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El tipo de organización de cada fábrica, estará en función de
los volúmenes de producción y de la diversidad de productos elaborados.
En las experiencias recogidas, se han diagnosticado
deficiencias importantes en las relaciones entre personal, como por ejemplo:
Administración con Producción o Ventas con Producción, etc.
Como consecuencia de estas fallas en las buenas relaciones y
en la planificación, se han visto daños considerables que han llevado a la
quiebra de empresas.
Sugerimos a los empresarios: seleccionar el personal adecuado
para las funciones asignadas; establecer claramente sus funciones,
responsabilidades y relaciones de dependencia con las demás áreas.
Recomendamos que dentro de la organización de una fábrica de
embutidos, los responsables de Producción, Administración, Ventas y Control de
Calidad estén en un mismo nivel jerárquico, manteniendo una interdependencia
cordial entre estos departamentos.
Todos ellos dependerán del Director Ejecutivo o Gerente
General, quien tendrá la responsabilidad de mantener una rápida y activa
coordinación entre estos jefes de departamentos y será su responsabilidad
mantener una cordial relación con ellos y entre ellos, base fundamental para
lograr las metas de una empresa.
Como ejemplo, en fábricas se ha observado comúnmente que el
Jefe Administrativo da órdenes al Jefe de Producción.Este tipo de relación ha
llevado a situaciones en las cuales, ante un pedido de materias primas o
repuestos de máquinas no se obtiene la respuesta con la celeridad especificada o
simplemente no se produce, impidiendo la elaboración de ciertos productos o
dejando fuera de servicio ciertas máquinas imprescindibles.
Se intentará atribuir a Producción la responsabilidad por no
cumplir con la producción, por lo tanto consideramos que este punto es
primordial para el buen funcionamiento de una empresa moderna, ágil y
competitiva.
Otro punto importante al que debe dedicarse especial atención
es el plan de capacitación del personal, plan que necesariamente debe tener toda
empresa que aspire a poner en marcha una gestión total de la calidad, mantener
un liderazgo en el mercado y tener buena rentabilidad, permitiendo nuevas
inversiones que aseguren su futuro.
Específicamente consideramos, de acuerdo a las experiencias
recogidas, la necesidad de tener un plan de formación en las siguientes áreas:
- mercadeo y venta
- computación, de forma de disponer de un banco de datos acerca de:
- existencias de materias primas
- existencias de productos terminados
-
ventas por clientes y totales
- controles de producción
- control de calidad
estos datos actualizados permitirán a la Gerencia tener una información
al instante de la situación de la empresa y poder tomar acciones correctivas
o aplicar nuevas estrategias de mercadeo, marcando una diferencia frente a
la competencia y permitiendo sacar ventajas comerciales.
- actualización en tecnología de producción de embutidos - gestión total de
la calidad - mantenimiento - sanidad e higiene - relaciones humanas
Para la puesta en ejecución de un plan adecuado en gestión de calidad, es
imprescindible realizar también la educación constante de
los mandos inferiores a través de círculos de calidad, en los
cuales el Jefe de Producción y de Control de Calidad, con cada uno de los
encargados de las áreas de producción, realice con ciertas frecuencias
establecidas reuniones de motivación y charlas sobre el funcionamiento de cada
sector, pidiendo a todos los operarios se expresen libremente, sintiéndose
integrantes activos con poder de decisión, parte del engranaje de la fábrica.
De esta forma se crea un ambiente de participación, con buena
comunicación, se liman asperezas y dificultades de las diarias relaciones
humanas y se tiende a la optimización de la producción.
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