeléctricos; integradores,
espectrofotómetros, espectroradiómetros, colorímetros,
y medidores de radiación. También radiómetros
criogénicos (detector-based radiometers) para
patrones.
ACÚSTICA Y VIBRACIÓN
Qué se mide
Con excepción de
los sordos de nacimiento, los humanos captan
intuitivamente el concepto de sonido. Para
todos los animales el sonido es parte importante
del entorno. En particular para el hombre,
entra en juego tanto para fines de comunicación
con otras personas, como para percibir
situaciones ya sea naturales (sonidos de la naturaleza
circundante) o debidas a la propia acción del
hombre (por ejemplo: escuchar música, el ruido de
máquinas en funcionamiento, timbres y sirenas de
advertencia, etc.).
El sonido puede
definirse como una alteración mecánica, tal
como un cambio de densidad, de desplazamiento
o de velocidad de partículas, propagado en
un medio elástico (p.e. aire o agua). Por
medio elástico entendemos aquel que tiene la capacidad
de recuperar su tamaño y forma originales
cuando cesa la alteración que provocó una
tensión, torsión, corte o compresión.
En base a esta
definición, podemos a la vez definir un
campo de sonido como un medio elástico donde se
produce y propaga una alteración mecánica, tal como
un cambio de densidad, de desplazamiento o de
velocidad de partículas.
En acústica se
estudian y se miden las propiedades básicas
del sonido:
- intensidad, determinada por la
amplitud de onda
- tono, determinado por la
frecuencia o número de las vibraciones
- timbre, determinado por las
vibraciones adicionales (sonidos armónicos)
que acompañan a la vibración fundamental
El humano normal
no puede escuchar sonidos de frecuencia menor
a 16 Hz (sonidos infrasónicos), ni mayor de
20 kHz (sonidos ultrasónicos o supersónicos).
Las mediciones
cuantitativas del sonido se iniciaron realmente
en el siglo XIX y no es sino hasta en el siglo
XX, particularmente en los últimos 20 a 30 años, que
se han estudiado los riesgos de daños al sistema auditivo
humano y la incomodidad debida al ruido(29). Recientemente,
en 1999, la CIPM creó el Comité Consultivo
sobre Acústica, Ultrasonido y Vibración.
La Organización
Internacional de Normalización, ISO, tiene
establecidas varias normas en el campo estrictamente
de acústica que incluyen aspectos tales como:
frecuencia estándar para afinado, métodos
para calcular nivel de intensidad, magnitudes de
referencia para niveles acústicos, etc.; y una
cantidad aún mayor de normas en campos relacionados.
Por su parte, la Comisión Internacional
Electrotécnica, IEC, se ha venido ocupando
de normalizar aspectos relacionados con micrófonos
y su calibración, medidores de nivel de sonido,
determinación de niveles de potencia de sonido,
simuladores del oído humano, etc.
Para fines de
metrología, las mediciones más comunes en
acústica son: la magnitud de un campo de
sonido y la potencia de una fuente de sonido.
En la práctica(29),
para medir la magnitud de un campo de sonido,
la presión de sonido es la magnitud más
fácil de transformar de una forma de energía
(alteración de partículas en el medio elástico)
a otra equivalente (p.e. pascal [Pa], equivalente
a newtons por metro cuadrado, N/m2) y es
la que usualmente se mide.
A su vez, una
fuente de sonido se caracteriza por su potencia.
Tanto la presión
de sonido como la potencia de una fuente de
sonido se miden en decibeles relativos respectivamente
a 20 mPa
y 1 pW.
Definición de unidades de medida de
acústica y vibración
Estamos
familiarizados con los watts en relación con la
iluminación – sabemos que una bombilla de 100
W nos permite leer con comodidad mientras que
una de 25 W nos da una iluminación muy tenue. En
el caso de la luz, esta relación se percibe en forma
aritmética.
En comparación,
la sensibilidad a los sonidos es diferente.
Los sonidos ordinarios de una conversación están
alrededor de 1 mW, que podemos expresar como
1000 microwatts (mW)
y los sonidos leves caen a fracciones de 1 mW.
El oído detecta
las diferencias de intensidad en forma
logarítmica. Así, por ejemplo, si 2000 mW
"suenan" cierta cantidad mayor que 1000 mW,
se requieren 4000 mW
y no 3000 para percibir la misma magnitud de
incremento y, a su vez, 8000 mW
para percibir ese mismo incremento a partir
de 4000 mW.
Las razones 2000/1000, 4000/2000, 8000/4000, son
las mismas aunque no lo sean las diferencias de los
valores; el logaritmo de las diferencias es el mismo.
Cuando un sonido
tiene 10 veces la potencia de un segundo
sonido, la razón es de 10, cuyo logaritmo es
1. En este caso se dice que la diferencia en intensidad
de sonido es un bel (llamado así en honor a
Alexander Graham Bell). Similarmente, si un sonido
es 100 veces más fuerte que otro, es 2 bels más
fuerte; si es 1000 veces más fuerte, es 3 bels más
fuerte. Este tipo de unidad refleja la forma logarítmica
en que trabaja el oído.
El bel resulta un
valor muy grande para las necesidades usuales
de medición y por ello se emplea el
decibel. Así, un sonido será un decibel más fuerte que
otro cuando sea 1,26 veces más fuerte ya que 0,1
es prácticamente el logaritmo en base 10 de 1,26.
Esta unidad
derivada adimensional "uno" se ha venido
empleando para expresar valores de magnitudes logarítmicas
tales como decremento logarítmico, nivel de
campo o nivel de potencia en áreas tales
como acústica y electrotecnia. Se usa el
nombre bel (símbolo B) y su comúnmente empleado
submúltiplo el decibel (símbolo dB) cuando
se emplean logaritmos de base diez; asimismo
se habla del neper (símbolo Np) cuando se
emplean logaritmos naturales o neperianos. La aceptación
de estas unidades sigue bajo estudio por la
CGPM.
Patrones
La magnitud
básica para todas las mediciones en acústica
es la presión de sonido. No existe una forma práctica
para tener una fuente de referencia que genere
una presión de sonido de un Pascal y se sigue trabajando
con el fin de encontrar un método para generar
o medir un campo de sonido de forma que pueda
emplearse como un patrón de referencia. Por ello,
hasta ahora, la exactitud de las mediciones depende del
uso de micrófonos calibrados con exactitud.
Para fines de
medición, la señal acústica se convierte a
una señal eléctrica empleando un micrófono
condensador o electrostático. En este tipo de
micrófono, el diafragma actúa como una de las placas
del capacitor y la vibración produce cambios en
la capacitancia que a su vez producen cambios de
voltaje.
La Comisión
Electrotécnica Internacional, IEC, tiene establecidas
especificaciones para micrófonos de referencia,
a nivel de laboratorio y a nivel de trabajo de
campo.
La calibración
se hace empleando calibradores de sonido con
una fuente generadora de referencia. La IEC
tiene establecidas especificaciones para la calibración
empleando la técnica de reciprocidad(29) basada
en micrófonos condensadores. Esta técnica fue
seleccionada por su nivel de incertidumbre y ha sido
aprobada a nivel mundial para la realización del patrón
primario de referencia en acústica; se viene refinando
por medio de estudios e intercomparaciones a
nivel mundial.
Incertidumbres
La diferencia
mínima de presión de sonido que puede
percibir el humano es de 1 dB (un decibel). Sin
embargo, para muchas aplicaciones sobre todo relacionadas
con la determinación de ruidos y en particular
en el caso de naves aéreas, los requerimientos
de certificación demandan mediciones del
orden de 0,1 dB y por ello las referencias
primarias de medición deben trabajar con una
incertidumbre de alrededor de 0,05 dB.
Equipos de medición
En adición a los
micrófonos, se emplean otros medidores.
Para determinar
la presión en sonidos continuos se usa el
medidor de promedio exponencial y los valores
se expresan en decibeles como un nivel de presión
de sonido. Para sonidos puntuales se usa el medidor
de promedio integrado y el valor obtenido se
expresa en decibeles como un nivel continuo equivalente
de presión de sonido.
La intensidad del
sonido es una medida de la magnitud y
dirección del flujo de la energía sonora. Usualmente
se mide por medio de dos micrófonos y el
nivel de intensidad sonora se expresa en decibeles relativos
a 10-12 Wm-2. La medición de la intensidad sonora
permite determinar la potencia de una fuente sin
necesidad de ambientes especializados pero el método
aún no es de empleo común.
RADIACIÓN IONIZANTE
Qué se mide
Se entiende por
radiaciones ionizantes aquellas radiaciones electromagnéticas
de longitud de onda extremadamente corta,
altamente penetrantes, y que tienen energía
cuando menos del valor de la de los rayos X,
de forma que la radiación es suficientemente fuerte
para producir iones, quitando o agregando electrones
de la materia.
Entre ellas se
pueden mencionar: las radiaciones que
producen partículas cargadas tales como las radiaciones
a,
las radiaciones b,
y las radiaciones protónicas; las
radiaciones que producen partículas no
cargadas como las radiaciones g y los rayos X (ambos
liberan fotones) y las radiaciones neutrónicas.
Estas radiaciones
pueden tener origen natural o ser producidas
artificialmente en aceleradores de partículas
tales como ciclotrones, betatrones, sincrotrones
o aceleradores lineales.
Historia
Los rayos X
fueron descubiertos por Wilhelm Konrad
Röntgen en 1895. En 1896, Antoine Henri Becquerel
(en cuyo honor se ha nombrado la unidad de
desintegración de un material radioactivo)
descubrió la radioactividad en una sal de
uranio. Pierre y Marie Curie mostraron que todas
las sales de uranio eran radioactivas así como
las de torio y descubrieron además los elementos
radioactivos polonio y radio, presentes en
el mineral pitchblenda. Las emisiones radioactivas
no son homogéneas y fue Ernest Rutherford quien,
en 1899, las clasificó de acuerdo a sus
cargas y su poder de penetración y les asignó los
nombres de radiaciones alpha, beta y gama.
Definición de las unidades de
medida de radiación
ionizante
El núcleo de un
radionuclídeo tiene la probabilidad de
transformarse en forma espontánea (ver Anexo 5).
La actividad se caracteriza por el número promedio
de transformaciones por segundo y se mide con
base en la unidad llamada becquerel.
Otra medición de
importancia es la dosis absorbida, es decir
la cantidad de energía transferida a la materia por
unidad de masa, y que puede considerarse la
magnitud fundamental en dosimetría.
El SI no tiene
unidades básicas para la radiación ionizante
pero reconoce al becquerel y al gray como unidades
derivadas.
| El
becquerel (símbolo Bq) es la actividad de un material
radioactivo en el cual se produce una desintegración
nuclear por segundo. |
| El
gray (símbolo Gy) es la dosis de radiación ionizante
absorbida uniformemente por una porción
de materia, a razón de 1 joule por kilogramo de
su masa. |
Patrones
En virtud de la
variedad de partículas emitidas y de las
alteraciones que sufren las fuentes radioactivas, no
se ha considerado el establecimiento de un patrón
primario único para el becquerel.
Las referencias
primarias están conformadas por una
combinación de instrumentos y métodos de medición,
específicos para cada tipo de nuclídeo radioactivo.
A título
indicativo, para las emisiones a,
(plutonio 239 y plutonio 240 por ejemplo) se
usa un detector de silicio para el conteo en
un ángulo sólido definido. Para las
emisiones g
(yodo 123 o iridio 192, por ejemplo) se
emplea el conteo en un pozo con cristal de
yoduro de sodio.
Tampoco se
considera un patrón único del gray para dosimetría.
En este caso, se emplean métodos basados en
colorimetría, ionometría (con instrumentos
de gran sensibilidad y utilizables para todas
las radiaciones), dosimetría de Fricke, termoluminiscencia
(adecuada para radioprotección y
radioterapia), resonancia paramagnética electrónica
(para irradiación industrial).
Incertidumbres
Las
incertidumbres de las mediciones, tanto del becquerel
como del gray, son del orden de 10-2 a 10-3.
Equipos de medición
Al igual que para
el establecimiento de patrones, los equipos
de medición son detectores, contadores, dosímetros,
calibradores de rayos a
y g,
cámaras de ionización, calorímetros,
cámaras de extrapolación (ionización
variable), etc.
QUÍMICA
Qué se mide
Se conoce por
estequiometría a la rama de la química y de
la ingeniería química que trata de las cantidades
de substancias que entran en las reacciones
químicas o que son producidas por éstas.
Toda reacción química tiene sus propias proporciones
características y éstas se determinan por
medio de fórmulas químicas, de ecuaciones, de los
pesos atómicos y moleculares y de la determinación
de qué y cuánto se utiliza y se produce, es
decir de la cantidad de materia que entra en
juego. Toda la estequiometría se basa esencialmente
en la evaluación del número de moles de
substancia como un indicador preciso de la
magnitud de dicha substancia.
En química, y
particularmente en química analítica, la
cantidad de materia en una muestra dada es un elemento
crucial de información. A su vez, es un factor en
otras aspectos tales como concentraciones de soluciones,
determinaciones de pH, etc. En la industria química,
es indispensable conocer la cantidad de
materia empleada en las diversas reacciones y en
los productos obtenidos.
Historia
Puede decirse que
la química se ha "estudiado" desde
la más remota antigüedad. El trabajo de metales
(cobre, oro y plata, bronce, hierro), la cerámica,
los esmaltes, los pigmentos, etc. involucran en
mayor o menor grado procesos químicos que
demandan un cierto grado de conocimiento,
aunque éste haya sido originalmente de
naturaleza meramente práctica.
Alrededor del
año 1460, llegó a Florencia un manuscrito
con catorce tratados, supuestamente escritos
por un personaje posiblemente legendario de
nombre Hermes Trismegisto, conocidos como el Corpus
hermeticum; se cree que se remonta a los años
100-300 aunque por algunas referencias a Egipto
hay quienes sitúan parte de su contenido en 2500
aC, con lo cual sería el conocimiento registrado relacionado
con química de mayor antigüedad.
Empédocles (500
aC), a quien conocemos por medio de
Aristóteles, consideraba que la naturaleza constaba
de cuatro elementos constitutivos: fuego, tierra,
aire y agua. La primera teoría "atómica" (la materia
está formada de átomos infinitamente pequeños
e indivisibles) de que se tiene noticias se debe
a Leucipo (aproximadamente 475 aC) y su discípulo
Demócrito. La retomaron Epicúreo (341 aC),
el romano Lucrecio ( De rerum natura) y en su momento
Aristóteles, que enseñaba que toda materia está
constitutida por mezclas de estos cuatro elementos
y que éstos no son permanentes. En base a
ello, se creía en la posibilidad de transmutar cuerpos
(metales) en otros, por ejemplo en oro.
Quizás el primer
"químico" haya sido Jabir Ibn Hayian
(conocido como Jabir o Geber) de la corte de Harun
al-Rashid (alrededor del año 786), que estudió
textos griegos y a quien se atribuye gran cantidad
de escritos. Se cree que dominó las técnicas
de la química práctica conocidas en su época.
Basó sus trabajos en el azufre, el mercurio y la
sal y dió una serie de instrucciones para llevar a cabo
los trabajos.
En el siglo VIII,
se empezó a escribir sobre química en el
Norte de Africa y, al aparecer traducciones del árabe
en Europa en los siglos XII y XIII, se tiene ya registro
de trabajos de los llamados alquimistas.
Se dice que uno
de ellos, Nicolas Flamel, logró, en el siglo
XIV, producir oro y ello despertó en los siglos XV y
XVI una fiebre por la alquimia, ese mundo hermético y
esotérico, fiebre de la que no se sustrajeron Robert Boyle,
John Locke e Isaac Newton.
Pero la alquimia,
más que una simple búsqueda de cómo
producir oro, empezaba a ser una ciencia que estudiaba
seriamente las reacciones químicas, que aportó
muchos descubrimientos y conocimientos nuevos
(por ejemplo la destilación del aqua vitae o etanol,
la preparación de aqua regia, el ácido nítrico, el
ácido sulfúrico, muchas de las sales), y que generó
innumerables controversias.
Por ejemplo,
Robert Boyle en su obra The Sceptical Chymist
(1661) refutó las teorías químicas basadas en
los cuatro elementos y en el trío de la alquimia (mercurio,
azufre y sal), argumentando que no tenían la
capacidad de explicar los resultados de experimentos.
Para nuestros
fines, quizás el químico de más importancia
resulte ser Antoine Laurent Lavoisier quien
publicó en 1789 su Tratado elemental de química.
Lavoisier insistió siempre en el hecho de que
las mediciones eran importantes en química; no
era suficiente la observación cualitativa, era necesario
trabajar en forma cuantitativa.
Posteriormente,
Amedeo Avogadro postuló la hipótesis,
conocida con su nombre: iguales volúmenes de
gases a igual temperatura y presión contienen
el mismo número de moléculas, independientemente
de su naturaleza química y sus propiedades
físicas. Este número es conocido como número
de Avogadro y es igual a 6,023 x 1023; es el número
de moléculas de cualquier gas presente en un
volumen de 22,41 litros y es el mismo para el gas más
liviano (hidrógeno) como para un gas pesado tal
como dióxido de carbono o bromo. El número de Avogadro
es una de las constantes fundamentales de la
química.
Definición internacional de la
unidad de medida en química. [14ª
Conferencia General de Pesas y Medidas,
1971].
Historia
Anteriormente, el
mol (en algunos países llamado "la mol")
se definía como el peso molecular de substancia
expresado en gramos. En la actualidad, y
aunque ello no es obvio de la forma de expresar la unidad,
se aplica el término a una magnitud que contenga
6,023 x 1023 (el número de Avogadro) de las
unidades consideradas y por ello se puede hablar
de un mol de átomos, de iones, de radicales, de
electrones. Por ello, cuando se emplea el mol, deben
especificarse las entidades elementales empleadas
las cuales pueden ser átomos, moléculas, iones,
electrones, otras partículas, o grupos especificados
de tales partículas.
| El
mol (símbolo mol) es la cantidad de materia que
contiene tantas entidades elementales como
átomos existen en 0,012 kilogramos de carbono
12. |
Una unidad
derivada, recientemente aceptada por la 21ª
Conferencia General de Pesas y Medidas en 1999(13),
tiene su origen en la recomendación para el uso
de unidades SI en medicina y química clínica, debido
a la importancia de evitar que resultados de mediciones
clínicas se expresen en varias diversas unidades.
|
El katal (símbolo kat)
es la unidad mol por segundo para
uso en medicina y bioquímica, como expresión
de la actividad catalítica. |
Patrones y materiales de referencia
En la actualidad,
no se ha considerado la realización de un
patrón primario único para el mol aunque se viene
trabajando con el fin de contar con patrones confiables.
Como patrones de
trabajo, se emplean los métodos llamados
primarios y cuerpos químicamente puros en
una matriz conocida, con un título definido, conocidos
como materiales de referencia.
El Comité
Consultivo de la Cantidad de Materia (CCQM)
del CIPM ha recomendado los siguientes como
métodos de alto potencial a ser establecidos como
primarios:
Métodos
primarios de medición directa:
Electroquímica:
- titulación
coulombimétrica
- mediciones de
potencial de hidrógeno (pH)
- conductividad
electrolítica
Métodos
clásicos de química analítica:
- gravimetría
- titulación
Métodos
primarios de medición por correlación:
- dilución
isotópica con espectrometría de masas
- resonancia
nuclear magnética
- calorimetría
diferencial
En cuanto a los
materiales a emplear, recordemos aquí las
definiciones de material de referencia y de material
de referencia certificado:
Material de
referencia: Material o substancia que tiene
uno (o varios) valor(es) de su(s) propiedad(es) suficientemente
homogéneo(s) y bien definido(s) para
permitir su utilización como patrón en la calibración de
un aparato, la evaluación de un método de medición
o la atribución de valores a los materiales.
Material de
referencia certificado: Material de referencia
provisto de un certificado, para el cual uno
o más valores de sus propiedades está certificado
por un procedimiento que establece su enlace
a una realización exacta de la unidad bajo la cual
se expresan los valores de la propiedad y para el
cual cada valor certificado cuenta con una incertidumbre a
un nivel de confiabilidad señalado.
Un ejemplo de
éstos lo constituyen los materiales de referencia
certificados usuales en los laboratorios para
calibrar aparatos, verificar métodos y reactivos.
Incertidumbres
Las
incertidumbres en los resultados varían según el
elemento a ser dosificado y su concentración. Sin
embargo, se puede hablar de niveles del orden
de 10-3 hasta 10-4.
Equipos de medición
Las
determinaciones involucran técnicas de análisis y
los equipos correspondientes para los métodos considerados
primarios a los que ya se hizo referencia.