El Camino y la Meta

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CAPITULO II : EL GERENTE CAMINANTE

Cada gerente enfrenta situaciones adversas, problemas imprevistos, cambios bruscos en el entorno y también situaciones impredecibles. Internamente, con frecuencia, el gerente también enfrenta retos en su propio patio. Estos retos pueden ser que el personal no se desarrolla a la velocidad deseada o cuando la empresa tiene dificultades de encontrar su nicho de mercado, solventar sus debilidades o crear ventajas competitivas sostenibles.

Sin excepción, un gerente confrontando el entorno y su problemática interna, debe siempre concentrar sus esfuerzos en las metas razonables y alcanzables que se hayan determinado. Además, debe concentrarse hacia el rumbo del Éxito, contra viento y marea. Las empresas de clase mundial contratan y premian a los Gerentes que cumplen con estas características. En nuestro medio, los Gerentes deben comprender el ciclo de trabajo gerencial y ejecutar sus labores tal y como se espera de un empresario de clase mundial.

 

2.1   ¿Qué se esperaba históricamente de un gerente?

No es tan sorprendente que a lo largo y ancho de los países de América Latina, las gerencias de las empresas tenían mucho en común. Las características principales de los gerentes de América Latina han sido moldeadas por años de economías cerradas y fronteras muy protegidas. Aunado a esto, un consumidor poco exigente y con acceso limitado a bienes y servicios de calidad mundial.

Dentro de este tipo de ambiente, se dieron las condiciones óptimas para la evolución hacia un gerente especializado en Producción (PRO) y Ventas (VE). Este gerente que no tuvo generalmente que competir con empresas del exterior, no contaba, además, con acceso inmediato a nuevas tecnologías, procedimientos e información actualizados. Por lo tanto, este gerente tuvo muchas veces que sobrevivir improvisando, utilizando maquinaria, instrumentos y procedimientos obsoletos. Su prosperidad dependía primordialmente de su habilidad para solucionar problemas en Producción (PRO) y Ventas (VE) en forma mas eficiente que su competencia nacional, la cual también trabajó bajo condiciones similares de protección.

Dentro de las economías cerradas y fronteras protegidas, la personalidad gerencial se manifestaba en una marcada habilidad de producción y de ventas.

 

Generalmente, la organización especializada en PRO-VE no contaba con una misión ni visión claras. Esta falta de metas claras mantenía a la organización caminando en forma desorientada, desmotivada, creando esfuerzos incoherentes en el personal, derrochando recursos y mostrando una fuerte deficiencia administrativa gerencial. El desempleo masivo y la falta de una visión clara de que el recurso humano es el más importante en la organización, hizo que al personal se le considerara inestable en su posición laboral y poco importante para la empresa. La carencia de interés en el personal, causó la ausencia de una política coherente de desarrollo organizacional.

El trato del recurso humano en esa época se manifiesta bien en el siguiente ejemplo:

En una empresa procesadora de carne, asignaron a una persona para anotar la hora de entrada a los sanitarios y su salida de ellos por parte del personal, además, debía anotar a las personas que no se lavaran las manos al salir.

Era común y corriente la improvisación en el mercado ya que el conocimiento de los deseos del consumidor no se consideró importante. A causa de la protección, generalmente, la calidad y los costos de producción no fueron óptimos.

Para los gerentes con las mejores habilidades de producción (PRO) y ventas (VE), fue relativamente fácil funcionar en este tipo de ambiente y de mercado.

Al empresario que evolucionó históricamente de esta manera, nosotros lo conocemos como el perfil PRO-VE (Producción-Ventas). Debe destacarse que este perfil, prevaleciente hasta hoy, no facilita el éxito en la nueva era.

 

Pro-VE es el perfil de un gerente especializado en producción y ventas

 

En el pasado, el mercado no demandó la evolución de un gerente de clase mundial en los países de América Latina, ya que todas las empresas gozaban de protección estatal. El único reto gerencial era desarrollar ventajas competitivas contra empresas de similar condición empresarial.

A raíz de la apertura de fronteras, el mercado actual requiere empresarios de clase mundial que, seguramente, se podrán producir en los países de América Latina.

 

2.2   ¿Qué se espera hoy de un gerente?

Con la apertura de las fronteras y la integración regional, las habilidades gerenciales que una organización necesita para sobrevivir son mucho más amplias que en las épocas anteriores. En el nuevo ambiente empresarial, es muy difícil que un gerente con un perfil PRO-VE pueda competir satisfactoriamente a largo plazo.

Sin duda, el reto del gerente y de la organización está en la creación de ventajas comparativas y ventajas competitivas para su organización. Estas ventajas se alcanzan solamente mediante la aplicación de las herramientas gerenciales modernas en armonía.

 

Si una organización quiere sobrevivir a largo plazo, debe asegurarse de que todas las tareas gerenciales se cumplan eficientemente y eficazmente según sus propias prioridades.

 

Las principales habilidades gerenciales que se esperan hoy de una organización moderna son:

    - Liderazgo (LI)

    - Emprendimiento (EM) 

    - Administración   (AD)

    - Producción (PRO)

    - Mercadeo (ME)

 

El Perfil de una gerencia o de una organización debe ser

LI-EM-AD-PRO-ME

 

Es importante hacer notar que, si una organización es deficiente en algunas de estas habilidades y todavía quiere prosperar, la gerencia debe contratar a personas o servicios que compensen dichas habilidades faltantes.

 

2.2.1   Liderazgo (LI)

El líder logra que los demás den lo mejor de si mismos para alcanzar con entusiasmo la visión, misión y metas de la organización.

El liderazgo moderno significa, en primer lugar, la planificación y el establecimiento de la Visión y la Misión mediante un proceso de análisis en donde se determina:

     -   qué quiere la organización hacer,

     -   qué puede hacer y, al final

     -   qué es lo que la organización debe hacer.

El ritmo en los cambios que ocurren en los diferentes sistemas, recursos e insumos que utiliza la organización son muy disparejos. En el campo de la computación, por ejemplo, una generación se mide en meses; en maquinaria y herramientas gerenciales se mide en términos de algunos años. Sin embargo, el cambio en los valores culturales y conductuales del recurso humano es mucho más lento. Por lo tanto, el líder de una organización de clase mundial debe dominar la armonización de las velocidades de cambio en todos los recursos, insumos e instrumentos que la organización utiliza para poder alcanzar las metas fijadas, dentro de un ambiente cambiante.

 

El liderazgo es la habilidad más importante de un gerente para poder armonizar y sincronizar la evolución del recurso humano con la evolución de los demás recursos y con la tecnología.

El líder enfoca esfuerzos en el desarrollo, promoción y motivación del recurso humano, promoviendo la fe en sí mismos, la confianza, la autoevaluación y el autocontrol. El líder motiva a la curiosidad, al aprendizaje y al entrenamiento. El líder establece los procedimientos de trabajo en forma delegada y bien motivada. El líder controla, evalúa el progreso y toma las medidas correctivas en la magnitud necesaria y en tiempo real. Además, funciona con firmeza dentro de la dimensión espiritual y emocional de la organización, utilizando todos los valores, compromisos y aspiraciones de ésta, para lograr el cumplimiento de las metas establecidas.

El líder establece alianzas estratégicas y fomenta un ambiente que asegura que cada persona se sienta dueña de la organización y un ambiente en el cual se puedan cumplir los objetivos.

En nuestro medio el liderazgo sí puede dar resultados, esto es evidenciado con el siguiente ejemplo:

En una empresa que se dedica a la limpieza de oficinas en muchos edificios de una ciudad de América del Sur, el control del personal es prácticamente imposible. La empresa cuenta con una estructura organizacional dispersa y con un contacto interpersonal casi inexistente. Además, el nivel educativo del personal es muy bajo. Bajo estas circunstancias adversas, el gerente con su habilidad natural de liderazgo ha logrado crear un espíritu de unidad, ha fomentado el autocontrol, ha creado un orgullo por el trabajo y también, un compromiso de todo el personal para el cumplimiento de las metas de la organización. 

 

Todos debemos tener la confianza que podemos llegar a la condición de una empresa de clase mundial.

 

Sin liderazgo no podría funcionar una organización semejante a esta empresa ni cualquier otra organización.

2.2.2 Emprendimiento (EM)

La parte emprendedora del gerente o de una organización mantiene a la propia organización joven y con mucho vigor. Un gerente emprendedor mantiene el impulso y un empuje constante para probar nuevas ideas o ampliar negocios. Una organización emprendedora mantiene una inquietud por innovar, hacer nuevos productos, ofrecer nuevos servicios e implementar nuevos métodos de trabajo.

  

El emprendedor siempre busca la manera de crear ventajas competitivas en nichos de mercado atractivos.

El emprendedor es una persona inquieta, que se mantiene aprendiendo todos los días, que se arriesga en forma lógica, que busca el cambio. El emprendedor sabe tomar decisiones calculadas, está siempre más adelante que los demás en las ideas que genera, y mantiene un alto interés de innovar y desarrollarse dentro del mundo empresarial.

Un emprendedor mantiene a la organización dinamizada, aprovechando nuevas oportunidades. Este espíritu de emprendedor mantiene a la organización con un horizonte creciente, facilitando la creación de ventajas comparativas y competitivas.

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El emprendedor mantiene  a la organización con un espíritu joven y dinámico.

2.2.3 Administración (AD)

La habilidad administrativa de la gerencia y de la organización sirve para el control del día a día de las tareas empresariales. Un administrador trabaja en el establecimiento de sistemas para el seguimiento, controles y procedimientos de evaluación de todas las actividades que ejecuta la empresa, así como en su respectiva retroalimentación para realizar las correcciones necesarias.

 

La organización no está al servicio de la administración. Lo correcto es que la administración esté al servicio de la organización.

 

Los sistemas administrativos establecidos siempre se enfocan al servicio de la organización y son lo más sencillo posible para informar y funcionar en tiempo real. Sin una administración eficaz y eficiente, no se puede seguir el avance de la organización hacia el cumplimiento de sus metas ni el mejor aprovechamiento de los recursos.

2.2.4 Producción (PRO)

Sin producción de bienes y servicios, una organización no puede sobrevivir, por lo tanto, es una precondición gerencial contar con una habilidad productiva eficiente y eficaz. Esta precondición se puede cumplir por la misma empresa o bien, por producción obtenida a través de alianzas estratégicas. 

La habilidad de producción permite el manejo eficiente y control de todo lo referente al proceso de producción y/o de servicios. Un gerente y una organización con habilidad en producción trabaja en la planificación de la producción, el desarrollo de productos, en la innovación, el control y aseguramiento de la calidad, el mantenimiento, la higiene, etc. La producción eficiente y eficaz de productos y servicios es sobreentendida en una empresa moderna.

  

En empresas de clase mundial el gerente se asegura de tener cero inventarios, cero devoluciones y cero emisiones.

La gerencia se asegura de darle al consumidor lo que quiere, así como producir a los costos más bajos posibles, facilitando a la organización el mayor margen de ganancia.

 

2.2.5 Mercadeo (ME)

Sin la habilidad de mercadeo, una organización no tiene futuro. El mercadeo es la fuerza que hala la organización hacia adelante. Una alta habilidad de mercadeo facilita el intercambio entre el vendedor y el comprador en forma que ambos obtienen ventajas. Mediante un mercadeo eficiente se expande el nivel de la demanda para los productos y servicios que la organización ofrece. Es por naturaleza una habilidad creativa, proactiva y nunca reactiva.

Un gerente con la habilidad del mercadeo crea, desarrolla, revitaliza y mantiene la demanda, y además, asegura el cumplimiento de las necesidades y deseos del consumidor. El cumplimiento a largo plazo de los deseos del consumidor crean un capital social muy valioso para la organización. La habilidad del mercadeo es máxima cuando se pueden hacer proyecciones futuras acerca de cuáles podrían ser las nuevas necesidades y expectativas del consumidor. Una organización sin un mercadeo eficaz y eficiente, no tiene posibilidad de sobrevivir aun cuando sea eficiente en producción y administración.

 

Una organización que funciona como una empresa de categoría mundial tiene una personalidad  LI - EM - AD - PRO - ME bien dimensionada. Por el hecho que es muy difícil para una sola persona poseer todas la habilidades, las deficiencias de la gerencia se compensan con la contratación de personas o servicios.  

 

La empresa que sea deficiente en su habilidad de mercadeo contratará al personal o a una empresa ad-hoc, o bien, se aliará estratégicamente a otra empresa cuya habilidad de mercadeo sea fuerte. De igual manera, si una organización cuenta con una administración deficiente, debe contratar al personal indicado o a una empresa que posea una habilidad administrativa fuerte.

Hoy en día no se concibe una organización que no tenga todas las habilidades gerenciales ejecutadas en una forma eficiente y eficaz, y que pueda competir en un mercado sin fronteras y sobrevivir a largo plazo.  

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