"Uno no descubre tierras nuevas sin
consentir en perder de vista la costa antigua."
André Gide
2.1 INTRODUCCIÓN
En 1996, The Economist e IBM publicaron un reporte de
investigación titulado "La Organización que Aprende"(24).
Los autores realizaron una encuesta mundial, con 345 altos ejecutivos, acerca de
los retos y oportunidades para lograr el éxito en una era económica basada en
el conocimiento.
Los resultados de la encuesta mostraron que apagar fuegos y
falta de tiempo fueron, para la mayoría de los entrevistados, los principales
obstáculos para estar al día en cuanto a información y para compartir
conocimientos. Dijeron que el factor más crítico para una cultura de
aprendizaje era el liderazgo a través del ejemplo, por parte de la alta
gerencia.
Puesto que los problemas generados con una forma de pensar no
se pueden resolver si no es cambiando dicha forma de pensar, muchos gerentes en
todo el mundo están capacitándose para cambiar la forma de percibir las
empresas y su gestión, con el propósito de convertirlas en organizaciones
abiertas al aprendizaje. Para ello, uno de los cambios importantes consiste en
extender los horizontes de tiempo y espacio en la toma de decisiones, lo cuál
es una de las características centrales del pensamiento sistémico.
Sin embargo, los intentos de cambio de forma de pensar no
siempre son coherentes. Por ejemplo, un profesor de la Escuela de Negocios de
una prestigiosa universidad definió de la manera siguiente lo que es una
organización abierta al aprendizaje(25):
"Una organización abierta al aprendizaje es una organización
diestra en crear, adquirir y transferir conocimiento, así como en modificar
su comportamiento para reflejar el conocimiento y discernimiento
nuevos."
Pero luego, recomienda que "para que los programas sean
exitosos, se requiere un sistema de incentivos que favorezca correr riesgos"
y afirma que el aprendizaje no se puede administrar si no se puede medir. Este
pensamiento incoherente es un ejemplo de lo que Deming llamaba, con su ironía y
sarcasmo característicos, su Teorema No. 2 de Deming(26): "Estamos
siendo arruinados por gente haciendo su mejor esfuerzo, sería mejor que no se
presentaran a trabajar". De buena fe, el autor citado arriba hace
recomendaciones para que las empresas se abran al aprendizaje ¡ a la luz de los
paradigmas de la gerencia tradicional, mismos que obstaculizan el aprendizaje !
Parece confundir transformación de forma de pensar con programa y, más aún,
desconocer que los sistemas de incentivos sofocan el aprendizaje en equipo(27)
y que en una empresa abierta al aprendizaje los asuntos más importantes
para la gerencia son inmedibles, desconocidos e incognoscibles(28).
John Kotter, de la Escuela de Negocios de Harvard, estudió
en años recientes más de cien compañías que intentaban convertirse en
mejores empresas. Dice que "la lección más general que se puede aprender
de los casos más exitosos, es que el proceso de cambio pasa a través de una
serie de fases que, en su totalidad, generalmente requiere una cantidad
considerable de tiempo. Saltarse etapas sólo crea la ilusión de rapidez y
nunca produce un resultado satisfactorio"(29).
La segunda lección, según Kotter, es que "los errores
críticos, en cualquiera de las fases, pueden tener un efecto devastador, al
disminuir el momentum y negar ganancias obtenidas con mucho esfuerzo"(29).
Los ocho errores críticos identificados por Kotter son los siguientes:
• "No establecer un sentido de urgencia suficientemente intenso.
•No crear una coalición
guía lo suficientemente poderosa.
• Falta de visión.
• Poca comunicación de la
visión.
• No quitar los obstáculos
contra la nueva visión.
• No planificar ni crear
éxitos de corto plazo en forma sistemática.
• Declarar victoria demasiado
pronto.
• No anclar los cambios en la
cultura corporativa."
Con su forma de pensar, Kotter está mucho más cercano que
su colega al pensamiento sistémico aplicado a la gerencia. Algunos comentarios
adicionales de Kotter encierran gran valor para los empresarios que desean
mejorar en forma sostenida el desempeño de sus negocios(29):
• "El cambio, por definición, requiere crear un sistema nuevo, lo
cual, a su vez, exige liderazgo.
• La
comunicación se da en las palabras y en los hechos. Estos últimos son
frecuentemente la forma más poderosa. Nada socava más el cambio que el
comportamiento de individuos importantes, incongruente con lo que se dice.
•Algunas
veces el obstáculo es la estructura organizacional. Los sistemas de
compensación o de evaluación hacen que la gente deba escoger entre la nueva
visión y sus propios intereses.
•Después de
unos cuantos años de trabajo arduo, los gerentes pueden caer en la tentación
de declarar victoria a la primera mejoría significativa del desempeño... Hasta
que los cambios se sumerjan profundamente en la cultura de la compañía,
proceso que puede tomar de cinco a diez años, los enfoques nuevos son frágiles
y pueden ser regresivos".
Russell Ackoff, profesor emérito de la Escuela de Finanzas
de Wharton y presidente de la firma de consultoría gerencial INTERACT, hace una
crítica severa a las escuelas estadounidenses de gerencia, al expresar su forma
de pensar acerca de la nueva educación para los negocios(30):
"La mayoría de las escuelas son diseminadores
industrializados de información y conocimiento. Tienen poco que ver con la
generación o difusión de comprensión o sabiduría... la mayoría de las
escuelas han sido inconscientemente modeladas basándose en fábricas. A los
estudiantes recién ingresados se les trata como materia prima llegando a una
línea de producción, que los convierte en producto terminado.
Cada etapa del proceso de conversión se planifica y se
programa, incluyendo recesos e inspecciones de calidad... aunque la materia
prima tiene calidad altamente variable, el tratamiento es uniforme. Al proceso
de producción se le considera exitoso si el producto final tiene alta demanda y
se puede vender a un precio alto. El sistema inclusive les pone marcas y
números de modelo a sus productos... la educación formal a todos los niveles
ha sido reducida a un número
de piezas discretas y desarticuladas... se usan
pseudocuantificaciones y pseudocalificaciones para reflejar el concepto que el
sistema tiene acerca de la cantidad y el nivel de lo que ha sido aprendido:
calificaciones, créditos, diplomas y grados... a menos que los estudiantes
desaprendan mucho de lo que han aprendido en la escuela, están en seria
desventaja..."
Ackoff tiene la mirada justo en el blanco. Si esta forma
fragmentada de pensar es obsoleta para fabricar automóviles, ¿qué podemos
decir cuando se trata de la educación de personas inteligentes, creativas y
todas diferentes entre sí? Para aprender una nueva concepción empresarial, del
liderazgo y de la gerencia, es preciso desaprender las partes disfuncionales de
las anteriores. El motivo es sencillo: el pensamiento sistémico es
cualitativamente distinto al pensamiento analítico del cual surgió el estilo
prevaleciente de administrar y dirigir. El reto para los gerentes es darle a
ambas formas de pensar el lugar que les corresponde y este es un propósito
implícito en el sistema de conocimiento de Deming.
Hacer híbridos - "ensaladas de calidad" - o
intentar implantar en la gerencia tradicional aspectos desarticulados del
pensamiento sistémico mediante lo que se conoce en el medio empresarial como
"benchmarking" o "emulación estratégica" sólo conducirá
tarde o temprano a la desilusión, a la confusión y a la inmunización de la
gente en la compañía contra todo lo que tenga que ver con gerencia para el
mejoramiento de la calidad.
"Benchmarking" es un concepto antisistémico que
está de moda desde hace algunos años, uno de los "pudines instantáneos"
contra los que advertía Deming. Uno de sus proponentes(31) dice lo
siguiente: "La expresión emulación estratégica recoge la esencia del
concepto de benchmarking, una herramienta para desarrollar ventajas competitivas
en una organización, a partir de la adaptación creativa o innovadora de las
mejores prácticas existentes... benchmarking es una herramienta fácil de
entender y de aplicar, a diferencia de conceptos abstractos como gerencia del
cambio, innovación, creatividad, aprendizaje organizacional o reingeniería".
Sin embargo, seleccionar "la mejor práctica", sin
comprender el sistema que le permite ser la mejor, equivale a copiar. En
palabras de Deming(27): "Si alguien estudiara dicha compañía
sin teoría; es decir, sin saber qué preguntas hacer, estaría tentado a copiar
la compañía, con el pretexto de que "deben estar
haciendo algo bien". Copiar es invitar el desastre".
¿Por qué estamos confundidos? ¿De dónde y por qué surgió el estilo
prevaleciente de gerencia? ¿De dónde y por qué surgió el pensamiento
sistémico y el concepto de empresa como un sistema social? ¿Cuáles son las
implicaciones gerenciales de concebir a la empresa como un sistema social?
2.2 EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE EMPRESA
Durante los últimos trescientos años, el método
prevaleciente de búsqueda de la verdad ha sido el análisis, usado por los
científicos durante siglos y que está basado en la creencia de que la mejor
forma de aprender más acerca de algo consiste en separarlo en sus partes,
conocer cómo funcionan las partes por separado y luego juntarlas de nuevo,
reconstruyendo el original, para intentar comprender cómo funciona el todo.
Al continuar este proceso de separar las partes y las partes
de las partes, se llega a partes pequeñas consideradas indivisibles, que fueron
llamadas elementos. A esta doctrina, relata Ackoff(3), "se le
llamó reduccionismo: toda la realidad y nuestra experiencia de ella se pueden
reducir a elementos indivisibles".
De esta forma fragmentadora de ver el mundo y la vida
surgieron la división del conocimiento en materias (fisica, química,
matemática, biología, etc.) y otras concepciones analíticas que están
detrás de casi todo lo que pensamos y hacemos, por ejemplo: la Tabla Periódica
de los Elementos en química, las células en biología, los fonemas en
lingüística, la división de las empresas en departamentos, la división de
nuestras comunidades en lugares separados para vivir, para trabajar, para
estudiar y para divertirnos, las especificaciones (bueno o malo, inocente o
culpable, amigo o enemigo, te quiero o te odio, cumple o no cumple con la norma,
etc.), la división de los países en Estados, Provincias o Departamentos, la
discusión como forma prevaleciente de conversación para tomar decisiones, etc.
Tal vez la ciencia y la tecnología sean los resultados más
importantes del pensamiento analítico. Aunque son muy poderosas y constituyen
en gran medida el mundo moderno en el sentido físico, todos sabemos que se
pueden tener serios problemas cuando se intenta resolver solamente con ellas los
problemas que involucran a la sociedad. De hecho, habiendo
reflexionado un momento sobre el asunto, no es difícil concluir que en lo
psicológico no hemos evolucionado, sino que seguimos siendo los mismos salvajes
de hace cincuenta mil años. Como muestra, tenemos en el pasado reciente
Auschwitz, Hiroshima y Nagasaki, La Plaza de Tlatelolco, Mi Lai, La Plaza de
Tienamen y Kosovo.
Los problemas socioculturales son mucho más complejos que
los fenómenos físicos y ya no es nada fácil separarlos en partes, ni siquiera
saber si la separación o reducción son válidas. De cualquier manera, una vez
identificados los elementos y conocido su funcionamiento, es necesario integrar
esta comprensión fragmentada en una comprensión del todo. Fue necesario
explicar las relaciones entre las partes; no sólo cómo actuaban por separado
sino cómo interactuaban entre sí.
Pensando todavía en forma reduccionista, se creyó que las
interacciones se podían explicar mediante relaciones sencillas de causa y
efecto y que todo lo que sucedía se debería considerar como el efecto de una
causa identificable. Esta forma de pensar se conoce como determinismo, una
doctrina en la que nada ocurre por casualidad.
En gerencia, del reduccionismo y determinismo surgieron
algunas prácticas comunes en la actualidad, como por ejemplo: buscar la causa
de un problema, o la persona responsable, en el lugar y en el tiempo en que se
manifestó el problema; el uso de recompensas y castigos, la evaluación del
desempeño individual, poner los datos en tablas en lugar de graficarlos contra
el tiempo para observar el comportamiento dinámico del sistema o proceso; tomar
decisiones de empresa basándose en unos cuantos datos aislados, exhortar con
lemas a los trabajadores para que produzcan con calidad, administrar por
objetivos, administrar por resultados, poner relojes marcadores de tiempo para
los operarios en las empresas, etc.
La Revolución Industrial fue otro resultado importante del
pensamiento analítico. Fue la era de las máquinas que reemplazaron a la gente
y, en ella, el trabajo también se analizó para reducirlo a elementos
indivisibles repetitivos. De allí surgió la Administración Científica de
Frederick Taylor, el análisis de tiempos y movimientos y el nacimiento de la
carrera de Ingeniería Industrial. Entonces, la gente acabó comportándose como
una máquina en el trabajo, con todas sus
consecuencias de enajenación, como lo expresó Chaplin en
"Tiempos Modernos", su obra magistral de 1936, tan vigente hoy como
hace casi setenta años.
En la Era Mecanicista empresarial no se tomó en cuenta la
naturaleza compleja del ser humano individual, quien es participante de la
problemática, atribuyendo significados, infiriendo y modificando la situación
según sus percepciones y emociones. Aunque todos somos diferentes, en esta Era
no existía conciencia de la omnipresencia de la variación en toda
organización.
Tampoco se consideró que lo especial de la naturaleza humana
es que uno puede tener conciencia de sí mismo y, por ende, que puede ser libre
para escoger. Es por esto que, mientras que los sistemas físicos no pueden
hacer nada respecto a las predicciones que se hagan acerca de su desempeño, los
sistemas sociales - empresas, gobiernos, escuelas, comunidades, etc. - sí
pueden. La mera predicción subjetiva del resultado de algún acontecimiento
futuro puede cambiar el verdadero resultado, ya que reaccionamos y actuamos
basándonos en observaciones selectivas, supuestos, percepciones, creencias y
valores. Un ejemplo común de lo anterior son las elecciones para puestos
políticos.
La Empresa como una Máquina, entonces, "no contaba con
atribuciones para tener un propósito propio, sino que se creía que tenía la
función de servir a los propósitos de sus dueños. Su propósito principal era
obtener un retorno adecuado sobre la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo. La
obtención de utilidades llegó a ser concebida como la única función
legítima de la empresa"(4) y la gente no era sino un factor
más de la producción. Ackoff(4) comenta que "muchas personas
siguen teniendo esta creencia", poniendo al conocido economista Milton
Friedman como ejemplo y reconociendo que "es un punto de vista que está
lejos de morir".
Esta visión mecanicista de las empresas ha llevado, en la
práctica, a la deshumanización en el trabajo y, desde luego, a la falta de
competitividad. La descripción que hace Ackoff(4) es algo que
todavía podemos ver en muchas empresas: "Se sabía, por supuesto, que los
empleados eran humanos, pero los patrones consideraban irrelevantes sus
propósitos e intereses personales. Se retenía a los empleados sólo mientras
estuvieran listos, deseosos y capaces de hacer lo que los dueños querían.
Cuando ya no sucedía así, eran como piezas
reemplazables de máquinas, desechados y reemplazados por
otros que fueran dóciles y usables. Esto era cierto inclusive para los gerentes".
Dice Ackoff: "La compensación promedio para los trabajadores no era
suficiente para que se aseguraran por sí mismos contra el desempleo. No es de
sorprender, entonces, que muchos estaban dispuestos a trabajar bajo casi
cualesquier condición y lo hacían"(4).
Aunque Ackoff se refiere a empresas estadounidenses durante
la segunda mitad del Siglo XIX, esta descripción lamentablemente refleja con
exactitud mucho de lo que sucede actualmente en la gran mayoría de las empresas
latinoamericanas.
Al finalizar la I Guerra Mundial, la concepción de empresa
evolucionó, de una máquina a un organismo biológico. Siguiendo con la
crónica de Ackoff, "la razón más importante para la transición fue que
sus dueños no podían explotar todas las oportunidades de crecimiento de sus
empresas, aún si reinvirtieran todas sus utilidades. Tuvieron que vender
acciones, volverse empresas públicas y contratar gerentes profesionales. Las
utilidades se vieron como un medio necesario para la superviviencia y
crecimiento de la empresa y ya no como su razón de ser"(4).
En esta época surgieron los términos corporación (que
significa cuerpo), la cabeza (para referirse al ejecutivo en jefe), mi brazo
derecho, el corazón del proceso, etc. A la gente ya no se le consideraba como
partes de una máquina, sino más bien como órganos, cuya salud y seguridad
debían cuidarse. Esta concepción biológica de la empresa sigue vigente en
gran medida en la práctica pero, a partir de la década de los años 50, un
nuevo paso evolutivo dio lugar a la concepción de empresa como un sistema
social .
2.3 LA EMPRESA COMO UN SISTEMA SOCIAL
Esta es la concepción más reciente de empresa y surge en
EUA al finalizar la II Guerra Mundial. Va mucho más allá de las utilidades
como razón de ser y del interés casi exclusivo en la salud y en la seguridad
de la gente. Amplía los horizontes de tiempo y de espacio para la toma de
decisiones; el futuro es ahora parte del sistema y la gerencia de este último
toma en cuenta los propósitos de grupos de interés adicionales, ya no
solamente los accionistas y gerentes, sino el resto del personal, los
proveedores, los clientes y la comunidad, incluyendo sus ecosistemas .
La empresa se convierte,así, en un sistema social; es decir,
en "un sistema con propósitos propios, que está hecho de partes con
propósitos propios y que forma parte de sistemas más grandes que también
tienen propósitos propios; estos sistemas de mayor tamaño incluyen otros
sistemas que tienen propósitos propios"(4), como pudieran ser
otras empresas, universidades, centros de investigación científica y
tecnológica, gobiernos de distintos alcances, etc. Un concepto que se usa cada
vez más y que ejemplifica la importancia de considerar formalmente estos
suprasistemas es el de los "clusters"(32). En lenguaje de
ingeniería de sistemas, diríamos que los sistemas sociales son un ejemplo de
sistemas anidados; es decir, de sistemas dentro de sistemas, a varios niveles .
La Figura 1 es una representación simplificada de la empresa
visualizada como un sistema social. Por un lado, para fines de gerencia, la
empresa no "empieza" en el área de recepción de materias primas ni
"termina" en el andén de embarque de producto terminado, sino que
incluye a los proveedores, a los proveedores potenciales, a los clientes, a los
clientes potenciales y al resto del entorno. El estudio del entorno, a su vez,
incluye a los competidores, al gobierno, a la comunidad, a los ecosistemas, y al
medio ambiente político, económico y social en general.
Por otro lado, si hablamos de una empresa de manufactura, el
Departamento de Finanzas ya no es "El Centro del Universo", como
tiende a serlo con frecuencia, sino un proceso de apoyo de extrema importancia
cuya responsabilidad principal es colaborar y facilitar el camino para que la
empresa sea capaz de cumplir con sus propósitos.
En empresas concebidas así, la gerencia enfatiza las
interacciones entre las partes, en lugar de concentrarse, como lo hace la
gerencia tradicional, en sus acciones por separado. De esta manera se ha dejado
atrás el análisis de unas cuantas acciones o de resultados diarios o mensuales,
vacío de perspectivas hacia el pasado o hacia el futuro. La forma de pensar de
todos es predominantemente sistémica y, entonces, ya no se trata de
supervisión y mando, sino más bien de coordinación, integración y
sincronización. Si antes se requería un líder fuerte y carismático, ahora el
líder tiene ante todo la función de escuchar y ayudar y el liderazgo es más
una propiedad social; es decir, del grupo o equipo y ya no sólo de un individuo
.

FIGURA 1. Un mapa de la empresa como un sistema social.
De acuerdo a Ackoff(4), el propósito o misión de
una empresa conceptualizada como un sistema social, debiera ser "servir a
los propósitos de sus partes y a los del sistema más grande del cuál forma
parte. Debe facultar a sus partes y a sus sistemas que lo contienen, para que
hagan cosas que de otra manera no podrían hacer. Faculta a sus partes para
participar directa o indirectamente en la selección de los medios y de los
fines disponibles para las partes y ésto, a su vez, aumenta la variedad de
comportamientos disponibles para ellos. Todo esto es la esencia de la democracia".
Ackoff, como los visionarios Kaoru Ishikawa y Konosuke Matsushita, ven a la
democracia empresarial como una vía indispensable para el desarrollo humano
individual y social(33, 34).
Ha sido la última transición; de la empresa jerárquica y
autoritaria a la empresa democrática, en la que la gente está facultada para
actuar por su propia determinación y elección. Desde luego, para que esto sea
funcional, la gente
requiere educación, libertad y conocimiento multidimensional
a lo largo y ancho de la empresa, que se obtiene poniendo en práctica los
Puntos de Deming para la Gerencia, particularmente derribando las barreras entre
los departamentos, sin temor.
En su libro sobre liderazgo, Margaret Wheatley(35)
tiene mucho que decir acerca de todo ésto. Por ejemplo, que "no se
requieren solamente controles, sino unos cuantos principios guía y niveles
considerables de autonomía para los individuos en el sistema". Además,
que en la empresa mecanicista o Newtoniana, "lo que tenemos es anarquía
organizacional aliviada por momentos ocasionales de coherencia accidental".
Sugiere que "debemos volvernos conocedores de cómo construir relaciones,
cómo nutrir cosas que crecen y evolucionan. Todos necesitaremos mejores
habilidades para escuchar, para comunicar y para facilitar grupos, porque estos
son los talentos que construyen relaciones fuertes". De nuevo,
manifestaciones de un movimiento de convergencia hacia el pensamiento sistémico
y hacia el estilo gerencial propuesto por Deming.
En consecuencia, el propósito fundamental de las empresas
vistas como sistemas sociales es el desarrollo, más que el crecimiento. Este
último será, en todo caso, consecuencia del primero. Las utilidades para los
accionistas son un propósito legítimo que se debe buscar satisfacer, pero ya
no constituyen el propósito predominante o único.
La función social de estas empresas es producir y distribuir
riqueza, generando cada vez más empleos, cada vez más productivos. Esto
implica, necesariamente, un compromiso permanente con el mejoramiento de la
calidad, con lo que se logran los efectos exponenciales de la famosa Reacción
en Cadena de Deming(8), que éste escribió en el pizarrón de todas
sus reuniones con la Alta Gerencia japonesa a partir del verano de 1950:

Las implicaciones gerenciales divergen seriamente de las
prácticas prevalecientes. El ideal ya no es maximizar las utilidades , sino ser
cada vez más competentes, en el sentido de una capacidad creciente para
satisfacer los deseos y aspiraciones legítimas de todos los grupos de interés.
Con el tiempo, las utilidades serán mucho mayores que las de una empresa
mecanicista o biológica, pero el tiempo de espera también será mucho más
largo, debido a los retrasos no lineales entre causas y efectos que caracterizan
a todo sistema social real .
Las concepciones de empresa se reflejan en los temas principales que ocupan a
los gerentes en su trabajo cotidiano. Mientras que en gerencia tradicional los
temas predominantes son los de la economía y los de la tecnología, en la
empresa como un sistema social el campo de acción gerencial se amplía, para
incluir dos grandes temas adicionales: los de la ética y los de la estética.
En el primer caso hay datos, información y conocimiento; en el segundo hay,
además, comprensión y sabiduría, parte de las " cifras invisibles "
que para Deming eran más importantes que las cifras numéricas.
Ackoff (9) describe así la importancia de la sabiduría: "
la producción de sabiduría … es principalmente una función de la ética y
de la estética porque su contribución esencial al progreso humano es la
inserción de valores en la toma consciente de decisiones … la sabiduría
amplía el foco de la toma de decisiones, de la eficiencia a la eficacia.
Aumenta el rango de las posibles consecuencias que se toman en cuenta para tomar
una decisión y aumenta el periodo de tiempo que se contempla para las posibles
consecuencias. Al tomar en cuenta tanto consecuencias de largo plazo como de
corto plazo, previene que se sacrifique el futuro en aras del presente " .
Debido a lo anterior, estamos conscientes de que es mejor
hacer mal las cosas correctas que hacer bien las cosas incorrectas. Lo primero
es una gran oportunidad para aprender y nos conduce a la eficacia, mientras que
lo segundo nos lleva a mejorar la calidad de lo que no debiera existir, a
instituir con eficiencia la disfuncionalidad en nuestras empresas y en otros
sistemas sociales.
En todos nuestros países podemos encontrar empresas que
comprenden la importancia de integrar valores a su forma de actuar. Sin embargo,
para la gran mayoría de las empresas, la estética empresarial sigue siendo un
tema prácticamente desconocido, elusivo y hasta sospechoso, como lo era la
ética hasta hace algunos años .
Una de las consecuencias importantes de apreciar que la empresa es un sistema
social es la integración del trabajo, el aprendizaje y
la diversión en un todo coherente. Hágase la siguiente pregunta para
apreciar el grado de integración en su empresa (36)
"Suponga que en este momento se le informa que
continuará recibiendo su salario y prestaciones actuales durante el resto de su
vida y que, para recibir esto, ya no necesita seguir trabajando. ¿Qué haría
Usted mañana? "
Si su respuesta es cualquier cosa diferente a "seguiría
viniendo a trabajar como si nada hubiera cambiado ", entonces en su empresa
hay grandes áreas de oportunidad para el mejoramiento de la calidad y para el
desarrollo de todos los grupos de interés que se ven afectados por el
comportamiento de la empresa.
Podemos considerar aquí algunas implicaciones importantes
que tienen las distintas concepciones de empresa, en lo que concierne a la
declaración de misión. Aunque existen casi tantas definiciones de misión como
autores que tratan el tema, casi todas encierran dentro de su significado el
propósito o razón de ser de la empresa. Por ejemplo, para Ackoff (37)
, " la misión es un propósito muy general que puede dotar de un sentido
de propósito a todos en una organización y a todo lo que hacen. Una misión
puede movilizar a una organización a la acción concertada … hacia una
visión deseada con vehemencia de algo , acompañada de un compromiso para su
realización " . Deming añadiría que también debe ir acompañada de un
método para alcanzarla .
¿Cuántas veces hemos visto en empresas declaraciones de
misión que exhortan a ser las más grandes o las más rentables? Estas son
declaraciones de crecimiento, no de desarrollo. Como dice Ackoff (37)
, " tal misión rara vez inspira más que a unos cuántos ejecutivos y
gerentes quienes, en la mayoría de los casos, serían los principales, si no es
que los únicos beneficiarios de trabajar para alcanzarla. El crecimiento puede
ser una misión de los gerentes o de los accionistas, pero rara vez lo es para
los demás … por lo que no es
una misión organizacional
" .
Esto nos conduce a una conclusión muy interesante. Si
partimos de la premisa de que la misión debe contribuir al sentido de
pertenencia de la gente, así como a darle coherencia y armonía al
esfuerzo de todos, ¡ sólo tiene sentido hablar de misión si la empresa es,
en la práctica, un sistema social !
Por el contrario, si la empresa es una máquina o un
organismo biológico, lo mejor sería no hablar de misión pues resultaría
contraproducente o, en el mejor de los casos, sería solamente un ejercicio
superficial y falaz en relaciones públicas, que restará credibilidad a la alta
gerencia y hará que los demás se desmoralicen.
Myron Tribus (38) sugiere algunas reflexiones y
pruebas para estudiar una declaración de misión: " Al reflexionar sobre
el propósito de una compañía, comience con la pregunta : Si la compañía
desapareciera mañana, ¿a quién le importaría? La gerencia debe recordar que
la declaración de propósito de la empresa tiene varios clientes. Estos son, en
orden de importancia, los siguientes :
- La gente que trabaja en la compañía
- Los empleados potenciales
- Los clientes potenciales
- Los proveedores potenciales
- Los inversionistas potenciales
Hay dos pruebas que son útiles para examinar una declaración de propósitos:
1. ¿Sirve realmente como guía para la
gente que está dentro del sistema? ¿Puede visualizar la gente cómo ponerla
a prueba? ( ¿Cómo lo averiguará Usted? )
2. ¿Hace que la gente quiera hacer
negocios con Usted, como clientes, proveedores o empleados? ( ¿Cómo lo
sabrá Usted? )"
2.4 EMPRESAS Y OPTIMIZACIÓN
En la empresa como un sistema social, el potencial de
desarrollo y crecimiento es mucho mayor, pero también lo es el reto para los
gerentes. Ya no hay una
sola forma correcta de hacer las cosas, sino que la empresa y sus procesos de
todo tipo se pueden visualizar de muchas maneras, como reflejo natural de la
diversidad y de la autonomía de todos. Un ejemplo sencillo pero poderoso de
esta transformación es una naranja (39) . Si partimos una naranja
por la mitad, de arriba hacia abajo, vemos dos segmentos separados por una tira
blanca enmedio; por otro lado, si partimos la misma naranja por la mitad con un
corte transversal al anterior, lo que vemos es un número mucho mayor de
segmentos triangulares cuyos vértices convergen en el centro. Es la misma
naranja, pero son dos formas distintas de visualizarla.
Una empresa puede ser visualizada de un número muy grande de
formas y en esta diversidad reside la riqueza potencial para su adaptabilidad a
un mundo cambiante. Ya no se cree , como antes, que hay una sola manera correcta
de conducir a la empresa. Sin embargo, la empresa debe tener un propósito; es
decir, un juicio de valor, libre, que le da identidad y razón de ser, que
incluye planes para el futuro y que debe ser comprendido claramente por todos
los grupos de interés antes mencionados.
Deming recomendaba (40) que el propósito de una
empresa debiera ser que en el futuro todos
ganen. No sólo abogaba por el
pensamiento sistémico sino que centraba la razón de ser de la empresa en las
personas, individuos diferentes todos entre sí pero con un deseo intrínseco
por aprender, mejorar, servir a los demás y sentir orgullo y alegría por su
trabajo. De aquí se desprende que toda empresa que no está orientada al
desarrollo de todos,
está condenada a la suboptimización de
bajo nivel, a lograr mucho menos de lo
que pudiera lograr y, en consecuencia, a facturarle a la sociedad enormes costos
innecesarios. Esto último, a su vez, la condena a no sobrevivir en el largo
plazo.
Myron Tribus (11) nos recuerda algo muy importante
que muchas veces pasamos por alto: "en procesos reales de manufactura, lo
que realmente se logra es solamente una pequeña fracción de lo que se podría
hacer. Los límites teóricos de la capacidad productiva son mucho mayores de lo
que sucede en le realidad. Si
se supone que las eficiencias productivas del futuro serán
las mismas que las del pasado, las predicciones acerca del futuro tendrán tanto
sentido como conducir un automóvil por la carretera, guiándolo mirando la
línea amarilla en el espejo retrovisor". No es de sorprender, entonces,
que la vida media de las empresas sea del orden de la mitad de la esperanza de
vida de un individuo (41) , aunque hay algunas que viven más de
setecientos años, debido a su capacidad , siempre en renovación, de anticipar
los cambios y adaptarse (42).
Algunas consecuencias de la gerencia
para la optimización, basada en el mejoramiento permanente de la calidad, son
las siguientes (40) :
1. El futuro es parte del diseño del
sistema y la preparación para el futuro incluye aprendizaje permanente para
todos.
2. La frontera del sistema,
para fines de gerencia, es un juicio de valor; se puede trazar alrededor de una
sola empresa, o de un sector industrial, o de un país, etc. Entre mayor sea el
horizonte de espacio, mayores serán los beneficios de la optimización, pero el
reto gerencial se vuelve exponencialmente más complejo.
3. Un sistema incluye a
los competidores . Los esfuerzos conjuntos con el fin de ampliar el mercado y
cubrir necesidades hasta hoy insatisfechas, contribuyen a mejorar la calidad de
vida para todos. Un ejemplo común de ésto sería, por ejemplo, la publicidad
genérica para el consumo de productos lácteos en un país.
4. La visualización de
las empresas como sistemas sociales nos permite aprender. La gente no sólo sabe
cuál es su trabajo sino, además, cómo interactúa con el de los demás y
cómo contribuye a lograr el propósito de la empresa. Así, la gente tiene un
sentido de pertenencia y de propósito, que contribuye a que sienta orgullo y
alegría por su trabajo.
5. Se comprende que, en
general, causas y efectos están separados tanto en el tiempo como en el espacio
. Por ejemplo, la única evidencia inmediata de la capacitación es su costo,
que se puede medir pues genera un asiento contable. El efecto, mayores y mejores
conocimientos, se da a lo largo de meses y años y a través de las barreras
interdepartamentales ; no se puede medir. Así , al capacitar a la gente , los
gerentes se guían , correctamente , por una teoría
y no por resultados, normalmente financieros y de corto plazo.
6. Al existir conciencia
de la importancia de la interdependencia y de las interacciones, los gerentes
comprenden que tienen la responsabilidad de eliminar las barreras contra la
cooperación y resolver a fondo los conflictos entre departamentos.
7. La división de una
empresa en " centros de costo " o " centros de utilidades"
es una práctica común basada en la suposición, implícita , de que el
óptimo de la empresa no es sino la suma algebraica de los óptimos de estos
centros. Ahora se comprende que esta suposición es falsa y que la división
obstaculiza el desarrollo de la empresa , causando pérdidas de magnitud
desconocida e incognoscible.
8. Tener lo mejor de todo no es
suficiente . Una empresa puede tener el mejor diseñador, el mejor ingeniero ,
el mejor contador, la mejor tecnología , etc., pero si estos componentes no
trabajan juntos como un sistema , si no encajan , ni siquiera se puede decir
que tenemos una empresa y este agregado será devorado por la competencia,
tarde o temprano.Un buen ejemplo de lo anterior es un automóvil (43):
si queremos construir un automóvil a partir del mejor motor (Rolls Royce), de
la mejor transmisión (Mercedes Benz), de la mejor batería (Buick),etc.,ni
siquiera tendremos un automóvil . Lo importante es que los componentes puedan
trabajar juntos, no que sean los mejores por separado.
9. Toda acción de
cooperación es de beneficio para todos los que colaboran.Todos ganan. Algunos
de los ejemplos más comunes son el sistema métrico, las luces verdes,
amarillas y rojas de los semáforos , el licenciamiento de productos y
procesos entre empresas , los congresos y publicaciones donde todos comparten nuevas teorías, métodos y resultados;las vías
del ferrocarril, todas de la misma medida, la corriente eléctrica de 110
Voltios/60 Hertz, los husos horarios basados en la hora del meridiano de
Greenwich, las pruebas inter - laboratorios,los sistemas de calibración y
normalización,etc. Imaginemos, por ejemplo,que cada país tuviera sus propios
códigos de luces para los semáforos ... el caos sería indescriptible.
10. Entre mayor sea el
grado de interacción entre componentes , mayor será la necesidad de que exista
comunicación y cooperación inmediatas entre ellos. Decía Deming (26)
: "en un equipo de boliche,el grado de interdependencia es bajo, cada
jugador puede actuar como prima donna,
ejecutando sus propios solos
; en una orquesta, el grado de interdependencia es alto y yo diría que en una
empresa hay más interdependencia que en una orquesta". De hecho,en un
mundo tan cambiante tal vez una metáfora más apropiada para la empresa es el
conjunto de jazz; todos actúan con autonomía, libertad y soltura, pero se
escucha música y no ruido.
11. La obligación de un
componente es contribuir lo mejor al logro del propósito de la empresa y no
maximizar su propia producción , ventas o utilidades . Para que el desempeño
de la empresa sea óptimo, es probable que se requiera que algunos de sus
componentes sean subóptimos . Por lo tanto, la evaluación del desempeño
individual tiende a destruir la empresa ; lo menos que hace es mantenerla en un
estado permanente de suboptimización de bajo nivel.
La evaluación del desempeño individual es una forma más de
intentar obtener calidad mediante inspecciones. Pero para entonces ya es
demasiado tarde. Esta práctica es un reflejo de un pensamiento
predominantemente analítico; lineal y fragmentado. Se pretende así que el
desempeño es atribuible casi enteramente al individuo, despreciando la
contribución de las múltiples interacciones de todo tipo, entre el sistema y
la gente.
Dichas evaluaciones no solamente son inservibles para predecir el desempeño
de cualquier persona en el futuro, bajo condiciones
que difícilmente alguien se atrevería a pronosticar, sino que causan
desmoralización y humillación en la mayoría de los casos.
En contraste, al pensar en forma sistémica, reconocemos que
el desempeño de cualquier individuo se debe más bien al resultado de la suma
de dos clases de contribuciones, las del individuo actuando por sí mismo y las
que resultan del individuo interactuando con el resto de la gente, con la
cultura corporativa, con los métodos, procedimientos, materiales, medio
ambiente físico y psicológico y maquinaria y equipo. Podemos representar esto
de la siguiente manera:
Di
= Pi
+ ( Pi
S )
donde:
D
i =
resultado de la evaluación del desempeño individual.
Pi= contribuciones debidas al
individuo por sí mismo.
( P i S
) =
resultado integral de un gran número de
interacciones,de todo tipo y cambiantes en el tiempo, entre el individuo y el
sistema .
Para la gerencia tradicional,Di
= Pi
Sin
embargo, para Juran(44) este término solamente representa el 15% y,
para Deming(27), tan sólo el 6%. Las implicaciones son sumamente
importantes, independientemente de si uno se inclina por las conclusiones de
Juran o por las de Deming. Lo que esto realmente significa es que, con los
métodos de la gerencia tradicional, la gran mayoría de las decisiones basadas
en las evaluaciones del desempeño individual están equivocadas.
Si el término predominante es el de las interacciones con el
sistema, las acciones gerenciales más eficaces son aquellas cuyo propósito es
mejorar el sistema. Puesto que en toda empresa jerárquica los medios y la
autoridad para efectuar cambios estructurales en el sistema están concentrados
en unos cuántos altos gerentes, éstos se convierten así en los principales
responsables del desempeño de la gente y, por ende, del desempeño de la
empresa.
En otras palabras, todos en la empresa pueden y deben
contribuir al mejoramiento, pero la alta gerencia no puede abdicar a su
igualmente alta responsabilidad. De allí que Tribus (13) describa la
situación de la siguiente manera: " La gente trabaja dentro
del sistema. Los gerentes deberían trabajar sobre
el sistema, para mejorarlo, con la ayuda de todos".
2.5 LOS FLUJOGRAMAS DE DESPLIEGUE DE MYRON TRIBUS
Los Flujogramas de Despliegue (45) son una
herramienta sencilla, pero poderosa, que permite al personal de todos los
niveles en la empresa visualizar la organización y sus procesos como un todo,
sin que las jerarquías sean una limitación. Con ella, los gerentes se
interesan con más facilidad en el mejoramiento de la calidad, al comprender
mucho mejor las interacciones de la gente con su trabajo y con la cultura
corporativa .
En contraste con los Organigramas, que son esencialmente
mapas de la distribución de poder, los Flujogramas de Despliegue son mapas
visuales de las interacciones entre la gente, las operaciones, las decisiones y
los documentos, a través
de las fronteras interdepartamentales .
A diferencia de los tradicionales Manuales de Políticas y
Procedimientos, que tienden a ser voluminosos y son necesariamente lineales y
fragmentados, los Flujogramas de Despliegue equivalen a un idioma con unos
cuántos ideogramas que permite ver, en una hoja generalmente, cómo encaja el
trabajo de cualquier persona con el proceso como un todo, cómo afectan a todos
las decisiones tomadas por alguien y cuál es el impacto en el desempeño del
sistema. Se pueden describir como mapas bidimensionales, en los que una
coordenada es la gente, los protagonistas del trabajo en la empresa, y la otra
son símbolos muy similares a los que se usan en ingeniería química o en
computación.
Es una herramienta sustentada en el pensamiento sistémico, que
enfatiza la atención en las interacciones, más que en las
acciones por separado. Además, en un mismo flujograma se mantiene un grado
similar de detalle y, si se desea más detalle de uno de los subprocesos, éste
se describe en otro flujograma y así sucesivamente. Nos permite describir con
facilidad el concepto de sistemas anidados, sistemas dentro de sistemas, con
distinto grado de alcance y profundidad .
Más aún, estos flujogramas se elaboran en equipo, lo que
facilita la integración de la gente, el diálogo , la construcción de una
visión compartida y de un mapa mental colectivo del proceso. Así pues, son un
campo para el aprendizaje organizacional y para el mejoramiento de la calidad,
en un ambiente libre de temor. Tienen dos usos principales:
a) Mejoramiento de procesos actuales.
Si su empresa está involucrada en un esfuerzo de mejoramiento continuo , de
certificación o de Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (HACCP)
en la industria alimentaria, siempre el primer paso recomendado es hacer un mapa
del proceso actual. Los Flujogramas de Despliegue son la mejor herramienta que
se conoce para este propósito .
Al estudiar juntos el
flujograma, podremos observar dónde hay actividades innecesarias o
redundantes,dónde hay burocracia excesiva, cuál es la complejidad real de
actividades que se suponía que eran sencillas ; cuáles son los puntos de alto
apalancamiento, aquellos en los que , al intervenir y hacer pequeños cambios,
se pueden obtener resultados que sean significativamente mejores, a quién más
pudiera ser importante involucrar, etc.
b) Diseño idealizado de procesos
nuevos. Si su empresa desea diseñar un
proceso no existente o si desea hacer un rediseño idealizado de un proceso
existente , esta es una herramienta práctica y eficaz.Para esta aplicación, el
Dr. Tribus sugiere usar , además (45) , un Diagrama de Ishikawa o
Diagrama de Espinas de Pescado a la inversa , para propiciar la expresión de la
creatividad del personal en cuanto a la aportación de ideas para que el nuevo
proceso resulte, en la práctica altamente eficaz.
El trabajo en sí de hacer un flujograma de despliegue es una
valiosa experiencia de descubrimiento. Generalmente, por primera vez nos damos
cuenta de que existe mucha información que no se refleja en el Manual de
Políticas y Procedimientos y, por otro lado, el enfoque sistémico de la
herramienta permite una reestructuración guiada por el proceso mismo, en cada
uno de sus etapas o pasos, sin dejarnos engañar por el desempeño aislado de
los distintos departamentos o personas .
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SINOPSIS
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Nuestras formas de
pensar determinan como diseñamos y operamos las empresas . Podemos
considerarlas como máquinas, como organismos vivientes o como sistemas sociales.
Cada una de estas concepciones tiene distintas estructuras,funciones y,por lo
tanto,distintos desempeños.
En el mundo actual de los negocios, es indispensable aprovechar la
experiencia , la creatividad y las habilidades de todos. Para lograrlo, es
importante tomar en cuenta que todos tienen propósitos propios y que la empresa
es parte de contextos más grandes, que también tienen sus propios propósitos.
Optimizar el desempeño
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