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"La
razón y el aprendizaje son como cuerpo y alma. Sin el
cuerpo, el alma no es nada sino viento vacío. Sin el
alma, el cuerpo no es más que un armazón sin sentido"
Gibrán Jalil
Gibrán Las Palabras del Maestro
5.1 INTRODUCCIÓN
Vivimos en una nueva era económica,
que ha sido también llamada "La Era de la
Informática" o "La Era del Conocimiento".
Sin embargo, en la vida diaria de los negocios, lo
importante para el desarrollo y el crecimiento de la
empresa en este sentido no es solamente el acceso a la
información ni la búsqueda del conocimiento por el
conocimiento mismo, sino la capacidad creciente de crear
conocimientos nuevos y, por ende, la capacidad de aprender
a aprender, cada vez con mayor rapidez.
En el mundo empresarial, no todos
entienden lo mismo por conocimiento; es decir, cada
empresa tiene su propia teoría acerca de ésto, su propia
epistemología. En su estudio sobre empresas innovadoras,
Nonaka y Takeuchi (73) hacen una breve
revisión de las diferencias que hay acerca de ésto entre
Occidente y Japón y concluyen que el pensamiento
gerencial occidental es predominantemente analítico y
mecanicista, que considera esencialmente a las empresas
como máquinas de procesamiento de información y
frecuentemente usa como sinónimos los términos "datos",
"información" y "conocimiento". De
allí, por ejemplo, el frecuente endiosamiento con las
computadoras y la informática, que demasiado a menudo
llegan a convertirse en uno de tantos ejemplos de
manipulación de los símbolos de solución.
Al respecto, Ackoff (43)
dice que" hay una distinción básica entre las
diversas formas de contenido de la mente humana. Hay datos,
información, conocimientos, comprensión y sabiduría".
¿En qué se distinguen unas de otras?
Definiciones breves de "formas de contenido de
la mente humana" o "niveles de aprendizaje"
(43)
|
Datos: |
Símbolos
que representan objetos o acontecimientos.
|
|
Información: |
Datos
procesados. Responde a las preguntas ¿quién? ¿qué?
¿cuándo? ¿dónde? ¿cuántos? |
|
Conocimiento: |
Da instrucciones sobre "Cómo…"
|
|
Comprensión: |
Explica
por qué. |
|
Sabiduría:
|
Capacidad
de visualizar y evaluar las consecuencias de nuestras
acciones, en el largo plazo.
|
Nuestros sistemas educativos,
incluyendo las escuelas de gerencia, pocas veces hacen
esta distinción. Su propósito principal pareciera ser
que los estudiantes retengan mucha información, tengan
algunos conocimientos y un poco de comprensión, siendo
que el énfasis debiera estar en esta última. La
sabiduría es un nivel de aprendizaje al que podemos
llegar o no llegar, en forma generalmente un tanto
fortuita, al confrontar los problemas durante nuestra vida
y esto lo aprendemos esencialmente fuera del ámbito
educativo formal.
Así, por ejemplo, los niños se saben
los nombres de las capitales de los estados o provincias,
los ingenieros químicos saben que el helio líquido es el
único material cuya viscosidad aumenta al aumentar la
temperatura, los aficionados al balompié saben cuál
equipo ganó el partido, el público sabe quién ganó las
elecciones, los inversionistas a corto plazo saben
cuántos puntos subió o bajó la Bolsa de Valores, los
gerentes saben cuanto ganó o perdió la empresa el mes
anterior y los gobernantes saben el ingreso per cápita y
el déficit comercial. ¿Es ésto conocimiento? ¿comprensión?
¿sabiduría? No, se trata tan sólo de datos e
información.
En algunas empresas, con frecuencia la declinación o
la quiebra son una consecuencia más de administrar
basándose casi exclusivamente en datos e información,
con poco conocimientos y casi nada de comprensión y
sabiduría. De esta educación incompleta proviene, entre
otras cosas, nuestra atención desproporcionada a los
títulos y diplomas y el menosprecio en que incurrimos
hacia los que no los tienen. En ocasiones confundimos
educación e inteligencia con instrucción académica y
olvidamos que un trabajador requiere más inteligencia y
creatividad para mantener a su familia que un gerente que
tiene ingresos veinte veces más altos.
Tendemos a menospreciar a los ancianos,
a los obreros, a las secretarias y a los campesinos, sin
detenernos a reflexionar que muchas veces son personas
más sabias. Entonces, en lugar de crear un campo que
permita con libertad la expresión de los conocimientos y
de la creatividad de todos, con el fin de aprender juntos
unos de otros, manipulamos los símbolos de solución y
sofocamos al individuo.
Deming insistía en que el mayor
desperdicio de las organizaciones no consiste de
materiales, energía, dinero u otras cosas visibles y
cuantificables, que son recursos, sino justamente de
conocimientos y creatividad de la gente. No existe
contabilidad ni econometría para estas enormes pérdidas
innecesarias que se le imparten a la sociedad. Pero, no
obstante, en la gran mayoría de las escuelas de gerencia
se sigue enseñando que se debe administrar por cifras
visibles y que solamente se puede mejorar la calidad de
aquello que se puede medir.
De buena fe, subestimamos a los "clientes
internos y externos", siempre haciendo nuestro mejor
esfuerzo y así, a través del tiempo, nos hemos ido
convirtiendo en expertos practicantes de hara-kiri social.
¿Recuerda usted la notoria bomba de neutrones diseñada
por Estados Unidos de América durante la década de los
años 80? Dicha arma mata a los enemigos mediante dosis
masivas de neutrones, sin que haya una onda expansiva de
choque, dejando así intactos los "activos"; es
decir, fábricas, aeropuertos, carreteras, arsenales, etc.
Al estilo prevaleciente de gerencia, Myron Tribus le ha
llamado Gerencia por Bombardeo de Neutrones, pues destruye
a la gente pero deja intactos los activos contables.
Para sobrevivir en un mundo complejo,
incierto y cambiante, es de suma importancia que las
empresas tengan, para fines operativos de toma de
decisiones, algunos conocimientos básicos de teoría del
conocimiento y algunos mapas para el aprendizaje
organizacional.
5.2 DIÁLOGO
Y DEFINICIONES
OPERACIONALES
Para elevar nuestra capacidad de aprendizaje, es
importante que mejoremos la forma en que conversamos.
Hemos sido condicionados y recompensados por nuestras
habilidades para discutir. Esta forma de conversación es,
desde luego, congruente con el mundo fragmentado en el que
vivimos. Como nos recuerda David Bohm(74), la
palabra discusión tiene la misma raíz que percusión y
concusión. Encierra en su significado la idea de
fragmentación y golpeteo. Dice Bohm acerca de esta forma
de conversar: "enfatiza la idea de análisis, donde
puede haber muchos puntos de vista y donde todo el mundo
presenta uno distinto, analizando y fragmentando.
Obviamente, esto tiene su valor, pero es limitado y no nos
llevará muy lejos más allá de nuestros puntos de
vista"(74). Con mucha frecuencia nos
encontramos enfrascados en discusiones interminables y no
solamente no avanzamos, sino que retrocedemos. Discuten
los empresarios con los sindicatos, los jefes con los
subordinados, los banqueros con los deudores, los maestros
con los alumnos, los padres con los hijos y los políticos
con todos. De allí la proliferación de abogados y la
constipación permanente del aparato de procuración de
justicia. No hay juzgados que alcancen. Es como una lucha
entre ciegos.
En la discusión, se trata de seleccionar
entre distintos puntos de vista. Los participantes
defienden sus puntos de vista, intentan convencer y
persuadir a los demás, juzgan al oír a los demás y, al
hacer todo ésto, los puntos de vista generalmente
adquieren el peso específico de la jerarquía del que
habla. De esta manera, no es de sorprender que en las
empresas casi siempre se acabe por hacer lo que el
Director dice.
Aunque la discusión tiene su valor y su lugar,
también tiene algunas desventajas considerables:
No hay
aprendizaje organizacional, pues no se crea conocimiento
nuevo.
Se puede lograr
obediencia, más no compromiso.
La
motivación para actuar es extrínseca, basada con
frecuencia en el temor y en que la mayoría de los
participantes sienten que no fueron realmente tomados en
cuenta. Contribuyen al curso de acción seleccionado
porque tienen
que hacerlo, más no porque quieren
hacerlo.
Es un juego
ganar-perder. De manera natural, en este "campo de
batalla" se emplea lenguaje adoptado del arte de la
guerra.
Si desea mejorar la calidad y ser una empresa más
competente, es importante que la gerencia comience a
desarrollar la capacidad de dialogar. Esta palabra
proviene de dia,
que significa "a través de" y de logos,
que significa "la palabra" o "el
significado". De allí diáfano, diálisis, diagonal,
diarrea, logotipo y logoterapia.
En contraste con la discusión, en el
diálogo la intención es construir un flujo de
significado compartido a través del grupo. En esta forma
de conversación, se escucha sin juzgar, los participantes
se despojan de sus suposiciones y "suspenden"
sus puntos de vista para que los demás, poniéndose en el
lugar del que habla, intenten comprender su significado.
Solamente así podemos pensar
juntos.
Así, a partir del significado y del
valor que todo punto de vista encierra, se va construyendo,
a manera de espiral, un significado nuevo. En este proceso
constructivo sí hay aprendizaje organizacional, la
motivación es intrínseca y se logra compromiso. Nadie
está tratando de ganar, pero todos ganan. En la práctica
empresarial, el efecto de enfatizar el diálogo o la
discusión es de gran importancia para la gerencia, pues
la existencia o inexistencia de un significado compartido
por el grupo determina en gran medida el poder que la
empresa tiene para cumplir su misión y convertir su
visión en realidad.
Bohm hace una analogía con la luz:
" el poder del grupo aumenta mucho más rápido que
el número de personas… se puede comparar con un laser.
A la luz ordinaria se le llama "incoherente",
que quiere decir que viaja en todas direcciones y las
ondas luminosas no están en fase entre sí, de manera que
mo acumulan poder. Pero un laser produce un rayo muy
intenso que es coherente.
Las ondas luminosas acumulan poder porque todas viajan en
la misma dirección. Este rayo puede hacer todo tipo de
cosas que la luz ordinaria no puede hacer"(74).
Esta analogía nos recuerda la diferencia entre trabajo en
grupo y trabajo en equipo, entre obediencia y compromiso y
entre considerar al trabajo como un castigo y considerarlo
como una oportunidad para servir a los demás.
En el trabajo cotidiano de la empresa,
es esencial usar un lenguaje que todos podamos comprender
sin ambigüedad, de manera que disminuya la variación en
el número de significados posibles. A ésto, Deming le
llamó tener definiciones
operacionales y
comenta que "en la opinión de mucha gente en la
industria, no hay nada más importante para las
transacciones de negocios que el uso de definiciones
operacionales. Se podría decir también que en la
industria no hay otro requerimiento más desdeñado"(75).
Estamos acostumbrados a usar términos
tales como temprano, bueno, aceptable, uniforme, malo, a
tiempo, urgente, deficiente, etc., pero en realidad estas
palabras significan conceptos diferentes en la mente de
cada uno de nosotros. Si deseamos evitar discusiones y
equivocaciones, es importante que éstos y otros términos
tengan, como dice Deming, " un significado
comunicable" . Para ésto, se deben "expresar en
términos operacionales de muestreo, prueba y criterio"(75).
En contraste con una definición a
secas, una definición operacional "es aquella con la
que pueden estar de acuerdo personas razonables …
aquella con la cuál la gente pueda hacer negocios. Una
definición operacional de seguro, redondo o confiable o
de cualquier otra cualidad debe ser comunicable, con el
mismo significado para vendedor y comprador, con el mismo
significado ayer y hoy para los operarios de producción.
Por ejemplo:
-
Una prueba específica de una pieza de
material o de un ensamble.
-
Un criterio (o criterios) para
emitir un juicio.
-
Una decisión: sí o no, el objeto o el
material cumplió o no cumplió con el criterio (o
criterios)"
Todos aquellos que trabajamos o hemos
trabajado en empresas conocemos muchísimos ejemplos de
costosos e innecesarios malentendidos entre cliente y
proveedor, entre el departamento de ventas y el
departamento de producción, entre el gerente y su
secretaria. Un propósito importante de las definiciones
operacionales es disminuir el costo, desconocido e
imposible de conocer, de tales malentendidos. Uno siempre
sabe cómo comienzan, pero nunca cómo ni cuándo terminan.
Lo mismo se aplica a las
especificaciones. ¿Qué significa en una hoja de
especificaciones que un material debe tener 500,000
centipoises de viscosidad o que un alimento no debe
contener más de 30,000 células/ml. de una cierta
bacteria ? Estas especificaciones solamente tienen un
significado comunicable si se especifica el instrumento,
el método y las condiciones de prueba. Más aún,
tratándose inclusive de un mismo tipo de viscosímetro,
por ejemplo, el cliente y el proveedor debieran estar
hablando del mismo centipoise o del mismo pascal segundo.
Como lo expresó Deming(75): "los usos de
sus instrumentos deben estar de acuerdo entre sí lo
suficiente. Este requisito solamente tiene significado si
los instrumentos están en control estadístico. Sin
definiciones operacionales, una especificación no tiene
sentido".
5.3 TEORÍA DEL CONOCIMIENTO PARA GERENTES
En la concepción empresarial
prevaleciente en nuestros países, el conocimiento es
explícito, algo formal y sistemático que se puede
expresar con palabras y números y se comunica en forma de
datos, fórmulas, ecuaciones, patentes, manuales de
políticas y procedimientos y procedimientos codificados.
De acuerdo al estudio de Nonaka y Takeuchi arriba
señalado(73), las empresas japonesas enfocadas
a la innovación tienen una epistemología muy distinta,
en la que el conocimiento explícito es tan sólo "la
punta del témpano". La parte profunda consiste de
conocimiento tácito, difícil de ver y de expresar y que
tiene raíces profundas en la acción, la experiencia, los ideales, los valores y
las emociones de los individuos.
En esta concepción, la creación de
conocimiento organizacional en las empresas está basada
en la interacción dinámica, una y otra vez sin cesar, a
manera de espiral, entre estas dos formas de conocimiento,
entre el individuo y el grupo. Requiere, ante todo, la
intención de la alta gerencia, manifestada por un medio
ambiente en el que hay espacios considerables de
autonomía individual y diversidad que refleje la variedad
y complejidad del entorno afuera de la empresa. Desde
luego, requiere también el compromiso de todos en la
empresa.
Hemos sido condicionados a creer que el
conocimiento sólo se puede enseñar mediante instrucción
y capacitación. Pero, como señalan Nonaka y Takeuchi,
nos referimos al conocimiento explícito, que se puede
procesar o transmitir electrónicamente o se puede
almacenar en bases de datos. El autor tuvo la oportunidad
de sufrir los estragos de la "enseñanza" de
química por televisión y considera que este tipo de
instrucción es inadecuado inclusive cuando se trata de
conocimiento explícito. En una época en que tienden a
predominar los eufemismos, tal vez la "educación
virtual" sea una de las pocas concepciones actuales
cuyo nombre corresponde a la realidad.
El conocimiento tácito, por otro lado,
que es el que usamos para conducir un automóvil o para
tocar el piano, por ejemplo; no se puede transmitir en
forma lógica o sistemática debido a su naturaleza
subjetiva e intuitiva. Nonaka y Takeuchi encontraron que
el reconocimiento de la existencia del conocimiento
tácito y de su importancia tiene varias implicaciones
cruciales para las empresas(73) :
-
1. "Crea una visión completamente
distinta de la organización, no como una máquina
procesadora de información, sino como un organismo
viviente. El conocimiento abarca también ideales, valores,
emociones, imágenes y símbolos…
2.Una
vez que se adquiere conciencia de la importancia de este
tipo de conocimiento, se comienza a pensar acerca de la
innovación en una forma completamente nueva; ya no se
trata solamente de juntar fragmentos de
datos e información, sino de un proceso altamente
individual de autorrenovación personal y organizacional.
El compromiso personal de los empleados y su identidad
con la compañía y con su misión se vuelven
indispensables …".
Se trata, pues, de aprender a
aprender, de la re-creación de la empresa y del mundo
de las ideas y los ideales, por parte de todos, siempre
compartiendo y dialogando. En contraste con lo que
usualmente hacemos, el reto consiste en convertir en
obsoletas nuestras ventajas competitivas actuales, con
conciencia, ejerciendo la voluntad de abandonar lo que
tuvo éxito en el pasado.
De acuerdo a estos dos autores, la
tercera implicación es que "los gerentes
occidentales necesitan "desaprender" su
antigua visión del conocimiento… poner más atención
a la faceta menos formal y sistemática del conocimiento
y comenzar a fijar su atención en las intuiciones,
corazonadas y percepciones, altamente subjetivas, que se
adquieren usando metáforas, imágenes y vivencias".
En lenguaje tecnocrático, podríamos
decir que la clave está en una síntesis entre las
"tecnologías duras" y las "tecnologías
suaves". Pero, como lo ha expresado Myron Tribus(38),
"lo más suave es lo más duro". El reto y las
oportunidades son enormes, tanto en la práctica como en
la teoría.
Desde otra perspectiva, Delavigne y
Robertson(76) describen una serie de fases de
aprendizaje, cuyo propósito es "articular la
profundidad a la que debemos llegar para tener lo que
Deming denomina conocimiento profundo". En esta
serie, las fronteras entre las fases no son discretas,
sino continuas. Las primeras fases han sido distinguidas
de las demás porque son las fases previas, aquellas en
las que no hay aprendizaje. El hilo que corre a través
de las cuatro últimas fases es la obtención de
conocimientos nuevos.
Fases de pre-aprendizaje (no-aprendizaje)
Fases de aprendizaje
Algunas de las características importantes de la sexta
fase son las siguientes(76):
-
"Reconocemos la naturaleza
provisional del conocimiento; comprendemos que nunca es
perfecto y que está sujeto a revisión en cualquier
momento.
No esperamos que el conocimiento nuevo llegue a
nuestras mentes sin esfuerzo o estudio.
Reconocemos cada
vez más la naturaleza sinergística del conocimiento.
Hay
isomorfismo en la vida y el conocimiento no está separado
en compartimientos.
Usamos pensamientos de orden más
elevado, al examinar y reflexionar lo que hacemos.
Comprendemos que los planes, procedimientos y relaciones
no son más que suposiciones. No culpamos cuando los
resultados difieren de las predicciones o expectativas,
sino que los tomamos como oportunidades para aprender
conocimientos nuevos.
En forma intrínseca sentimos un
impulso hacia la aceptación de soluciones sistémicas u
holísticas y nuestra perspectiva de sistema se ha
ampliado, para incluir no solamente a nuestro grupo
inmediato, sino también a nuestra organización y a la
comunidad. No se disminuye el valor de los individuos.
Enseñamos no sólo en forma explícita, sino también con
el ejemplo".
El arribo a esta fase de aprendizaje
estará marcado en forma inevitable por cambios en nuestra
forma de pensar; es decir, por manifestaciones de una
transformación individual.
5.4 MAPAS PARA EL APRENDIZAJE
Cuando tenemos ante nosotros un
proyecto o problema que resolver, nos proponemos un
objetivo y comenzamos con fragmentos de conocimiento.
Nuestro propósito y reto últimos son que lleguemos a
predecir, con poca incertidumbre, las consecuencias de
nuestras decisiones. La Figura 8 es un mapa que muestra
que la construcción de conocimiento se puede representar
como un proceso secuencial e iterativo en el tiempo. En
dicho mapa, los círculos muestran el Ciclo de Shewhart o
Ciclo de Deming para el aprendizaje y el mejoramiento.
Deming(23) lo describe de la siguiente manera:
"El Ciclo PHEA. Este ciclo (mostrado
en la Figura 9)
es un diagrama de flujo para el aprendizaje y para el
mejoramiento de un producto o de un proceso.
Paso 1. PLANIFICAR. Alguien
tiene una idea para el mejoramiento de un producto o de un
proceso. Esta es la etapa cero y es parte intrínseca del Paso 1. Conduce a un plan para
realizar una prueba, comparación o experimento. El Paso 1
es la piedra angular de todo ciclo. Un arranque apresurado
puede ser ineficaz, costoso y frustrante. La gente es
propensa a pasar por alto este paso. Está ansiosa por
moverse, por estar activa, por verse ocupada, por irse al
Paso 2.

FIGURA 8. Construcción secuencial del conocimiento (77).
La etapa de planificación puede comenzar con una
selección entre varias sugerencias. ¿Cuál podemos
probar? Compare los posibles resultados de las opciones
posibles. De las distintas sugerencias, ¿cuál parece ser
la más promisoria en términos de conocimiento nuevo o de
utilidades? El problema puede consistir en cómo alcanzar
una meta factible.
Paso 2. HACER.
Realizar la prueba, comparación, o experimento,de
preferencia en pequeña escala, de acuerdo al plan
decidido en el Paso 1.
Paso 3. ESTUDIAR.
Estudiar los resultados. ¿Corresponden a los deseos o
expectativas? Si no es así, ¿qué salió mal? Tal vez al
comienzo nos engañamos nosotros mismos y debemos arrancar
de nuevo.
Paso 4. ACTUAR.
Adoptar el cambio. O abandonarlo. O recorrer
de nuevo el ciclo, tal vez bajo distintas condiciones
ambientales, con materiales diferentes, con otra gente, o
con distintas reglas.
El lector puede notar que, para
adoptar el cambio, o para abandonarlo, se requiere predicción ".
Con ésto, Deming reitera que el trabajo esencial de los
gerentes es predecir, sus decisiones debieran estar
siempre dirigidas hacia el futuro.

FIGURA 9. Un diagrama de flujo para el aprendizaje y
para el mejoramiento de un producto o de un proceso (23).
Podemos considerar a las Figuras 8 y 9
como mapas para nuestro aprendizaje. Desde luego, no son
una receta ni una lista de cosas que hacer en forma
exclusiva. Como cualquier otro mapa, son guías y no
pretenden ser completos ni perfectos. Durante nuestro
aprendizaje; es decir, en "el territorio", nos
daremos cuenta que
estos mapas representan lo que en
realidad es un campo de fuerzas simultáneas, todo
ocurriendo a la vez y en distintos lugares, con
diferencias de énfasis y de rapidez. Es extremadamente
importante no confundir el mapa con el territorio ni hacer
del mapa un fin en sí mismo.
La cultura corporativa tiene una fuerte
influencia sobre la velocidad de aprendizaje. Si estamos
acostumbrados a emplear rutinas defensivas, si insistimos
en seguir interactuando y haciendo las cosas de la manera
de siempre, a manera de protegernos contra el
descubrimiento de la necesidad de cambiar, va a ser
difícil que aprendamos. Tendremos temor a equivocarnos,
seguiremos pensando que "el enemigo está afuera"
y que son los demás los que deben cambiar y facilitarnos
el proceso de aprendizaje. Seguiremos, pues, centrando
nuestra atención en los acontecimientos y en los datos
aislados, fuera de contexto.
En contraste, si estamos abiertos al
cambio, comenzaremos a observar el comportamiento de los
procesos en el tiempo y esto nos permitirá avizorar, con
incertidumbre decreciente, las tendencias hacia el futuro.
Luego, podemos pasar a niveles más profundos de
percepción, a comenzar a establecer relaciones entre
estructura y comportamiento dinámico en el tiempo, lo que
nos facilita grademente averiguar dónde hay que
intervenir gerencialmente para efectuar aquellos cambios
estructurales que nos permitirán obtener mejores
resultados en el futuro. Así, nos comenzamos a convertir
en una empresa abierta al aprendizaje.
"Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra
ignorancia Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte
Pero la proximidad a la muerte no nos acerca a Dios ¿Dónde
esta la Vida que hemos perdido al vivir? ¿Dónde está la
sabiduría que hemos perdido en el conocimiento? ¿Dónde
está el conocimiento que hemos perdido en la información?
Los ciclos del Cielo en veinte siglos Nos alejan de Dios y
nos acercan al polvo"
T. S. Eliot
La Roca, 1934
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SINOPSIS
Para ser competentes, las empresas
deben desarrollar la capacidad de aprender, cada vez con
mayor rapidez. Hay una distinción básica entre
distintos niveles de contenido en la mente humana :
datos , información, conocimiento,comprensión y
sabiduría. Es importante ir avanzando hacia los niveles
de mayor profundidad.
Para elevar nuestra capacidad de
aprendizaje,debemos desenfatizar la discusión;
enfatizar el diálogo como una forma mejor de
conversación para construir significados compartidos ;
aprovechar el conocimiento tácito de la gente, contar
con definiciones operacionales para que nuestras
relaciones de trabajo tengan un significado comunicable
, y tener una teoría del conocimiento, incluyendo mapas
para el aprendizaje en equipo.
El Ciclo de Shewhart (Planificar,
Hacer, Estudiar, Actuar) es un mapa sencillo para
aprender y para mejorar productos o procesos . Enfatiza
la importancia de no reaccionar sin reflexión, de
probar las ideas nuevas en pequeña escala y de no tomar
decisiones sin haber estudiado los resultados.
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