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"Al amar a tu
pueblo y gobernar tu Estado, ¿Eres capaz de renunciar a la
astucia? Al abrir y cerrar la puerta del cielo, ¿Eres capaz
de desempeñar el papel femenino?"
Lao Tse TAO TE KING
6.1 INTRODUCCIÓN
W. Edwards Deming afirmaba, en el punto 7
de sus 14 puntos para la alta gerencia, que una de las
acciones principales para lograr la transformación hacia la
calidad consiste en adoptar e instituir el liderazgo.
¿Qué significa esto? En palabras del
propio Deming, el trabajo de los gerentes debe dejar de ser
la supervisión y en su lugar deben asumir el liderazgo,
cuyo propósito debe ser(78) "mejorar el
desempeño de las personas y de las máquinas, para mejorar
la calidad, aumentar la productividad y simultáneamente
hacer que las personas sientan orgullo por su trabajo".
Esto implica, entre otras cosas, abolir la administración
por resultados, la administración por objetivos y la
evaluación del desempeño individual. Por ejemplo, en lugar
de calificar a las personas, de clasificarlas, de ponerlas
en categorías (excelente, sobresaliente, mediocre,
satisfactoria, etc.), el propósito del líder es ayudarlas.
Un proceso de transformación
organizacional no se da por generación espontánea, sino
que alguien lo tiene que dirigir o encauzar. Este es
precisamente el trabajo del líder: "lograr la
transformación de su organización. Posee conocimientos,
personalidad y poder de persuasión" (79).
El tema del liderazgo, que tanto interés despierta
actualmente, es, sin embargo, asunto de estudio desde hace
miles de años. Es asombroso, por ejemplo, ver
los paralelos entre "Parábolas
sobre Liderazgo en la Década de los años 90", de
Cheany y Cotter(80) y "El Arte del Liderazgo",
una colección de 216 lecciones Zen de la dinastía china
Song (Siglos X a XIII de nuestra era), recopilada y
traducida por Cleary(81).
Se podría llenar una biblioteca con libros sobre
liderazgo pero, desde luego, no todos son iguales. La
concepción de liderazgo está estrechamente ligada a las
concepciones de la vida, del poder, de las organizaciones y
del aprendizaje. Estas concepciones están actualmente en un
período de cambio profundo en Occidente, en una transición
de lo predominantemente analítico o fragmentario a lo más
incluyente o sistémico.
No se trata, sin embargo, de
desechar el pensamiento analítico sino, más bien, de
construir una síntesis entre éste y el pensamiento
sistémico. Al estudiar las concepciones recientes de
liderazgo , de algunos destacados ejecutivos y maestros de
gerencia, se puede apreciar la integración coherente del
pensamiento científico y tecnológico con formas de pensar
más sistémicas, que tienen su origen en Oriente.
6.2 LOS SIGNIFICADOS DE LIDERAZGO
Veamos algunos conceptos de liderazgo desde la
perspectiva de importantes líderes empresariales. En marzo
de 1990, el Sr. Donald E. Petersen, ex-Director General de
Ford Motor Company, dio una conferencia titulada "Acerca
del Liderazgo", en la Universidad de Cornell (82)
. Petersen resumió su concepto de liderazgo como sigue:
"El liderazgo es la cualidad que consiste en tener
visión, ética, determinación, realismo y que, para ser
eficaz , debe comunicarse en forma sencilla a todos los
miembros del equipo". Es decir, Petersen indica que el
líder debe saber a dónde quiere llegar, debe lograrlo sin
atropellar los deseos y aspiraciones legítimas de los
demás, respetando la dignidad de todos; tener el valor de
tomar las decisiones necesarias para mejorar la compañía;
ser práctico, con los pies en la tierra y ser un
comunicador que habla en forma clara y breve.
Jan Carlzon,
el reconocido ejecutivo que llevó a Scandinavian Airlines a
una posición eminente, tiene una noción de liderazgo
que, según Tom Peters, es de lo menos convencional. De
acuerdo a Peters(83), Carlzon "rechaza la
gerencia profesional en la forma que ha evolucionado. Honra
la intuición, la emoción y el carisma". En su libro
"Los Momentos de la Verdad", Carlzon escribe que(84)
"depende del alto ejecutivo convertirse en un verdadero
líder, dedicado a crear un medio ambiente en el cual los
empleados pueden aceptar y ejecutar sus responsabilidades
con confianza y finura…Para tener éxito, el alto
ejecutivo ya no puede ser un tomador de decisiones aislado y
autócrata. En su lugar, debe ser un visionario, un
estratega, un informador, un maestro y un inspirador".
En la experiencia de Carlzon(85), "a un
líder no se le da el puesto porque sabe todo y puede tomar
todas las decisiones. Se le nombra para reunir el
conocimiento disponible y luego crear los prerequisitos para
el trabajo que se va a realizar… Uno tiene que crear los
prerequisitos para convertir la visión en realidad. Esto es
mucho más difícil que hacerlo a título personal".
Carlzon tiene conciencia de la importancia del pensamiento
sistémico, al afirmar que(85) "un ejecutivo
de negocios no necesita tener conocimientos detallados,
especializados. Soy el Presidente de una aerolínea grande,
pero no puedo hacer volar un avión, ni repararlo – y
nadie en Scandinavian Airlines espera que lo haga.
Actualmente, un líder debe tener cualidades mucho más
generales: buen sentido de los negocios y una comprensión
amplia de cómo encajan las cosas – las relaciones entre
individuos y grupos dentro y fuera de la compañía y los
papeles entrelazados que juegan los distintos elementos de
las operaciones de la compañía".
Ve su papel como el
de creador de un campo o espacio. Dice(85):
"El líder actual de negocios debe administrar no
solamente las finanzas, la producción, la tecnología y
cosas similares, sino también recursos humanos. Al definir
metas y estrategias claras, al comunicarlas a sus empleados
y al capacitarlos para asumir la responsabilidad para
alcanzar dichas metas, el líder puede crear un medio
ambiente seguro de trabajo, que estimula la flexibilidad y
la innovación. De esta manera, el nuevo líder es un
escucha, un comunicador y un educador; una persona
emocionalmente expresiva e inspiradora que, en lugar de
tomar todas las decisiones por sí misma, puede crear la
atmósfera adecuada… Un líder es aquél que crea la atmósfera correcta para que
se realicen los negocios".
Las emociones son cruciales
en el liderazgo, ese "fenómeno amorfo", como lo
llama Margaret Wheatley (17);
en su excelente libro sobre las relaciones entre liderazgo y
física moderna, resalta que el Universo es participativo y
que el enfoque de la atención hacia las relaciones es un
tema dominante también en la consultoría sobre gerencia.
Dice Wheatley(17): "Las destrezas para el
liderazgo también han tomado una inclinación hacia las
relaciones. A los líderes se les alienta para que incluyan
a todos los grupos de interés (accionistas, empleados,
clientes, proveedores, la comunidad, etc.), a que evoquen
compañerismo, a que faculten a otros… El liderazgo
siempre depende del contexto,
pero el contexto está establecido por las relaciones que valoramos. No
podemos esperar ejercer influencia sobre cualquier
situación, sin respetar la red compleja de gente que
contribuye a nuestras organizaciones".
Es importante
señalar lo "amorfo" del liderazgo, puesto que –
al igual que con el concepto de "calidad total"
– no existe una definición operacional de liderazgo
aceptada por todos. Por ejemplo, Block(86)
inclusive se desliga del término liderazgo y propone como
alternativa una nueva concepción, a la que llama "stewardship".
Esta tiene una fuerte connotación de servicio y de rendir
cuentas, pero sin paternalismo ni control; podríamos decir
que se trata más bien de facilitar,
lo cuál es similar a construir un campo, en el sentido que
aquí le damos al concepto de liderazgo. Con Block estamos
tal vez ante una cuestión semántica pero no por ello menos
importante, pues la ausencia de definiciones operacionales
puede causar confusión interminable.
Block, al desligarse
del término liderazgo, apela a que ese término "está
inevitablemente asociado con comportamientos de control, de
dirección y de saber qué es lo mejor para los demás"(86).
Sin embargo, por lo menos Deming y Wheatley se desligan
explícitamente del énfasis en el control y del pretender
saber qué es lo mejor para los demás. La lectura del libro
de Block sugiere que, al desligarse del término liderazgo,
su autor se refiere esencialmente al liderazgo en su
acepción tradicional, no solo en el mundo político y
militar sino también en el mundo de los negocios, donde
aún prevalece un estilo gerencial fuertemente mecanicista, en el que el control de la gente juega un
papel central.
En nuestro contexto, basado en el pensamiento
de Deming, estamos de acuerdo con Block cuando dice que
"para ponerlo lisa y llanamente, el liderazgo fuerte no
tiene dentro de sí la capacidad de crear los cambios
fundamentales que requieren nuestras organizaciones. No es
una falla de las personas que estén en esa posición, es la
falla de la manera en que todos hemos contextualizado el
papel que juega. Nuestra búsqueda de liderazgo fuerte en
otros expresa un deseo de que los otros asuman la propiedad
y la responsabilidad de nuestro grupo, de nuestra
organización, de nuestra sociedad. El efecto es que se
localiza el poder, el propósito y el privilegio en aquél a
quien llamamos líder" (86).
James Dalton también resalta la
importancia de las emociones, al proponer como definición
de liderazgo(87): "la habilidad de
desarrollar una visión que motiva a otros a actuar con
pasión". Para distinguir entre liderazgo y gerencia,
define esta última como "la habilidad para organizar
recursos y coordinar la ejecución de las tareas necesarias
para alcanzar una meta en forma oportuna y eficaz en cuanto
al costo". Myron Tribus, al citar a Dalton, advierte
que "sin liderazgo no habrá transformación. Sin
liderazgo, los grupos de gente seguirán haciendo lo que han
estado haciendo hasta ahora. Por consiguiente, seguirán
obteniendo lo mismo de siempre" (38).De
acuerdo a Tribus, el logro de la transformación requiere
nueve eslabones en una cadena cuya función es apoyar la
transformación. La falta de cualquier eslabón en la cadena
que se describe en la Tabla 2 trae como resultado
consecuencias fácilmente predecibles.
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CONSECUENCIAS DE UN
ESLABÓN FALTANTE
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SIN LIDERAZGO… NO HAY CAMBIO. La
gente no va a lugares nuevos y se transforma por sí
misma para enfrentar las nuevas condiciones. Los
líderes proveen la base para el compromiso y la
pasión.
SIN PROPÓSITO… NO HAY SENTIDO DEL RUMBO. Sin
un propósito, la gente no tiene una estrella que los
guíe.
SIN FILOSOFÍA… NO HAY SEGUIDORES. Para
moverse, la gente requiere de algo que vaya más allá de su propio
yo.
SIN VISÍON… HAY CONFUSIÓN. La
gente necesita tener una imagen de como puede ser el
futuro.
SIN ESTRATEGIA… HAY ARRANQUES EN FALSO. La
gente perderá la fe de que el propósito se puede
lograr.
SIN
DESTREZAS… HAY ANSIEDAD. Al
no tener destrezas, la gente tendrá temor de que se
le hagan pruebas y resulte deficiente.
SIN RECURSOS… HAY FRUSTACIÓN. Sin
los recursos necesarios, las metas logrables no se
alcanzarán.
SIN RECOMPENSAS… HAY AMARGURA. Si
las recompensas son contrarias a los objetivos, la
gente se sentirá traicionada, manipulada.
SIN ORGANIZACIÓN Y SIN
COMUNICACIÓN… NO HAY COORDINACIÓN. La
gente se encontrará en una situación en la que
trabaja con propósitos contrapuestos y desarticulados,
incapaz de cooperar.
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Tabla 2. Nueve eslabones en la cadena para apoyar la
transformación.(38)
En una hermosa fábula, Covey (88) describe
como sigue la diferencia entre liderazgo y gerencia: "Uno
puede comprender rápidamente la importante diferencia entre
ambos conceptos si se imagina a un grupo de productores
abriéndose paso a través de la selva, con machetes. Son
los productores; los que resuelven problemas. Se abren paso
a través de la maleza, cortándola a golpes de machete.
Detrás de ellos van los gerentes, afilándoles los
machetes, escribiendo manuales de políticas y
procedimientos, organizando programas de desarrollo
muscular, incorporando tecnologías mejoradas y
estableciendo horarios de trabajo y programas de
compensación para los que empuñan machetes.
El líder es
el que sube al árbol más alto, examina la situación en su
totalidad y grita: "¡Ésta no es la selva que buscamos!".
¿Y cómo responden frecuentemente los activos y eficientes
productores y gerentes?
"¡Cállate!
Vamos avanzando".
El concepto de liderazgo al que nos referimos es
coherente con el pensamiento sistémico y con la concepción
de la empresa como un sistema social.
En este sentido,
Ackoff nos recuerda que el estilo gerencial prevaleciente se
enfoca más hacia las acciones de las artes de la empresa
por separado, que hacia sus interacciones. Plantea Ackoff (4):
"Se supone que si las partes funcionan bien por
separado, funcionará bien la corporación como un todo,
pero no es cierto. La supervisión y el mando son la
gerencia de las acciones, mientras que la coordinación y la
integración son la gerencia de las interacciones y esto
requiere liderazgo".
Es interesante que Ackoff piensa
que el ejercicio del liderazgo no necesariamente requiere
autoridad. De hecho, Ackoff propone un nuevo tipo de
estructura organizacional, que llama Organización Circular,
en la cuál el liderazgo no se enfrenta a los obstáculos
que representan las jerarquías convencionales(89).
A todo nivel en la organización, dice Ackoff, "la
calidad de vida laboral de una persona es proporcional al
nivel de educación del trabajador: entre más educación,
mayor la necesidad de participar. Sin embargo, aunada a esta
necesidad, hay una necesidad correspondiente por parte de
los gerentes para que sus decisiones – y aquellas tomadas
a niveles más altos – sean puestas en práctica por
trabajadores educados. Entre más educados sean los
trabajadores, más fácil es para ellos sabotear las
decisiones de sus gerentes".
Esta es una paradoja típica, y tal vez
inevitable, de nuestros tiempos. Como dice Handy en "La
Era de las Paradojas"(90), las firmas de hoy
"tienen que reconciliar lo que antes eran opuestos, en
lugar de escoger entre ellos" y que, " para ser
eficaces, los líderes tienen que representar el todo a las
partes y al mundo exterior. Pueden vivir en el centro pero
no deben ser
el centro. Para reforzar la causa común, deben ser el
misionero en jefe, siempre viajando, siempre hablando,
siempre escuchando. Este papel no encaja bien con el de
ejecutivo en jefe, por lo que muchas organizaciones están
actualmente separando las dos funciones" (91).
Para que la puesta en práctica de las decisiones
gerenciales sea eficaz, Ackoff piensa que es indispensable
que los gerentes comprendan que hay dos tipos muy
distintos de poder: poder
sobre los demás -
basado en la capacidad de premiar y castigar – y poder
para que la gente
realice en forma voluntaria lo que uno desea que haga. Para
Ackoff, lo primero tiene que ver con mando y autoridad,
mientras que lo segundo requiere liderazgo(89).
En la misma línea de pensamiento, Senge(92)
nos recuerda que "nuestras concepciones tradicionales
de los líderes – como gente especial que establece la
dirección, toma las decisiones clave y energiza a las
tropas – están profundamente enraizadas en una visión
del mundo individualista y antisistémica". Mientras
sigan prevaleciendo estos mitos, continúa Senge, "seguirán
reforzando el enfoque en los acontecimientos de corto plazo
y en los héroes carismáticos, más que en las fuerzas
sistémicas y en el aprendizaje colectivo. En su esencia, la
visión tradicional del liderazgo está basada en
suposiciones de la impotencia de la gente, de su falta de
visión personal y de su incapacidad para dominar las
fuerzas del cambio, carencias que solo pueden ser remediadas
por unos cuantos grandes líderes".
Uno de los líderes empresariales más
reconocidos de nuestro tiempo, Konosuke Matsushita, lo pone
de la siguiente manera(34): "Un ejecutivo en
jefe elocuente y competente puede ser capaz de guiar a los
trabajadores hacia el éxito tan solo por el mérito de su
liderazgo carismático. Pero nunca estaré convencido que un
solo líder, por poderoso y capaz que sea, pueda administrar
una organización por sí mismo de manera mejor que si lo
hiciera dependiendo de la sabiduría combinada de todos los
que están en la nómina. Un estilo gerencial solitario o
dictatorial, dependiente esencialmente de una persona, no
puede perdurar. Por una u otra razón, está destinado a
colapsar, tarde o temprano.
La gerencia basada en la sabiduría
colectiva de todos los empleados es algo que suena bien,
pero que no es fácil de poner en práctica; ni siquiera es
fácil explicarla. A través de los años, como Presidente o
como Ejecutivo en Jefe de Matsushita Electric, aproveché
literalmente todas las oportunidades para transmitir la idea
de que quería que nuestra compañía fuera gerenciada por
todos los trabajadores. Tenía una pequeña charla en que
decía algo como esto:
No piensen que yo conduzco esta compañía. Cada uno de
ustedes tiene un papel que jugar en su gerencia. Necesitamos
las ideas, habilidades y conocimientos de todos para
construir un acumulador de sabiduría, con el fin de tener
operaciones más eficientes, mejor calidad de productos y
servicios y una gerencia eficaz. Tenemos un buen futuro si
podemos trabajar así.
Se llevó muchos años, pero mi concepto
de gerencia participativa, o de democracia industrial si lo
quieren ver así, gradualmente se permeó a través de los
rangos de los trabajadores en Matsushita".
En las organizaciones abiertas al
aprendizaje, de acuerdo a la concepción de Senge, "los
líderes son diseñadores, facilitadores y maestros. Son
responsables de construir organizaciones donde la gente
expande continuamente sus capacidades para comprender la
complejidad, aclarar la visión y mejorar los modelos
mentales compartidos; es decir, son responsables del
aprendizaje" (92). El libro de Senge ,
" La Quinta
Disciplina", es rico en historias de casos y en
entrevistas con altos ejecutivos, acerca de como se
desarrolla este tipo de liderazgo y de en qué consiste, en
la práctica, el papel del líder como diseñador,
facilitador y maestro.
Inspirado en el Teatro de lo Absurdo, el
psicólogo y ex-Director General de empresas Richard Farson
escribió recientemente un libro sobre paradojas en
liderazgo, apropiadamente titulado "La Gerencia de lo
Absurdo". Farson considera que muchos programas de
capacitación gerencial están equivocados porque soslayan
lo complejo y paradójico de nuestras organizaciones. Sus
paradojas sobre liderazgo tienen la intención de ser
consideradas como ejercicios mentales para "retar las
formas convencionales de pensamiento y presentar opciones a
los puntos de vista tradicionales" (93).
Para Farson, el desarrollo de una nueva
forma de pensar tiene como requisito crucial apreciar la
coexistencia de los opuestos, por lo que "el liderazgo
es esencialmente la gerencia de los dilemas y la tolerancia
de la ambigüedad es esencial". Una de sus paradojas es
que "No hay
líderes, sólo hay liderazgo",
con lo cuál quiere decir que el liderazgo es más una
propiedad de un grupo que una propiedad de un individuo. Al depender de
una persona para que aporte todo el liderazgo, "se
crean expectativas que no se pueden cumplir. Más aún ,
esto le roba al grupo sus poderes, lo cual lleva a que se
sobredependa del gerente. A la vez, la respuesta del líder
a esta dependencia consiste algunas veces en
microadministrar, metiéndose en áreas de control y de
responsabilidad que representan un uso pobre del tiempo y
pueden contrastar excesivamente con sus capacidades,
reduciendose así la productividad del grupo"
(94).
Farson realizó un estudio en el que
encontró que los mejores líderes son siervos de su gente y
que servir es una manera mucho más exitosa de adquirir
poder que dominar. Tal vez uno de los mejores ejemplos de un
líder así, es el de Gandhi. En su autobiografía(95),
Gandhi dice que el servicio "no puede tener significado
a menos que sea placentero para el que lo da. Cuando se hace
para exhibirse o por temor a la opinión pública, impide el
desarrollo del hombre y aplasta su espíritu. El servicio
que se da sin alegría no ayuda al sirviente ni al que se
sirve. Pero todos los demás placeres y posesiones palidecen
hasta desaparecer, ante el servicio que se presta en un
espíritu de alegría".
Estos líderes son humildes por
naturaleza, le dan el crédito de los éxitos a los demás,
pero asumen la responsabilidad de los fracasos. Dice Farson:
"definen su trabajo como el encuentro de las maneras de
liberar el potencial creativo que existe dentro de todo
individuo y en cada grupo con el que trabaja"(96).
En otra de sus paradojas, Farson toca una
cuestión que pasa por la mente de todos… ¿es el
liderazgo un asunto de conocimiento experto adquirido?
Farson afirma que no hay líderes expertos, en el sentido de
que el liderazgo no es cuestión de ser expertos. "Después
de todo, no quisiéramos amigos "expertos". No hay
"destrezas para la amistad". Tampoco quisiéramos
esposos, esposas, amantes o padres expertos" (96).
Por consiguiente, en la concepción de
Farson, el liderazgo no se puede mejorar mediante
capacitación, sino mediante educación. En esto, hay plena
coincidencia entre el pensamiento de Farson, el de Ackoff y
el de Deming. La capacitación (Punto 6 de Deming) lleva al
desarrollo de destrezas, habilidades y técnicas. La
educación, por otro lado (Punto 13 de
Deming), nos lleva por el camino de la información, el
conocimiento, la comprensión y la sabiduría.
La sabiduría, a la vez, "conduce a
la humildad, a la compasión y al respeto, todas ellas
cualidades fundamentales para el liderazgo eficaz" (96).
Es muy interesante que las cualidades del liderazgo para la
transformación son cualidades que hemos asociado
históricamente con las mujeres. ¿Explica esto en parte el
número creciente de mujeres en posiciones de liderazgo? ¿Llevará
la comprensión de la importancia de este tipo de liderazgo
a que, en unas cuantas décadas, la mayoría de las
organizaciones tengan mujeres ocupando los puestos de
Presidencia? Esta es una cuestión profunda para las
empresas, escuelas y gobiernos. En la gran mayoría de las
familias, esto fue resuelto hace algún tiempo.
Carlzon sugiere crear un medio ambiente y
una atmósfera. Block sugiere facilitar y Tribus habla de
proveer una base. Podríamos también decir, como Senge y
sus colaboradores(97), que se trata de construir
un espacio o un campo;
o sea, "un patrón invisible de estructura que es, sin
embargo, lo suficientemente real como para ejecer influencia
sobre el comportamiento. Sabemos que estos campos existen (como
sabemos acerca de los campos gravitacional,
electromagnético y cuántico), no porque los experimentamos
directamente, sino porque vemos sus efectos. La tarea
principal del liderazgo es desarrollar un campo que estimule
el aprendizaje y esta es tal vez la única manera mediante
la cual un líder puede genuinamente influenciar e inspirar
a otros. Para construir un campo, no se contempla primero
subir a bordo a otra gente; uno de dedica a los detalles
apropiados dentro de la esfera en que uno está y, con el
tiempo, la gente sube a bordo por sí misma"…
"la construcción de un campo no tiene nada que ver con
el carisma" (97).
6.3 LIDERAZGO Y CONOCIMIENTO PROFUNDO
Henry R. Neave, ex-Director de
Investigación de la Asociación Británica Deming, hace la
pregunta: ¿Cómo puede un líder lograr la transformación?
En primer lugar, dice Neave(98), el líder "tiene
una teoría
– una visión de su organización como esta sería una vez
transformada. Comprende por qué la transformación traería
ganancias a su organización y a toda la gente con la que
ésta tiene tratos. En segundo lugar, es una persona práctica.
Tiene un plan y el plan no es tan difícil que no se pueda
realizar. Un líder debe guiar a su organización a través
de las etapas de transformación. Pero lo que tiene en su
cabeza no es suficiente. Debe comprender a la gente. Debe
poseer poder de persuasión. Debe convencer y cambiar a
suficiente gente en puestos de poder para hacer que las
cosas sucedan"… "La función del liderazgo",
en el sentido del Punto 7 de Deming, "es ayudar a la
gente a realizar un mejor trabajo, de lo cuál una
consecuencia natural será el mejoramiento del producto, del
servicio y de las utilidades de la compañía" (99).
Deming(23) describió en 14
atributos lo que él llamó "el nuevo papel de un
gerente de gente después de la transformación".
Kenneth Craddock, del Centro Deming para la Gerencia de la
Calidad en la Universidad de Columbia, hizo una expansión (100),
sugerida por Deming, que contiene los siguientes 17
atributos:
1. "Comprende y le transmite a la gente el
significado de un sistema,
que un sistema incluye el futuro.
Explica los propósitos del sistema y cómo apoya a estos
propósitos el trabajo del grupo.
2. Ayuda
a la gente a verse a sí misma como componente dentro de
un sistema, a trabajar en cooperación con las etapas
anteriores y posteriores hacia la optimización del todo y
hacia el logro del propósito.
3. Comprende
que las personas son diferentes de los demás. Intenta
crear interés, retos y alegría en el trabajo al
optimizar los antecedentes, la educación, las destrezas,
las esperanzas y las habilidades de todos.
4. Aprende
incesantemente. Estimula el estudio y la educación.
Proporciona capacitación
y educación en
destrezas y conocimientos para el mejoramiento.Cuando es factible,
imparte cursos y seminarios.
5. Es
un consejero y asesor para el mejoramiento,
no un juez
para calificar,
clasificar o probar
a la gente. Todos
deben estar en un equipo para trabajar con el fin de
mejorar la calidad siguiendo los cuatro pasos del ciclo de
Shewhart (Planear
– Hacer – Estudiar – Actuar).
6. Comprende
lo que es un sistema estable. Reconoce las fronteras de su
propio sistema y las de otros sistemas. No se entromete
con el sistema para
manipularlo. Comprende
que el mejoramiento del desempeño individual diestro
arribará a un estado estable, después del cual no habrá
mejoramiento mediante lecciones similares. Cambia el
sistema de aprendizaje para lograr mayor mejoramiento.
7. Tiene
tres fuentes de poder:
- La autoridad del puesto, poder
formal. Para cambiar el proceso: equipos, materiales y
métodos; con el fin de conseguir mejoras, tales como
reducir la variabilidad en los productos y servicios.
- Conocimientos (en el tema en cuestión y en el sistema de
conocimiento profundo) , para predecir, para comprender a
la gente, para gerenciar y mejorar el sistema, y para
enseñar.
- Personalidad y poder de persuasión, tacto.
Un gerente exitoso de gente desarrolla
el conocimiento y el tacto; no depende de la autoridad del
puesto o del poder formal, que no pueden compensar la
falta de los primeros.
8. Estudia
los resultados y el desempeño del sistema con el
propósito de mejorar su propio desempeño como gerente de
gente.
9. Rinde
cuentas por el sistema.
Descubre si las
cifras de alguien están claramente por fuera de la
distribución del sistema: proporciona ayuda especial a
los que están por fuera en el lado pobre; les proporciona
retos a los que están por
fuera en el lado bueno.
En la ausencia de
datos numéricos, un líder debe hacer juicios subjetivos.
Para mantener la habilidad del sistema, retira a aquellos
cuyo insumo óptimo sigue estando por fuera en el lado
pobre; cuando es factible, los reasigna a trabajos que
pueden manejar. Estudia a los de buen desempeño e
incorpora los avances en todo el sistema.

10. Crea confianza y un medio ambiente que estimula la
libertad y la innovación.
11. No espera perfección. La perfección es el enemigo
del mejoramiento continuo.
12. Escucha y aprende sin juzgar a la gente, pero no
tiene temor de tomar al toro por los cuernos. No aplaza lo
inevitable.
13. Tiene una conversación informal con
cada persona por lo menos una vez al año, para
comprenderlos, comprender sus própositos, sus esperanzas y
sus temores, como
insumos futuros para el sistema y como predicción.
14. Comprende los beneficios de la
cooperación y las pérdidas provenientes de la competencia,
entre la gente y entre los grupos, incluyendo a los
proveedores y a los
clientes.
15. Instituye educación en liderazgo; obligaciones,
principios y métodos.
16. Para comenzar, hace una selección
cuidadosa de la gente en cuanto a sus destrezas,
conocimientos (en el tema en cuestión y en el sistema de
conocimiento profundo), tacto, propósitos y capacidades
para el futuro. El éxito o el fracaso de la gente
en un sistema no encierra una base para
suponer sus éxitos o fracasos futuros
en un sistema
diferente.
17. Los aumentos de sueldo para un grupo que
forma un sistema estarán sujetados a la formulación de
aumentos a la compañía. Esta formulación no dependerá
del rango dentro del grupo".
Con demasiada frecuencia, en intentos de
buena fe para obtener resultados rápidos, muchos gerentes
han pasado por alto la enseñanza que encierran los
atributos señalados arriba. Pero hoy en día, para
sobrevivir, las empresas están comenzando a cuestionar
algunos de sus valores nucleares, pues lo que funcionó en
el pasado se ha ido volviendo disfuncional en el complejo
mundo empresarial actual. En palabras de Heifetz y Laurie(101),
nos encontramos ante retos
adaptivos que
frecuentemente provienen de problemas sistémicos para los
cuales no hay respuestas obvias. Como decía Deming,
"no hay pudín instantáneo".
Para Heifetz y Laurie (101),
"la marca del liderazgo en un mundo competitivo es
lograr que la gente haga trabajo adaptativo. Sin embargo,
para la mayoría de los altos ejecutivos es extremadamente
difícil proporcionar liderazgo y no solamente conocimienos
expertos autoritarios. ¿Por qué? Vemos dos razones. La
primera es que, para hacer que suceda el cambio, los
ejecutivos tienen que romper con su propio patrón
acostumbrado de comportamiento: proporcionar liderazgo en
forma de soluciones. Esta tendencia es natural porque muchos
ejecutivos alcanzan sus puestos de autoridad debido a su
competencia en asumir responsabilidades y resolver problemas.
Pero el sitio de responsabilidad para resolver problemas
cuando una compañía se enfrenta a un reto adaptativo debe
pasar a su gente.
Las soluciones a los retos adaptativos no
residen en las oficinas corporativas, sino en la
inteligencia colectiva de los empleados en todos los niveles,
quienes necesitan usarse entre sí como recursos,
frecuentemente a través de las fronteras, y aprender su
propio camino para encontrar las soluciones. La segunda es
que el cambio adaptativo es un conflicto para la gente que
pasa por él. Necesitan adoptar nuevos papeles, nuevas
relaciones, nuevos valores y nuevos enfoques al trabajo".
Entonces, el liderazgo requiere
aprendizaje, por lo que es más importante formularse las
preguntas apropiadas que pretender tener todas las
respuestas.
| SINOPSIS |
| Sin
liderazgo competente no habrá transformación. El tipo
de liderazgo que se requiere no es el que está basado
en el mando y en el control, sino el que se ejerce ante
todo con el ejemplo, escuchando a la gente sin juzgarla
y ayudándola, en lugar de clasificarla.
Un líder tiene tres fuentes de poder:
el poder formal que le confiere el puesto, sus
conocimientos y su personalidad. Un líder exitoso
desarrolla las dos últimas, pero ejerce la primera
cuando se trata de tomar decisiones para hacer cambios
estructurales en la empresa con el fin de mejorarla.
Las tareas más importantes del líder
son crear confianza, retos e interés para la gente, y
construir un campo que estimule el aprendizaje. Aprende
incesantemente, reconoce que la empresa es un sistema
social, comprende lo que es un sistema estable y sabe que
todas las personas son distintas. Comprende los beneficios
de la cooperación y no espera perfección.
| |