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Debido a la extensión y gravedad de los
problemas que provoca esta enfermedad del
ganado lechero, tanto en el orden de la salud como en
el económico, es necesario, a diferencia de las otras enfermedades, dedicarle
un capítulo especial.
El contenido de células somáticas de la
leche cruda es un parámetro que expresa el
grado de irritación mamaria de los cuartos afectados
y que proporciona, además, una información indirecta sobre la pérdida
de producción y las modificaciones en la composición física y química
de la leche pertenecientes a esos cuartos.
Como expresión del estado de salud mamaria y
del valor higiénico de la leche, el
contenido de células somáticas es un criterio que debería incluirse
en la clasificación y pago de leche al productor, con el objeto de estimular
las medidas de un programa de control de esta enfermedad.
Como concepto, cabe recordar que la mastitis
es una inflamación o irritación de la
glándula mamaria producida por diversos agentes, principalmente
de tipo infeccioso, caracterizándose por cambios físicos y químicos
en la composición de la leche y ocasionando alteraciones patológicas
localizadas en la mama.
La enfermedad puede desarrollarse en
diferentes formas: aguda, subaguda o crónica.
5.1. Orígenes de la enfermedad
En el desarrollo de la mastitis pueden intervenir numerosos
microorganismos como bacterias, levaduras, mohos,
virus y otros agentes. Resultaría muy
extenso mencionar todos los gérmenes que pueden
intervenir en la infección, por lo que
sólo se citarán aquellos que participan con
mayor frecuencia y que son los siguientes: Staphilococcus aureus, Streptococcus
agalactiae, dysgalactiae y uberis; Corynebacterium pyogenes
y Pseudomona aeruginosa.
CUADRO 6
PRINCIPALES FACTORES QUE PREDISPONEN A LA MASTITIS
Factores
genéticos:
• ubres pendulares
• conformación de la ubre y del pezón
• esfinter del pezón
• ordeñabilidad
Edad
Lactancia
Técnica del ordeño:
• ordeño mecánico
• sobreordeño
• escurrido ("stripping")
• ordeño discontinuo
Factores ambientales:
• clima
• alimentación
• higiene
• traumatismo
Otras enfermedades:
• inespecíficas
• específicas
Los diferentes microorganismos pueden invadir el tejido de la
glándula mamaria por diferentes vías: la piel, la
linfa y la sangre, pero normalmente la vía
más común es externa, penetrando por el canal del pezón.
CUADRO 7
PRINCIPALES AGENTES MICROBIANOS PRESENTES EN LA MASTITIS
Streptococccus agalactiae
Streptococcus dysgalactiae
Streptococcus uberis
Staphilococcus aureus
Coliformes
Pseudomonas
La información estadística de varios
países señala que la mastitis no ha
disminuido en los últimos 30 años y que el 50% del ganado lechero se
encuentra afectado por esta enfermedad, como promedio, en dos de sus
cuartos.
Estas cifras impresionantes pueden deberse a
muchos factores como son las exigencias a que
son sometidas las vacas lecheras para producir
mayores volúmenes de leche en lactancias más largas y al mayor empleo
del ordeño mecánico, en los casos en que su uso no es el correcto.
De acuerdo a la definición de mastitis clínica,
sabemos que ésta puede ser detectada
fácilmente por sus manifestaciones aparentes y cualquier
ordeñador con algo de experiencia puede reconocerla.
No sucede lo mismo con la mastitis de
carácter subclínico y
es por esto que la gravedad del problema es
mayor. En primer lugar, porque son pocos los
que conocen, en su real magnitud, la gran difusión de este tipo
de mastitis y su incidencia en la salud y la economía. Debido a esto, se
hace necesario insistir sobre la importancia de este tipo de mastitis, teniendo
en cuenta que se presentan entre 15 a 40 veces más que las mastitis
clínicas, a las que normalmente preceden. Por otra parte, las mastitis subclínicas
son de duración larga y difíciles de diagnosticar, merman el
volumen de producción y provocan nocivos efectos en la calidad.

FACTORES CRÍTICOS
5.2. Consecuencias
Las consecuencias que provoca una infección
mastítica son variadas, dependiendo del tipo
de infección y del grado en que ésta se presenta.
A continuación se citan las más importantes:
• pérdida de cuartos mamarios,
• eliminación prematura de vacas lecheras, pudiendo
alcanzar hasta un 6% de los animales
infectados,
• muerte; generalmente la mortalidad de los animales
afectados por mastitis es baja, entre 0.05
a 0.1%,
• acortamiento del período de lactancia,
• alteraciones digestivas de tipo diarréico y a veces
muerte de terneros alimentados con leches
mastíticas,
• transmisión de infecciones al hombre. Los tratamientos
térmicos a los que se somete la leche en
la industria, en el caso de Staphilococcus
aureus, destruyen al microorganismo pero no la
enterotoxina que éste produce, en razón de su termorresistencia; de
pasar al hombre, provocan toxinfecciones de carácter grave,
• trastornos alérgicos de variable gravedad para el hombre,
debido a la presencia de residuos de
antibióticos que permanecen en la leche
como consecuencia de la terapia de los animales enfermos,
• aumento de los costos de producción por concepto de
gastos veterinarios, compra de
antibióticos y manejo especial de los animales
enfermos,
• alteración en la preparación de productos fermentados
por parte de la industria lechera, como
yoghurt y queso,
• modificaciones físico-químicas de la leche:
- disminución de la materia grasa entre 5
a 12%
- disminución de los sólidos no grasos
entre 5 a 12%
- disminución de la caseína total, entre
5 a 8%, aumentando solamente la k-caseína.
- aumento del nitrógeno sérico en un 20%
- disminución de la lactosa entre un 10 a 20%
- aumento del sodio y cloro y disminución del fósforo y calcio
- disminución de la vitamina B2 y
vitamina C
- aumento de las enzimas catalasa, fosfatasa ácida y arylestearasa
Resulta evidente que las variaciones en la
composición de la leche citadas
anteriormente cambian sustancialmente la calidad de la misma como
materia prima, con la consecuente baja en el valor nutricional que afecta
directamente a la salud pública, además de incidir negativamente en
los procesos tecnológicos como por ejemplo:
• reducción de la capacidad de coagulación de las
proteínas,
• disminución de la termoestabilidad de la leche,
• influencia desfavorable sobre el sabor y tiempo de
conservación de los productos,
• alteraciones en la calidad de la leche pasteurizada y de
la leche en polvo,
• disminución de la capacidad acidificadora en los quesos,
• modificaciones indeseables en el sabor de los quesos,
• fermentaciones indeseables y catabolismo protéico,
• influencias negativas sobre la calidad y formación de
aromas en mantequilla.
Lo anterior revela que las pérdidas
económicas ocasionadas por la mastitis
pueden ser cuantiosas y esto ha sido demostrado por numerosos estudios.
De acuerdo a las estadísticas, la distribución de estas pérdidas sería
la siguiente:
Disminución de la producción de la leche
70%
Muertes o eliminación prematura
15%
Alteraciones de la leche
8%
Tratamientos y asistencia
8%
Sin embargo, nada se logra con saber las
funestas consecuencias de esta enfermedad y
conocer, o muchas veces suponer, que un alto porcentaje
de nuestros animales están afectados de mastitis, si no se toman las
medidas estratégicas para lograr un control efectivo.
Un programa de control, para que sea efectivo,
depende en gran
parte de métodos de
diagnóstico precisos y de realización sencilla.
CUADRO 8
MÉTODOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA MASTITIS
Examen clínico
Métodos químicos:
• pH
• cloruros
• catalasa
• seroalbúmina (monomastest)
• Whiteside Test
• California Mastitis Test
• Wisconsin Mastitis Test
• enzimático
• viscosímetro (Rolling Ball Viscosimeter)
Métodos confirmatorios:
• Prescott & Breed
• Coulter Counter
• Optical Somatic Cell Counter
• Fossomatic
Examen bacteriológico:
• Stafilococcus
- Hemolítico
- Coagulasa
- Fermentación anaeróbica de
glucosa y manitol
• Streptococcus (agalactiae):
- prueba de CAMP
- desdoblamiento de la esculina
- hidrólisis del hipurato
Otros métodos de diagnóstico bacteriológico:
• Medio de Edwards para Streptococcus
• Medio de TKT/FC y agar telurito glicina (placas
desechables)
• Prueba de frotis
5.3. Estrategia de control de la mastitis
La gran variedad de factores que interactúan
en la mastitis y, de manera especial, los
diversos microorganismos patógenos involucrados, impiden
la erradicación de esta enfermedad. No obstante, es posible y debe
lograrse el control de la misma, reduciéndola a niveles mínimos. Esto puede
alcanzarse con medidas de control preventivo que logren evitar que la
mastitis alcance la población de vacas lecheras.
A pesar de que la mastitis es considerada
como una de las enfermedades que provoca las
más altas pérdidas económicas en las explotaciones
pecuarias, en muchos países los programas de sanidad animal
no contemplan el control de esta enfermedad. Posiblemente, esto se
deba a que no se ha demostrado cabalmente a las autoridades pertinentes
el daño que produce esta enfermedad, para así iniciar programas
de control a nivel nacional.
A lo anterior, debe sumarse el poco interés
del productor lechero por dar solución a
este problema, debido a que no es una enfermedad que produzca
impacto y alarma sobretodo si el productor solamente se percata de
los animales que sufren mastitis clínica y, desde el punto de vista de las
pérdidas económicas, lo considera despreciable.
Recordemos que este tipo de mastitis no es el
que más nos debe preocupar sino el del tipo subclínico,
más difícil de detectar y que, por lo general, por cada 14 a 40 casos
de este tipo de mastitis, solamente se tiene una del tipo clínico.
Un programa de control de la mastitis, debe
perseguir dos objetivos fundamentales:
• eliminar las infecciones antiguas y
• evitar nuevas infecciones.
Para alcanzar estos objetivos, la estrategia
de control debe contemplar las siguientes
medidas, que necesariamente tienen que aplicarse
en conjunto, sin excepción de ninguna de ellas, porque de ser aplicadas
en forma aislada conducirían al fracaso.
Las infecciones existentes pueden ser
eliminadas por recuperación
espontánea,
eliminación del animal, o por tratamiento con antibióticos. La recuperación
espontánea se da con frecuencia, en aquellos casos de mastitis
leves, pero muy rara vez en los casos de infecciones establecidas.
Eliminar los animales es recomendable en caso
de infecciones crónicas, pero evidentemente
no es práctica la eliminación de cada vaca infectada
de un rebaño. Lo más recomendable para erradicar la mayoría de
las enfermedades existentes, es el empleo de la terapia con drogas.
Exceptuando los casos clínicos, donde se
debe proceder con prontitud y mediante un
adecuado tratamiento, las infecciones subclínicas responden
mejor al tratamiento durante el período de secado, resultando la
tasa de curación dos veces más alta cuando se hace en este período que
durante la lactancia, con el beneficio adicional de evitar que residuos de
antibióticos pasen a la leche, creando problemas de salud pública a la vez
que tecnológicos en la industria.
Para impedir nuevas infecciones, dentro de un
programa de control, es necesario tener en
cuenta las siguientes medidas:
5.4. Medidas generales para un correcto manejo
Deben considerarse todos los factores que
predisponen a la mastitis como por ejemplo:
selección genética, alimentación, higiene, traumatismos
y lesiones, eliminación y reemplazo de los animales viejos y con
infecciones crónicas, tratamiento oportuno y aislamiento de los casos clínicos,
orden apropiado de los animales durante el ordeño, control de enfermedades
específicas, evaluación mensual del rodeo mediante un método
aplicable al pie de la vaca para conocer el estado sanitario del plantel
y el examen físico de la ubre, pezones y leche antes de cada ordeño, con
el fin de detectar anormalidades.
5.5. Apropiado diseño, funcionamiento y mantenimiento
de los equipos de ordeño
Es imprescindible corregir los defectos
técnico-mecánicos de los equipos de ordeño
como, por ejemplo, declives de las tuberías de leche y vacío,
y hacer un control periódico de las partes más importantes del equipo como
ser los niveles de vacío, pulsadores, pezoneras y bomba de vacío. Todo
esto debe ser acompañado con la aplicación de una pauta adecuada en
la higiene de los equipos luego de cada ordeño.
5.6. Método de ordeño
Es muy importante emplear un correcto
procedimiento de ordeño que se relacione con
aspectos de higiene donde es recomendable atenerse al
siguiente procedimiento: lavado de los pezones con agua circulante, secado
de los mismos con toalla desechable, desinfección de las manos del
ordeñador; lavado de las pezoneras con flujos de agua caliente antes de
cada ordeño; inmersión ("dipping") de todos los pezones en solución
desinfectante después de cada ordeño.
Antes de colocar las pezoneras, el animal
debe ser adecuadamente preparado mediante el
estímulo manual de la ubre o por acción del agua durante
el lavado. Esto permite la bajada de la leche de manera más fácil, reduce
la irritación, el tiempo de ordeño y evita ordeños incompletos.
Al término del ordeño de cada vaca, debe
practicarse el escurrido por 10 a 20 segundos.
No deben mantenerse las pezoneras puestas por más
de 3 a 4 minutos. Debido a que existen diferencias entre vacas y entre
pezones de una misma vaca, es conveniente el uso de mangueras transparentes
para que el ordeñador se percate del momento en que el animal
ha dejado de producir leche, retirando las pezoneras a tiempo. En cuanto
a los ordeñadores, es necesaria su capacitación y además disponer de
un número suficiente dentro de la sala de ordeño, que estará en relación
directa con el número de unidades de ordeño. Se estima que un ordeñador
puede atender eficazmente no más de 4 vacas (2 por lado) controlando
todo el proceso de ordeño.
5.7. Desinfección por inmersión post ordeño
Consiste en el sumergimiento de los pezones
en una solución desinfectante, luego de cada
ordeño. El baño del pezón o inmersión, reduce las
infecciones porque elimina los restos de leche de la punta del pezón
que resultan un buen medio de cultivo para las bacterias, elimina los
microorganismos presentes en este lugar y deja una pequeña cantidad de
desinfectantes, que quizás no tenga mayor importancia, ya que permanece
activo por muy poco tiempo. Un buen baño de pezón inmediatamente
de terminado el ordeño, reduce las infecciones en un 50% o
más. Este es el procedimiento más efectivo disponible en la actualidad para
reducir las tasas de nuevas infecciones y no se debe omitir en un rebaño
lechero. Para obtener buenos resultados con este procedimiento, debe
tenerse en cuenta que no todos los baños de pezón son igualmente efectivos.
Un adecuado baño de pezón debe tener las siguientes características:
• pH estable,
• no debe ser irritante,
• efectividad alta, mayor al 50%,
• poseer propiedades emolientes,
• tener un colorante que permita controlar su empleo.
CUADRO 9
EFICIENCIA DEL BAÑO DE PEZÓN
LUEGO DE SU APLICACIÓN POR SEIS MESES
GRADO CMT
CON INMERSIÓN
SIN INMERSIÓN
N
40%
— hipoclorito de
T
35%
20% sodio 3,800ppm
1
20%
60% cloro activo
2
5%
20% p>0,01 desde el
2° control,
60 días
3
—
—
CMT = California Mastitis
Test
N = negativo
p = nivel de significancia estadística
T = trazas
5.8. Terapia de secado
Como se viera, el
baño de pezón tiene eficacia sobre las bacterias ubicadas
en el extremo del pezón pero no tiene acción sobre infecciones ya
existentes, para las cuales debe aplicarse una terapia adecuada. El baño
y la terapia de secado son herramientas fundamentales en todo programa
de control de mastitis.
5.9. Capacitación
Los programas de
control deben contemplar una adecuada capacitación
del personal relacionado con la producción lechera; propietarios,
ordeñadores, profesionales, etc., con el objeto de dar a conocer la
importancia de las medidas y normas a seguir.
5.10. Incentivo
Este es un factor
importantísimo quizás porque, en última instancia, decide
el éxito o el fracaso del seguimiento de las normas del programa de control.
Por lo tanto, debe tenerse presente un incentivo económico,mediante
un pago diferenciado de la leche en base a su calidad.
5.11. Costo
Cualquier
programa de control debe contemplar en su planificación y
ejecución un análisis de costo, teniendo en cuenta que para que tenga éxito
debe retornar con creces las inversiones realizadas y esto va a depender
de ciertos principios básicos:
• debe ser práctico de realizar,
• debe ser efectivo para reducir
la mastitis,
• debe ser más barato que la
enfermedad, y
• debe demostrar al productor
resultados positivos.
Todas estas medidas pueden y deben aplicarse
sin que sea necesario un diagnóstico previo
de la enfermedad.
Posiblemente, en
un programa de control nacional, el diagnóstico de
esta enfermedad debería llevarse a cabo en laboratorios centrales para que,
en concordancia con los resultados, se concentre la acción mediante campañas
de control, dirigidas a aquellos rodeos que presenten mayores problemas.
Otra alternativa, es la de dejar en manos de las industrias receptoras
de leche y éstas en su técnico veterinario, el control de los predios
productores, manejándose con un programa de control común. Pero
ninguna de estas alternativas puede alcanzar éxito, si no se tiene un fuerte
apoyo por parte del gobierno, y los reglamentos legales correspondientes.
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